• La Forja del carácter II

    Queridos hermanos, terminamos el artículo anterior con la siguiente pregunta: ¿En qué consiste la grandeza de las motivaciones que determinan los actos del hombre? Fijémonos primeramente en que sólo Dios es grande; tiene en sí  la eternidad del ser, Él sólo es el que Es. Es...
  • La Forja del carácter

    Yo parto por el camino de todo lo terreno: tú  cobra  ánimo y pórtate varonilmente. 1 Rey.2, 2 Queridos hermanos, el anciano rey David, que  en su juventud había salido victorioso de muchos combates, profeta que con anticipación predijo la vida y muerte del Hijo de Dios,...
  • Sed perfectos

    Pues si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen eso también los publicanos? Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, qué hacéis de más. ¿No hacen eso también los gentiles? Sed, pues, perfectos, como perfecto es vuestro Padre celestial.  Mt. 5, 46-48....
  • La lujuria es el lenguaje del demonio

    Pues que tenemos estas promesas, carísimos, purifiquémonos de todas mancha de nuestra carne y nuestro espíritu, acabando la obra de la santificación en el temor de Dios. 2 Cor. 7, 1. Queridos hermanos, la lujuria es el lenguaje del demonio, y son muchos los que no lo ...
  • ¿Tu Fe se enriquece con otras creencias?

    No escuchéis lo que os profetizan los profetas. Os engañan. Lo que os dicen son visiones suyas, no proceden de la boca del Señor. Jer. 23, 16. Queridos hermanos, nos encontramos ante lo que bien podríamos llamar borrachera de diálogo-interreligioso; y como suele ser en estos casos...
  • Tú que niegas la existencia del infierno

    Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando viereis a Abraham, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y a vosotros echados fuera. Lc. 13, 28. Queridos hermanos, ya es norma habitual escuchar a clérigos destacados y miembros...
  • Sólo hay un Jardinero

    Para mí vivir es Cristo y morir una ganancia. Flp. 1, 21. El jardín de nuestra alma  Queridos hermanos, cuántas almas, por desgracia, no entienden nada o casi nada de la vida espiritual que les lleva a la identificación con Jesucristo. Y no es tanto culpa...
  • Las aflicciones de la vida

    ¿Busco yo ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿Acaso busco agradar a los hombres? Si aun buscase agradar a los hombres, no sería siervo de Dios. Gal. 1, 10. Queridos hermanos, hemos de considerar que los trabajos y miserias de esta vida no...
  • ¿Por qué nunca pensé en casarme?

    Queridos hermanos, nunca pensé en casarme, sin lugar a dudas el Señor ya me había elegido para Él aun cuando un servidor no fuese consciente de tal afortunada elección. Sin saberlo, a lo largo de gran parte de mi vida, mi corazón era sacerdotal; a pesar...
  • La semejanza con Dios en el Cielo (IV y final)

    Los gozos de los santos renacerán continuamente en la sucesión de los siglos. La sucesión de los siglos no ha de alterar el gozo de los santos; por muchísimo tiempo que transcurra, lejos de disminuir en intensidad, renacerá continuamente con un placer siempre nuevo, acabando sólo...
  • ¿Cómo caminar para ser otro Cristo?

    Queridos hermanos, ¿qué impide a un sacerdote ser otro Cristo? La respuesta es simple: El mismo sacerdote es el impedimento. El propio sacerdote es la barrera con la que  el Señor se encuentra para hacer de él un reflejo suyo. Parece una contradicción, un sacerdote quiere...
  • La semejanza con Dios en el Cielo (III)

    A la paz que se disfruta en el Cielo va unido el gozo. A la dulcísima e inagotable paz del alma bienaventurada, se une el gozo, efecto de la presencia de Dios en el alma y de la transformación del alma en Dios; pues de la...
  • La semejanza con Dios en el Cielo (II)

    La Trinidad de las Divinas Personas quedará reflejada en el alma bienaventurada. Para que nada falte a la perfección de esta semejanza del alma bienaventurada con Dios, copiando en sí la unidad de la naturaleza divina, copia a la vez la Trinidad de las divinas Personas....
  • La Iglesia de los puros

    Queridos hermanos, ¿la Iglesia de los puros o la pureza de la Iglesia? Es lo mismo, pues la Iglesia de los puros es la pureza de la Iglesia. La Iglesia deber ser pura, como lo deben ser el Papa, los cardenales, los obispos, los sacerdotes, los...
  • La semejanza con Dios en el Cielo

    Porque somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos al Salvador y Señor Jesucristo que reformará el cuerpo de nuestra vileza conforme a su cuerpo glorioso, en virtud del poder que tiene para someter a si todas las cosas. Flp. 3, 20-21. Queridos hermanos, el hombre creado...
  • ¿Conocemos la Voz de Dios?

    Queridos hermanos, el Vicario de Cristo es lo que es, Vicario de Cristo; es decir, que no tiene otra voluntad en cuestión de fe y costumbres que la de Nuestro Señor Jesucristo. Cuando el Vicario de Cristo habla de fe y costumbres, oímos a Cristo, es...
  • ¿Quién soy yo para juzgar?

    Queridos hermanos, han oído de boca de sus sacerdotes y obispos, como también de sus amistades y familiares, e incluso ustedes lo han dicho, que no hay que juzgar, en relación a estos movimientos tan poderosos que quieren hacer de la homosexualidad, lesbianismo, transexualidad algo aceptable...
  • Visión de Dios en el Cielo. Sagrada Escritura. Santos Padres. Magisterio

      La felicidad perfecta del hombre, su destino verdadero, es ver al mismo Dios cara a cara, ser igual a los ángeles que ven siempre la cara de Dios en el Cielo, aequales angelis sunt –son semejantes a los ángeles– (Lc. 20, 36); los ángeles ven...
  • Visión de Dios en el Cielo ( III)

    Todas las obras de Dios quedarán manifiestas. El alma verá sin velo y sin enigmas toda la importancia y grandeza de la religión. Siendo la religión cristiana un reflejo de la infinita sabiduría de Jesucristo, el alma verá toda la profundidad, toda la esencia, toda la...
  • La concelebración fomenta el individualismo sacerdotal

    Queridos hermanos, la concelebración en las santas misas fomenta en gran manera el individualismo del sacerdote. Es una opinión personal que les explico. La verdadera unión entre los sacerdotes la realiza exclusivamente el Señor, Sumo y Eterno Sacerdote. La realiza transformando el corazón del sacerdote en...
  • Visión de Dios en el Cielo (II)

    En la gloria veremos  Dios por medio del mismo Dios. En el Cielo veremos claramente lo que ahora humildemente creemos. ¿Y qué es lo que creemos? Creemos en Dios, Uno y Trino, es decir, uno en la naturaleza y trino en las personas, eterno en su...