ADELANTE LA FE

Sincretismo: la vil profanación de la Virgen de Guadalupe

La devoción a la Virgen de Guadalupe está profundamente arraigada en las entrañas del pueblo mexicano, tanto es así que forma parte de su esencia más íntima y de su identidad católica más querida. La advocación de la Guadalupana es la exaltación apoteósica de María Santísima sobre el demonio y todas las falsas deidades.

La imagen de Guadalupe ha sido vilmente profanada, pues recientemente se inauguró en la ciudad de Guadalajara una escultura de grandes proporciones llamada Sincretismo, en las que aparece la imagen de la Virgen de Guadalupe mezclada con la diosa azteca Coatlicue. Hecho sacrílego e intolerable que indignó al pueblo fiel. Lamentablemente el Arzobispo de Guadalajara, cardenal José Francisco Robles Ortega, salió a defender esta imagen blasfema que considera arte. Por su parte el Arzobispo emérito, Cardenal don Juan Sandoval Íñiguez es la voz más importante que encabeza las protestas contra este agravio a la fe de México. El cardenal Sandoval cuenta con el apoyo y respaldo de un amplio y mayoritario sector seglar católico.

Miguel Salinas Chávez es analista político, asesor de las Fuerzas Armadas, de la Iglesia y de representaciones diplomáticas. Fundó el Semanario Boletín de Información e Inteligencia Estratégica (BIIE) que recibe colaboraciones de expertos de todo el mundo. Está catalogado como uno de los medios más importantes de habla hispana. En esta entrevista analiza en profundidad todos los aspectos relativos a la imagen sacrílega y lo que hay detrás de este ataque a la esencia de la fe mexicana.

¿Podría empezar describiendo con detalle los hechos?

El pasado 14 de agosto Enrique Alfaro Ramírez, alcalde de Guadalajara la segunda ciudad más importante de México y capital del estado de Jalisco, el más católico del país y cuna de los santos mártires cristeros, inauguró una figura monumental de 9 metros de alto llamada Sincretismo. Son dos placas de acero intersectadas en las que aparece un remedo de la imagen de la Virgen de Guadalupe mezclada con la diosa azteca Coatlicue. Muestra a nuestra Madre envuelta en serpientes y cráneos y sobre ella, esas serpientes forman la imagen de la cabeza de Baphomet o macho cabrío.

Esto ha causado la indignación del pueblo católico de la ciudad y del Estado, como es lógico, pero no solo por esta provocación, sino y, sobre todo, porque, por absurdo que parezca, el Arzobispo de Guadalajara, cardenal José Francisco Robles Ortega, salió a defender esta blasfema y ofensiva obra que se ha querido presentar como arte. No conforme con esto, el Arzobispo Robles Ortega se lanzó a criticar a los que nos hemos ofendido e indignado con este esperpento pseudo artístico.

Para aumentar el agravio de parte del alcalde de la ciudad, esta figura de talla monumental fue colocada muy cerca del templo de Nuestra Señora del Refugio y en medio de dos templos que contienen la esencia espiritual de la ciudad, por un lado, está a unas calles el santuario de Nuestra Señora de Guadalupe y por el otro a dos calles de la capilla de Jesús, que es, además de parroquia, un museo cristero en el corazón de la ciudad de Guadalajara.

¿Nos podría precisar un poco más el simbolismo de esas figuras demoniacas que acompañan sacrílegamente a la imagen que representa a la Santísima Virgen?

Coatlicue era la diosa de la tierra y se le representaba como una luna menguada que combatía al sol y era derrotada por este. Ella era la madre tierra que, tanto daba generosa sus frutos, como exigía a cambio devorar todo ser viviente. Coatlicue, en náhuatl significa “la de la falda de serpientes”, cuya representación más importante es la que se conserva en el Museo Nacional de Antropología de México. Tiene pies y manos en forma de garras, una falda de serpientes entrelazadas, porta un collar de manos y corazones humanos, ella representa la muerte y el sacrificio humano por lo que tiene dos cabezas de serpiente encontradas, que simulan dos chorros de sangre que brotan de su cuello cortado.

En la figura blasfema, inaugurada por el alcalde y pagada a sobre precio con el dinero de los contribuyentes (281,000 USD cerca de 250,000 euros) a quienes no les tomó consulta ni parecer,

aparece la imagen de la Virgen de Guadalupe o su remedo, rodeada de serpientes y cráneos humanos y vista desde abajo hasta donde se cruzan las dos planchas metálicas que la componen, se aprecia claramente una cabeza de macho cabrío sobre la cabeza de la Virgen de Guadalupe.

¿Hasta qué punto es grave esta profanación de una imagen tan querida en México?

Es muy grave, ya que la imagen de la Virgen de Guadalupe es un símbolo sagrado para el pueblo

católico de México y para toda América de la cual es patrona. En particular para los católicos de México es una imagen sagrada como lo es nuestra bandera y el Escudo Nacional, ya que éste también es un signo sobrenatural y profético revelado por Dios a los antiguos pobladores del occidente de México para que abandonaran su tierra y migraran hacia el centro en busca de un águila devorando una serpiente parada sobre un nopal. Este signo representa que Tenochtitlan se fundaría en el lugar donde el bien derrota al mal.

En el caso de la imagen sagrada de Guadalupe, es aún más importante ya que fue un hecho histórico sobre el que se fundó la nueva nación mexica y una nueva raza mestiza que nació y se representó en la imagen mestiza de la Virgen de Guadalupe. Por ello cualquier cambio alteración o modificación de esta imagen que es una de las únicas dos del mundo considerada como no hecha por mano humana, la otra es la Sábana Santa de Turín, es un atentado contra lo más sagrado de la fe y la identidad nacional mexicana. Para todos los mexicanos la imagen de la Virgen de Guadalupe es tan sagrada como lo es nuestra propia Madre, es intocable.

Y además es un asunto muy delicado ya que atentados a la fe como este ya han provocado dos guerras civiles en México, una en el siglo XIX y otra setenta años después de 1926 a 1929 en la guerra conocida como Cristera de la cual salieron los santos mártires mexicanos del siglo XX.

Ambas guerras fueron agresiones contra el pueblo mexicano de parte de las logias masónicas de México que estaban y siguen estando supeditadas a las logias norteamericanas y están aliadas en tratar de arrancar del pueblo mexicano su esencia e identidad misma, es decir, su fe, religiosidad y piedad. Cuando llegaron los primeros españoles a estas tierras, vieron un imperio y decenas de pueblos y culturas con distintos idiomas costumbres y tradiciones, pero tenían un rasgo en común: la religiosidad y la piedad. Los españoles encontraron un pueblo creyente, aunque aún no había recibido la gracia de la evangelización, pero era un pueblo profundamente religioso, por eso la semilla del cristianismo germinó tan abundantemente en esta bendita tierra de María, ya que ella detonó la conversión masiva del pueblo al cristianismo con su propia aparición y eligiendo esta tierra para tener en ella su casita como le confió a San Juan Diego.

Por ello cada intento de arrancar la fe del pueblo por la fuerza, ha causado guerras y esta provocación de parte del actual alcalde, que seguramente también milita en logias masónicas, o al menos actúa como tal, puede provocar un grave conflicto social.

¿Quién está detrás de esta estatua sacrílega y qué fines tiene?

La Iglesia Católica en Guadalajara tiene muchos enemigos y para entender quiénes son y por qué la atacan debemos tener una idea de cuál es la importancia de Guadalajara en México y en la Iglesia universal.

La ciudad de Guadalajara, capital del estado mexicano de Jalisco, es la representación por antonomasia de lo que es la mexicanidad. El estado de Jalisco es la cuna de muchas de las características más identificables de lo mexicano en el mundo: el mariachi, la charrería, el tequila y el traje de charro, los bailes folclóricos, las canciones, etc., pero y, sobre todo, es reconocido por ser el alma religiosa de México. Este estado y su capital son el territorio que más santos han aportado al país, así como los movimientos e instituciones que han sido los representantes de la resistencia contra la masonería, el comunismo y los antinacionalistas. Por eso ha sido desde hace décadas, blanco de toda clase de operaciones para arrancar de esta bendita tierra regada con sangre de mártires y valientes defensores de la fe, la esencia misma de su identidad, ya que, si la fe y la identidad se pierden en Jalisco y en Guadalajara, podrían perderse en todo México.

En ello, en su historia y en su papel protagónico en el desarrollo del país, radica que sea un territorio codiciado por quienes desde hace más de dos siglos intentan destruir y acabar con nuestra nacionalidad mexicana.

Esta condición histórica de ser el principal foco de resistencia católica, bastión de la tradición y defensora de la fe, han convertido a la arquidiócesis de Guadalajara en el blanco de ataques de la masonería, el comunismo y demás traidores, ya que por el arraigado y activo catolicismo en esta ciudad, la arquidiócesis es actualmente el semillero de la Iglesia Universal y el nido de Dios y de la Virgen, ya que del seminario mayor de esta arquidiócesis es de donde cada año más seminaristas se ordenan sacerdotes de todo el mundo y es, por ello, el seminario más grande y con mayores vocaciones del mundo.

Por ello entre otras razones, fue asesinado en Guadalajara su arzobispo en aquel entonces el cardenal Jesús Posadas Ocampo en 1993, y su sucesor ha sido un gran defensor y guerrero, el cardenal don Juan Sandoval Iñiguez, actualmente Arzobispo emérito de Guadalajara, que por su celo y férrea defensa de la fe sufrió dos envenenamientos por parte de la masonería mexicana. Es muy odiado ya que fue quien trajo de nuevo a la luz, la memoria de los héroes cristeros y gracias a sus gestiones fueron elevados a los altares nuestros santos mártires.

Así que el reciente agravio de parte del alcalde de esta ciudad es solo el capítulo más reciente de la guerra que busca reactivar el odio anticatólico, ya que estos enemigos de la fe ven como un requisito acabar con el catolicismo para poder establecer su plan de gobierno comunista, ateo y sin valores, para convertirse en tiranos sin que haya ninguna institución moral que los frene y señale.

¿Qué reacciones está habiendo por parte del sector católico?

El Arzobispo emérito, Cardenal don Juan Sandoval Íñiguez es la voz más importante y que actualmente encabeza las protestas contra este agravio a nuestra fe. Pero el cardenal Sandoval no está solo ya que cuenta con el apoyo y respaldo de un amplio y mayoritario sector del laicado católico de la ciudad que se ha sumado a la condena del cardenal Sandoval. Ante tal agravio, se han convocado jornadas de oración, rosarios, ayunos y adoración al Santísimo en reparación y desagravio. También en distintas plataformas como CitizenGo se han lanzado campañas de firmas para retirar esa monstruosa y blasfema imagen.

Además, el pasado sábado 26 de agosto se llevó a cabo una concentración y manifestación contra esta imagen y contra el gobierno municipal la cual fue convocada a través de las redes sociales. A esta concentración se dieron cita miles personas y si no fue tan masiva la respuesta fue porque el mismo arzobispo de Guadalajara el cardenal Robles Ortega fue el principal operador para boicotear dicha concentración mandado representantes suyos a las reuniones de los organizadores el jueves 24 de agosto con la orden directa de cancelar dicho acto y mandando que cada persona en lo particular en su casa o parroquia hicieran sus actos de desagravio, rezaran el Rosario o lo que fuera, pero no en público y menos concentrados en un mismo punto. Por supuesto que dicha injerencia de parte del arzobispo fue rechazada por muchos fieles católicos que vieron en él una postura más propicia a la defensa del alcalde que a la defensa de la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe. Todo lo contrario a la valiente defensa que ha llevado a cabo el cardenal emérito don Juan Sandoval Iñiguez.

Así que actualmente en esta arquidiócesis tenemos una situación inusual en la historia de la ciudad con un cardenal contra otro y la iglesia de Guadalajara dividida y enfrentada en dos bandos: los que tiene por Madre y defienden a N.S. de Guadalupe y los que tiene por madre y defienden a la Coatlicue.

¿Qué relación tienen estos hechos con el avance del mal en el mundo?

En todo el mundo el bien está bajo toda clase de persecución y acoso. Y especialmente la Iglesia Católica es el blanco más atacado por parte de los que aman lo mundano y lo diabólico y rechazan el bien, la verdad y a Cristo. En la misma cabeza de la Iglesia, en el Vaticano, vemos como se ha dado un claro giro para aceptar todo los que durante dos mil años fue rechazado y combatido.

Pareciera que el mal ha tomado el control de la barca de Pedro y la lleva a la zozobra como claramente lo dijo el papa Benedicto XVI en su mensaje dirigido a las exequias del cardenal Meisner, fallecido hace dos meses, siendo el primero de los cuatro firmantes de la dubia que murió inesperadamente y contando con plena salud, exactamente igual que hace unos días le sucedió a otro de los tres restantes firmante de la Dubia, el cardenal Caffarra que también gozaba de plena salud en el momento de su también inesperada muerte.

Cuando la Iglesia que históricamente ha sido, durante mil novecientos cincuenta años, la barrera de contención contra el avance del mal en el mundo, fue tomada a través de los boquetes abiertos en el Concilio Vaticano II, no solo se resquebrajó la institución más importante y sagrada del mundo, sino que con ella el mundo entero quedó a expensas del mal que ha hecho estragos en el último medio siglo. Y estos ataques y agravios como el que se ha dado en Guadalajara, son un claro reflejo de hasta que punto el mal se siente tan confiado del lugar que ha tomado en el mundo, que se siente invencible y se ha vuelto mucho más agresivo, desenfrenado y además cínico, pues ya actúa sin ocultarse.

¿Qué representa la Virgen de Guadalupe para un mexicano?

Para un mexicano realmente católico es la esencia misma de su identidad. La imagen de la Virgen de Guadalupe es la muestra gráfica del triunfo de María sobre toda la cosmovisión mexica y sobre todos los dioses que se adoraban antes de la llegada de los españoles. Queda muy claro que, como mencioné antes, la Coatlicue, diosa principal del panteón mexica, se representa como una luna menguada y degollada que combate al sol y es derrotada por él. Sin embargo, en la imagen de Guadalupe, los indígenas vieron claramente como esa luna, que era la Coatlicue está a los pies de la Virgen y ella la está pisando. Eso representa su triunfo sobre ella y además, Nuestra Señora esta arropada por el sol que le sirve. En la imagen de Guadalupe está concentrada de manera perfecta la doctrina cristiana y la cosmovisión indígena para que pudiera ser entendida por ambos mundos, por eso es nuestra imagen más venerada amada y sagrada.

La Basílica de Guadalupe recibe anualmente más visitantes que el Vaticano. De hecho, recibe más visitantes que todas las iglesias de Roma juntas incluyendo la basílica de San Pedro que en total reciben a 18.5 millones de visitantes. El santuario de nuestra señora de Guadalupe lo visitan cada año 20 millones de personas y supera el flujo de turistas extranjeros en las principales ciudades del mundo: Londres, París o Nueva York, de acuerdo con datos de Euromonitor. De hecho, solo el 12 de diciembre, que celebramos el día en el que la imagen quedó impresa en el ayate de San Juan Diego, nuestra señora del Tepeyac recibe más de 7 millones de visitantes. El pueblo de México encuentra en ella consuelo, amor, protección y refugio, por ello es tan amada y está en el alma misma del pueblo mexicano, ella es la madre del verdadero Dios por quien se vive. Ella viene a dar todo bien a quienes con confianza se acercan a sus maternales brazos. No exige sangre, ni sacrificios, sino que ofrece y da paz, salud y bien.

Nada tienen en común Coatlicue con la Santísima Virgen de Guadalupe, una ha derrotado a la otra. Pero aun hoy día, hay quien no lo acepta y prefiere seguir rindiendo culto a esta diosa pagana, ávida de sangre inocente que representa a la muerte y que se ha reencarnado en nuestro país a partir de 2007 con la legalización del aborto cuando era presidente el supuesto católico Felipe Calderón y dando como consecuencia el baño de sangre que se ha desatado sin precedentes desde hace una década.

Coatlicue es lo más parecido a un demonio por su proceder. Si existiera más allá de la mitología, estaría feliz de verse de vuelta tomando el control de la tierra de la cual fue echada hace 500 años. Por su parte la Virgen de Guadalupe, que sí vive y existe, está profundamente agraviada y ofendida porque, después de que ella erradicó los sacrificios humanos, ahora los gobernantes de México los han vuelto a instituir a través del aborto.

¿Quiere añadir algo más?

Deseo agradecer a nombre del pueblo católico mexicano y de Hispanoamérica el interés, difusión y apoyo de Adelante la Fe para denunciar este acto indignante y contrario a nuestra fe que intenta algo que se antoja imposible: arrancar de la identidad mexicana su esencia misma, la Santísima Virgen de Guadalupe. Pero no podrán pues ella ya ha derrotado a la serpiente y derrotará también a los servidores del mal, esa es nuestra garantía.

Javier Navascués

Javier Navascués

Ha trabajado como redactor en el Periodico de Aragón y Canal 44 de Zaragoza y como locutor y guionista en diferentes medios católicos como NSE, EWTN, Radio María etc...y últimamente en Agnus Dei.