Francisco es un típico jesuita modernista que ama todas las religiones excepto la suya.  En el reporte a continuación vemos a Francisco insultar a jóvenes católicos tradicionalistas por su amor a la verdadera misa, incluso inclinándose a afirmar conocer y castigar sus motivos morales: “… Esta rigidez siempre esconde algo, inseguridad o incluso otra cosa.  La rigidez es defensiva.  El amor verdadero no es rígido.”

Querido Francisco, con estas declaraciones nos dices más sobre tu propia desorientación tóxica que cualquiera de la supuesta falta de fidelidad de los jóvenes católicos.  La amenaza Bergoglio ha insultado a mis hijos y a los jóvenes (y no tan jóvenes) católicos que reconocen el verdadero valor de la misa de todos los tiempos.  Estamos tratando con un hombre notablemente enfermo.  El siguiente reporte habla por sí mismo.  Oremus.

El papa en entrevista, lamenta la “rigidez” de los jóvenes que prefieren la misa en latín.

El cardenal- designado Blase Cupich de Chicago se unió al cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, como presentador en una conferencia de prensa del Vaticano sobre la publicación de “nei tuoi occhi è la mia parola” (En tus ojos está mi palabra).

El libro es la primera colección íntegra de las homilías y direcciones del futuro papa Francisco de 1999 al 2013, cuando fue arzobispo de Buenos Aires.

Otros participantes en la conferencia de prensa fueron el padre Arturo Sosa, el nuevo superior general de la Compañía de Jesús y el padre Federico Lombardi, el exdirector de la oficina de prensa de la Santa Sede.

El libro también incluye una nueva entrevista con el padre Antonio Spadaro, editor en jefe de “Civiltà Cattolica”.  Durante la entrevista, el Papa habló sobre la importancia de escuchar a los demás, así como su método de preparación para sus homilías diarias de la Misa.

También habló sobre la sagrada liturgia.  Crux informó:

Al preguntarle acerca de la liturgia, el papa Francisco insistió en que la misa reformada después del Concilio Vaticano II llegó para quedarse y “hablar de una ‘reforma de la reforma’ es un error”.

Al autorizar el uso regular de la misa más antigua, ahora conocida como la “forma extraordinaria”, el ahora retirado papa Benedicto XVI fue “magnánimo” hacia aquellos apegados a la antigua liturgia, dijo “pero es una excepción”.

El papa Francisco le dijo al padre Spadaro que se pregunta por qué algunos jóvenes, que no fueron criados con la antigua misa en latín, sin embargo la prefieren.

“Y me pregunto ¿por qué tanta rigidez? Indaguen, indaguen, esta rigidez siempre oculta algo, inseguridad e incluso otra cosa.-  La rigidez es defensiva, El verdadero amor no es rígido”.

John Vennari

[Traducido por Rocío Salas. Artículo original.]