La web Lifesitenews publicó ayer un resumen de una nueva entrevista que el cardenal Burke ha realizado a otro medio (Catholic World Report) donde se empieza a tratar el tema, hasta ahora tabú, de la posibilidad de un Papa formalmente hereje. Aunque el cardenal Burke muy prudentemente analiza el tema desde un punto de vista puramente teórico, ¿quién no puede evitar pensar que lleva un recado?

Nótese en todo el discurso la insistencia en el término formal. A grosso modo explicaremos que un Papa, como cualquier persona, puede decir en un momento dado una herejía material de forma inadvertida e involuntaria, pero eso no es una herejía formal, lo cual acaece sólo tras ser advertido del error y persistiendo de forma obstinada y fehaciente en la actitud sin deseo alguno de enmienda. En casos normales es un proceso canónico o advertencia de la autoridad el que traspasa lo material a formal, en el caso de un Papa es diferente, puesto que no puede ser juzgado por nadie, excepto en caso de herejía, pero no se trata de un juicio canónico propiamente dicho, sino de la constatación de un hecho indubitable por parte de los cardenales o la iglesia.

Esta posibilidad de “juzgar” constatando que un Papa es un hereje formal, dicho sea de paso a modo de advertencia, es una función que en absoluto corresponde a un simple fiel o sacerdote, sino a las más altas jerarquías de la Iglesia, cardenales o Concilio, y lo decimos por la plétora de personas bienintencionadas que ante la confusión y desconcierto han reaccionado arrogándose el poder de decidir por sí mismos quien es Papa y quien no. Eso, queridos amigos, por mucho que nos pudiera parecer que el Papa está errando, no le corresponde ni a ustedes, ni a nosotros. La Iglesia está gobernada por Jesucristo, y el Papa es su Vicario, no su sucesor, por ello mantengamos la confianza en el Señor que sabe lo que hace y el motivo. Si el Señor ha querido permitir esta terrible prueba de fidelidad para purificar su Iglesia, no queramos nosotros soslayarla por la vía fácil anticipándonos a la misma decidiendo por nuestra cuenta en tema tan grave.

Seamos muy prudentes en este tema tan complejo y esperemos confiados que algún día la Iglesia aclare la situación, lo cual no quiere decir que vivamos silenciosos y callados inmersos en la papolatría, pero sí debemos tener muy claro cual NO ES nuestra función. Para una mayor ampliación de este tema recomendamos el artículo publicado por Remnant sobre la posibilidad de un Papa hereje y su destitución.

Ofrecemos a continuación nuestra traducción del artículo.

Adelante la Fe

***

Cardenal Burke: Un Papa que comete una herejía formal “cesaría, por ese acto, de ser el Papa”

21 de diciembre de 2016 (LifeSiteNews) – En una nueva entrevista, el Cardenal Burke dijo que no está acusando al Papa Francisco de “herejía” al someter los cinco dubia para que él responda. También explicó que si un Papa “profesara formalmente herejía, cesaría por ese acto ser el Papa” y que hay un proceso dentro de la Iglesia para tratar con tal situación.

“Los fieles, los sacerdotes y los obispos tienen derecho a que se respondan estas preguntas”, dijo sobre la dubia. “Era nuestro deber como cardenales, cuando el Papa dejó claro que no respondería a ellas, hacerlos públicos para que los sacerdotes y los fieles laicos que tenían estas mismas dudas pudieran saber que sus dudas son legítimas y que merecen una respuesta.”

“Puede suceder” que un Papa profese formalmente la herejía, pero “espero que no podamos estar presenciando eso en ningún momento pronto”, dijo Burke a Catholic World Report (CWR).

“Ya está dada la disciplina a seguir cuando el Papa cesa en su oficio, como sucedió cuando el Papa Benedicto XVI abdicó a su cargo”, dijo Burke. “La Iglesia continuó siendo gobernada en el ínterin entre la fecha efectiva de su abdicación y la inauguración del ministerio papal del Papa Francisco”.

Los miembros del Colegio de Cardenales tendrían que ser los que declararan al Papa en herejía, dijo Burke. También dijo que hay precedentes para que los cardenales reprendan a un Papa. Ha dicho Burke que si el papa Francisco no responde a la dubia, los cardenales también podrían corregirlo formalmente de la manera en que el Papa Juan XXII fue corregido en la Edad Media cuando enseñó nociones erróneas sobre la visión beatífica.

El cardenal también explicó que él y sus compañeros quieren que el Papa clarifique si Amoris Laetitia se alinea con la enseñanza moral católica precisamente porque son leales a él y se preocupan por él, no porque sean sus “enemigos” o disidentes como algunos críticos e incluso otros prelados han sugerido.

“¿Cómo puedes estar en herejía haciendo preguntas honestas?” -preguntó Burke. “Es irracional acusarnos de herejía, estamos formulando preguntas fundamentales basadas en la tradición constante de la enseñanza moral de la Iglesia, así que no creo que haya dudas de que al hacer esto hemos hecho algo herético”.

“Soy un cardenal de la Iglesia, y uno de los principales colaboradores del Papa”, dijo Burke. “Tengo absoluto respeto por el oficio Petrino, si no me importara él y su ejercicio del oficio Petrino, simplemente me quedaría en silencio y dejaría todo ir como está, pero porque en conciencia creo que tiene la obligación de aclarar estas cosas para la Iglesia, le he dado a conocer, no sólo en esta ocasión, sino en otras ocasiones. La publicación de la dubia se hizo con total respeto a su cargo. No soy el enemigo del Papa”.

Burke subrayó que “no está diciendo que el Papa Francisco está en herejía”.

“Nunca lo he dicho”, dijo a CWR. Ni tampoco he dicho que está cerca de estar en herejía.

El canonista Dr. Ed Peters describió recientemente en su blog cómo la ley eclesiástica trata la cuestión de un Papa que crea o promueva la herejía. Según el análisis de Peters, la tradición canónica católica apoya firmemente las observaciones del cardenal Burke.

El Dr. Peters encuentra la tradición canónica expresada por Franz Wernz -un afamado canonista que fue elegido como Superior General de la Orden de los Jesuitas en 1906- que consideró el impacto de la herejía personal por parte de un Papa, en su obra Ius Canonicum.

Después de exponer varias posiciones que tienen que ver con un Papa herético y mostrar sus deficiencias, Wernz especula que si bien nadie en la tierra puede quitar el poder a un Papa, ya que no hay un cargo más alto que el “Romano Pontífice” que sea capaz de pasar tal juicio, sin embargo, un Concilio general podría determinar que un papa habría cometido herejía, y al hacerlo, se habría cortado efectivamente de la vid verdadera, por lo tanto, perdería su cargo.

Wernz escribió en su obra publicada póstumamente en 1928: “En resumen, hay que decir claramente que un Romano Pontífice (públicamente) herético pierde su poder por el hecho mismo. Mientras tanto, una sentencia penal declaratoria, aunque meramente declarativa, no debe ser ignorada, pues trae a la atención, no que un papa sea ‘juzgado’ como un hereje, sino que se demuestra que ha sido encontrado herético, esto es, que un concilio general declara el hecho del crimen por el cual un Papa se ha separado a sí mismo de la Iglesia y ha perdido su rango”.

Después de esta cita, el Dr. Peters comenta: “No conozco a ningún autor que venga después de Wernz que discuta este análisis”.

Sería “imposible” e “impensable” que un Papa “comprometiera a la Iglesia con la herejía”, escribió Peters, porque el Espíritu Santo provee “protección” contra esto.

El derecho canónico define la herejía como “la negación obstinada o la duda obstinada después de la recepción del bautismo de alguna verdad que debe ser creída por la fe divina y católica”, y “la tradición canónica reconoce (y la historia sugiere) que un Papa determinado podría caer en herejía personal y que incluso podría promover públicamente dicha herejía “, explicó Peters. “En suma… por remota que sea la posibilidad de que un Papa caiga en la herejía y por muy difícil que sea determinar si un Papa ha caído, tal catástrofe, Deus vetet, daría lugar a la pérdida del cargo papal”.

Lea la entrevista completa de Cardenal Burke con CWR aquí

(Traducción de Rocío Salas. LifeSiteNews)