• Jesus Lavando los Pies

    Jesucristo, vida del alma (IV)

    Queridos hermanos, es necesario, ineludiblemente, la purificación activa de los sentidos, que es obra del alma. Con ayuda de la gracia, de la vida de oración, de los  sacramentos el alma ha de operar tal purificación de sus sentidos, sin tal purificación no puede al alma...
  • Santa Francisca Romana, ejemplo de mujer católica

    Queridos hermanos, bien puede proponerse a Santa Francisca, viuda, como modelo de virtud a todas las mujeres católicas de cualquier estado y condición. Nació en Roma en el año 1384. Apenas nació al mundo cuando se conoció bien que nacía destinada únicamente para el cielo. La...
  • Judas, malvado traidor

    El Señor se turbó. Queridos hermanos, Nuestro Señor Jesucristo no abandona a ninguna de sus ovejas, únicamente ellas se pierden a sí mismas, negándose a ser “encontradas” por el Buen Pastor. El alma tiene libertad para perderse eternamente. Es el ejemplo de Judas. Estando el Señor...
  • María, Madre y Maestra del Sacerdote IV

    Porque ha hecho en mí maravillas el Poderoso, cuyo nombre es santo. Lc. 1, 49. Queridos hermanos, este es el tercer título que la Santísima Virgen alega para glorificar a Dios. Tuvo presente las maravillas que Dios había obrado en Ella, y los grandes beneficios que...
  • ¿Qué nos pide el Señor?

    Queridos hermanos, toda la ciencia del cristiano se comprende en estas palabras del Señor: Esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, único Dios verdadero y a tu enviado Jesucristo (Jn. 17, 3). Por ello el celo de la Iglesia, a través de sus...
  • Las astillas de la Cruz y la división de la Iglesia

    Queridos hermanos, meditando en la Sagrada Pasión, siendo todos los momentos de pavoroso dolor e inmenso por el Amor de Dios, encuentro uno especial, poco meditado, me refiero el momento en que Nuestro Señor, con la espalda abierta por los latigazos, sangrando y con la carne...
  • El poder de la palabra de Dios

    Apártate, satanás, porque está escrito: Al Señor tu Dios adorarás y a Él sólo darás culto. Mt. 4, 10. Poder de la Palabra de Dios. Queridos hermanos, satanás es vencido por el poder de las Sagradas Escrituras. Nuestro Señor Jesucristo esconde su divinidad, y sólo con...
  • El Santo Sacrificio en el corazón del sacerdote V

    Así se cumplieron los días de la purificación, conforme a la Ley de Moisés, le llevaron a Jerusalén para presentarle al Señor, según está escrito en la Ley del Señor que todo varón primogénito sea consagrado al Señor, y para ofrecer en sacrificio, según lo prescrito...
  • Un aspecto de la caridad pastoral del sacerdote

    Queridos hermanos, es conocido que el Santo Cura de Ars, San Juan María Vianney, después de poner ligeras penitencias a sus penitentes, hacía severas penitencias por ellos, se sacrificaba por sus almas. Es decir, el sacerdote, el pastor, sacrificándose por sus fieles, por las almas a...
  • Jesucristo, vida del alma (III)

    Queridos hermanos, en el artículo  precedente nos hemos preguntado si era posible el enamoramiento del alma del Señor, y hemos respondido que era posible, y que todo dependía de la propia alma, de su verdadera y decisiva actitud de unirse a Él. Puede el  alma vivir...
  • La alegría del ayuno y abstinencia

    Queridos hermanos, resuena en mi mente las palabras del Señor al tentador en el desierto: No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Gozosa lección y enseñanza de Nuestro Señor Jesucristo; sabia, oportuna y certera, rica...
  • Si amas a Dios has de cumplir lo que Él manda

    Queridos hermanos, es difícil el mandato de la caridad, cuánto nos cuesta en nuestra vida diaria poner en práctica lo que es la prioridad de nuestra vida de amor a Dios. La caridad cuesta mucho, es ver a Dios en los demás, a los que más...
  • Padre de la lujuria

    Queridos hermanos, satanás es el gran pervertido y el gran pervertidor de las almas. Es la lujuria, la obscenidad, la deshonestidad, la impudicia, el incitador de las bajas pasiones. Goza provocando a sus víctimas con el goce carnal; goza tentándolas con la curiosidad de la carne....
  • Mi  Señor sacramentado

    Mi Señor sacramentado, que siendo como eres Dios Todopoderoso, creador de Cielos y tierra, has querido quedarte, con tu Omnipotencia y con todos tus divinos atributos, y toda tu esencia divina, y con toda tu infinitud sin principio ni fin, y con toda tu excelsa divinidad,...
  • María, Madre y Maestra del Sacerdote III

    Me llamarán bienaventurada todas las generaciones. Lc. 1, 48. Queridos hermanos, este es el segundo título -bienaventurada- que tuvo la Santísima Virgen para engrandecer a Dios. Porque Dios la miró, y eso fue suficiente, para que todas las generaciones la llamen bienaventurada. No toma la Virgen...
  • Gravedad del pecado y santidad de la justicia divina

    A quien no conoció el pecado, le hizo pecado por nosotros, para que en Él fuéramos justicia de Dios. 2 Co. 5, 21. Queridos hermanos, es necesario meditar asidua, profunda y fervorosamente la Sagrada Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Meditar en ella,  y alcanzar a percibir...
  • Jesucristo, vida del alma (II)

    Queridos hermanos, Jesucristo es la verdadera vida del alma, aun cuando a muchos pueda resultarles difícil de entender. ¿De qué forma puede serlo? ¿Cómo un alma puede “palpitar” según la voluntad el Señor? Jesucristo quiere ser la vida del alma, y el alma se resiste. Conocemos...
  • El Santo Sacrificio en el corazón del sacerdote IV

    Cuando se hubieron cumplido los días para la circuncidar al niño, le dieron el nombre de Jesús, impuesto por el ángel antes de ser concebido en el seno. Lc. 2, 21. Circuncisión espiritual. Queridos hermanos, tradicionalmente el día primero del año se conmemora la Circuncisión del...
  • Jesucristo, vida del alma

    Queridos hermanos, las infinitas y abundantísimas gracias que en cada Santo Sacrificio de la Misa fluyen a “borbotones” de las sacratísimas Llagas de Nuestro Señor Jesucristo, rodean y “aprisionan” –si se puede decir esta palabra- a cada alma, atrayéndola, con lazos de Amor infinito, a Su...
  • Mi herencia en el momento de la muerte

    Queridos hermanos, me viene a la mente unas palabras de la beata Isabel de la Trinidad, carmelita descalza, que suspiraba en su lecho de muerte ante el crucifijo que sostenía entre sus manos: ¡Cuánto nos hemos amado! ¡Qué herencia más hermosa y gozosa! Esta es la...
  • El Santo Sacrificio en el corazón del sacerdote III

    Y cuando de nuevo introduce a su Primogénito en el mundo dice: “Adórenlo todos los ángeles de Dios” Heb. 1, 6. Queridos hermanos, dice San Lucas (2, 9): Se les apareció un ángel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió con...