ADELANTE LA FE

Hermano sacerdote, oficia la Santa Misa Tradicional

La Santa Misa tradicional es patrimonio de la Iglesia.

Querido hermano sacerdote, me dirijo a ti que eres  de los que desean conocer la Santa Misa tradicional, te gustaría oficiarla, tienes mucha ilusión por ella, pero estás cohibido tienes cierto reparo e incluso temor. Formas parte de ese grupo de buenos sacerdotes inquietos por su propia santidad sacerdotal, que quieren profundizar en ella, y saben que la Santa Misa tradicional es el mejor e insustituible medio para ello.

Eres, a su vez, de los que forman parte de ese colectivo de buenos sacerdotes a los que les han advertido de la prohibición de oficiarla, les han amenazado de forma directa o indirecta para que no tengan ninguna relación con la tradición. La actitud contraria de los que te rodean te retrae, te amilana, te hace dudar si continuar con tu ilusión, o por el contrario olvidarte de la Misa tradicional. Puedes comprobar, pero sin poder hacer nada, como muchos entienden la “obediencia” a la Iglesia según sus propios criterios particulares, olvidando lo que el Papa emérito Benedicto XVI dejó por escrito, la libertad de oficiar la Santa Misa tradicional  por parte de cualquier sacerdote.

Los que ponen impedimentos o trabas para que se pueda oficiar libremente, lo que hacen es desobedecer lo que no les gusta, y aplican lo que les viene en gana, sin el más mínimo reparo ni problema de conciencia. Sienten que la “Iglesia son ellos”, cuando la Iglesia somos todos, incluidos tú y yo.

Oficia en privado. Primeras dificultades.

Quiero decirte, en primer lugar, que nadie te puede prohibir oficiar la Santa Misa tradicional, nadie.  Si alguien te lo impide, esto es propio de los enemigos de Cristo. Lo que están haciendo contigo es ponerte todo tipo de inconvenientes para que no la oficies públicamente. Te digo desde el fondo de mi alma, te  podrán impedir oficiarla en tu propia parroquia, o en otra iglesia o capilla, pero jamás privadamente.

Te escribo estas líneas para animarte fervorosamente y entusiásticamente a que llegues a oficiar diariamente tu Santa Misa tradicional en privado. Me dirás que en privado hay inconvenientes. Supone aumentar la carga de misas diarias, además quizás no dispongas de la intimidad necesaria al vivir en la casa parroquial. Lo que sí te digo con total seguridad es que desde el  primer momento en que te decidas a conocer la Misa tradicional, y a aprender a celebrarla, el maligno te atacará con todo tipo de escusas, temores, inconvenientes…, para que desistas en tu empeño. Vence santamente esas iniciales tentaciones.

Lo que en un principio parece que es aumentar la carga de tus misas, si empiezas a celebrar la Santa Misa tradicional en privado, se convertirá en una necesidad de la que no podrás prescindir; no te importará si celebras dos misas diarias; tu Misa tradicional será el alimento del que tu sacerdocio no podría prescindir, no será nunca una carga, como en principio podrías pensar, será la alegría de tu sacerdocio; el bastión que lo resguarde; la muralla que lo proteja; la fuente de agua viva donde beba tu santidad sacerdotal; será la constante y continua inspiración donde el Señor te susurre al alma; será el tesoro que has encontrado en tu sacerdocio, que desconocías, donde no cesarás de sacar joya tras joya, oro tras oro donde engalanar tu alma de virtudes y dones sobrenaturales; en definitiva, será la alegría de tu vida de cada día, la Misa que te conforte en tu vejez, porque es la que te  alegra la juventud de tu corazón, la Misa que te acompañe en el tránsito de la muerte a la vida; esas muerte y vida que a lo largo de los años has conmemorado en el altar del sacrificio.

Podrás pensar que no dispones de intimidad en la parroquia donde vives; tampoco debe ser un impedimento esta situación, encontrarás un lugar apropiado, recogido y silencioso, donde puedas celebrar la Misa tradicional. En cuanto venzas las iniciales incomodidades todos “irá como la seda”.

Consecuencias de oficiar la Misa tradicional.

Puedo asegurarte que en cuanto oficies regularmente tu Misa tradicional privadamente, cuando vayas profundizando en los misterios de la Misa, en la tremenda realidad a la que Dios nos ha llamado como sacerdotes, y que únicamente en esta Misa se vive en toda su extensión, comprobarás, entre otros efectos maravillosos, y que ahora no puedes imaginar, la paz, la serenidad y la seguridad que inundará tu alma. Esa paz, esa serenidad y esa seguridad que ahora no tienes. Ahora sufres las consecuencias del Novus Ordo, esto es, inseguridad, temor, debilidad…, todo lo que hace que te retraigas ante quienes, abusando sin pudor, ni misericordia, ni respeto,  de su autoridad, te amedrantan y amenazan.  En definitiva,  coartan tu sacerdocio y tu santidad.

Pero cuando fortalecido por la verdad que es la Misa tradicional, por la santidad con que estarás adornado, por la fe que brotará en tu corazón con una fuerza verdaderamente divina, por la sabiduría que el mismo Espíritu Santo te infundirá, entonces ya no serás el sacerdote dubitativo, temeroso y fácil de amedrentar; serás el  sacerdote de Jesucristo que responderá, con la fuerza de la verdad y la sabiduría de Dios, a aquellos que respaldándose en su autoridad, que no en la verdad, intenten denigrar la Misa tradicional en tu presencia. Sabrás responder con la autoridad del Señor, con su imperio, con la fuerza irresistible de la verdad. Ya no temerás hablar de la Misa tradicional, no temerás que todos sepan que la oficias privadamente, no te achicarás ante los que antes te amenazaban. No. Ahora estarás  revestido de la fuerza del Calvario, donde te encuentras crucificado con Cristo. Ahora eres señor de tus actos, ahora hablarás gozosamente de la Misa tradicional y la promocionarás, y alentarás  a otros sacerdotes de igual forma como un servidor te alienta a ti ahora.

Liga sacerdotal  de la Misa tradicional.

Te animo a que formes parte de la Liga de sacerdotes de la Misa tradicional. No es una Liga sujeta a las normas canónicas, ni a ningún Obispo; se trata de una Liga espiritual inspirada por el mismo Señor Jesucristo a sus fieles sacerdotes, con el fin de contrarrestar  el error, herejía y apostasía que impera en Su Iglesia en el momento actual;  ante esta situación sólo la Misa tradicional es la barca de salvación para nuestra santidad sacerdotal y  para las almas que quieran salvarse.

Esta Liga está formada por sacerdotes que ofician en privado la Santa Misa tradicional, por sacerdotes que no se resignan a la situación actual de la Iglesia, ni van a seguir el error, la herejía y apostasía reinante en la Iglesia,  que buscan ansiosamente su santidad, la de la Iglesia y la salvación de todas las almas posibles. Somos muy poquitos, una pequeñísima grey que  no nos conocemos; pero nada nos ha de importar, por la simple razón de que el mismo Señor Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, es quien  dirige esta su grey, la sustenta y anima. Todo lo  que hemos de  hacer los sacerdotes es ser fieles a nuestra Santa Misa tradicional, eso es lo que no pide el Señor, sólo eso. A su debido tiempo, hablará y dará otras indicaciones, pero nada nos ha de preocupar cuándo será ese tiempo.

Adelante, hermano sacerdote, anímate a formar parte de esta Liga, de esta manera santificarás tu sacerdocio, ayudarás a sostener en pie la Iglesia de Jesucristo, y serás medio de salvación de tantas almas que ya se están ahogando espiritualmente.

Y así, poco a poco, como la levadura en la masa,  seremos más los que digamos al unísono todos los días:

INROIBO AD ALTARE DEI, AD DEUM  QUI  LÆTIFICAT  IUVENTUTEM MEAM

Hasta que resuene en todo el orbe católico, y sea restablecida la verdad de la fe católica, y la verdad de la Iglesia de Jesucristo, y erradicado el error, la herejía y la apostasía.

Ave María Purísima.

Padre Juan Manuel Rodríguez de la Rosa

Padre J.M Rodríguez de la Rosa

Padre Juan Manuel Rodríguez de la Rosa. Nació en Palamós (Gerona) en 1956, y se ordenó sacerdote en 12 de octubre del 2007 en la catedral de Getafe. Es licenciado en Estudios Eclesiásticos y en Derecho Canónico. Preside una Asociación privada de fieles de vida de oración contemplativa. En la actualidad es capellán de una residencia de ancianos de Madrid. Es autor del vídeo “Mysterium Fidei” sobre la Misa tradicional.