BATALLAS EN EL SÍNODO: Chantajes, veladas amenazas de cisma, kasperización de la iglesia alemana y la destrucción del matrimonio. Documento y análisis.

1.- DOCUMENTO.

Comité Central de los católicos alemanes.

Sábado 9 de mayo de 2015.

Tendiendo puentes entre la enseñanza y la realidad de la vida. Familia e Iglesia en el mundo de hoy.

Sesión plenaria del 8 y 9 de mayo de 2015, en Würzbirg, Alemania.

Declaración del Comité Central de los católicos alemanes en preparación a la XIV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de Obispos a celebrar en el Vaticano, en  octubre de 2015.

El Comité Central de los católicos alemanes (ZdK) [Nota de Rorate: es el más antiguo, principal y más influyente grupo de católicos alemanes, fundado con un nombre diferente en 1848 y responsable de los famosos Katholikentage, Días Católicos] da la bienvenida a la llamada realizada por el papa Francisco a todos los fieles para que hagan una declaración sobre la situación de la familia en la Iglesia y en el mundo de hoy. Las reacciones de todo el mundo a esta llamada serán puestas en común en la Asamblea General del Sínodo de Obispos en otoño de 2015. El ZdK es conocedor del entendimiento de la Iglesia universal del contexto para la discusión del asunto y presta especial atención a sus propias consideraciones regionales.

[…]

Con los siguientes cuatro mensajes centrales, el ZdK quisiera realizar una contribución al debate, a la luz de la preparación de las consultas para la XIV Asamblea General del Sínodo de Obispos; quisiera así invitar a discutir sobre las siguientes declaraciones y buscar aliados para los próximos desafíos.

                                

  • Nosotros vemos el matrimonio sacramental no solo como modelo de vínculo de por vida sino también como una promesa de vida próspera con la ayuda de Dios. Confesamos que este ha de ser el modelo de vida y alentamos a las parejas a realizar la promesa matrimonial y fundar una familia. Al mismo tiempo, respetamos otras formas de cohabitación en las que se obtienen importantes valores: responsabilidad del uno con el otro; fidelidad en la relación; y el compromiso de caminar juntos el camino.

 

  • Como una iglesia en el mundo, el ZdK trabaja de forma especial en fortalecer y promover el matrimonio y la familia en nuestra sociedad y en el estado. Por familia, entendemos también las diferentes formas de uniones no conyugales vividas de forma responsable, que hacen una gran contribución a la solidaridad social y que deben ser tratadas con justicia.

 

  • La enseñanza de la Iglesia debe avanzar con la ayuda del dialogo con los fieles, y con atención a sus respectivas realidades de vida. Como iglesia que cuida de los hombres, sus penas y esperanzas, estamos llamados a enfrentarnos con confianza a la sociedad de ahora con todas sus variedades y a sus diferentes formas de vida aceptadas socialmente, y a establecer puentes entre la práctica y la enseñanza.

 

  • En nuestra iglesia [en Alemania], apoyamos una pastoral fuerte que cuide el matrimonio y la familia, que necesita, a nivel local, una oferta personal convincente [de específico y especial cuidado], así como un cambio de las estructuras pastorales.

 

En detalle, todo esto significa que:

[…]

En otras formas de vida en común también se encuentran valores que significan matrimonio como una alianza entre Dios y los hombres: un indisoluble [sic] “sí” a la otra persona, la constante disposición a reconciliar, así como la perspectiva de una relación fructífera mediante el intercambio de dones entre diferentes personas.

Estas formas de vida y familia también han de ser honradas, incluso si no se fundan en el matrimonio sacramental. Pensamos aquí en las uniones duraderas (cohabitación), matrimonios civiles, así como las uniones civiles registradas (por ejemplo, las uniones homosexuales).

Es importante respetar lo que la gente es capaz de ofrecer en sus relaciones. Necesitamos cambiar nuestro punto de vista, dejando de mirar siempre lo que falta, y moverse, en cambio, hacia una atención a las otras muy diferentes formas de vida en común y los valores que se viven en ellos. […]

Notamos una tensión y a menudo una gran discrepancia entre la enseñanza del Magisterio sobre el matrimonio y la familia, y, por otro lado, las realidades de la vida de los fieles, que se caracterizan por una pluralidad de formas de familia. […]

Es necesario establecer puentes entre las enseñanzas de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia y las actuales realidades de la vida de los fieles, concretamente con la ayuda de:

  • El respeto por las uniones leales no conyugales;
  • […]
  • La reevaluación de los métodos artificiales de control de la natalidad, debido a que en ninguna otra área de la vida se puede encontrar tan gran discrepancia entre el Magisterio y las decisiones conscientes personales en la vida diaria, también en la mayoría de los fieles católicos;
  • Un mayor desarrollo de las formas litúrgicas, especialmente mediante la bendición de las parejas del mismo sexo, nuevas parejas de divorciados, y por decisiones importantes de cambio de vida dentro de las familias [¿].
  • […]
  • La integración en la vida de la Iglesia de los esposos que viven ahora un segundo matrimonio después de un divorcio, y también su admisión a los sacramentos después de una profunda decisión en conciencia.
  • La aceptación incondicional de las uniones del mismo sexo, y una actitud claramente opuesta a la actual exclusión y devaluación de personas homosexuales.
  • […]

Concretamente, para nuestra Iglesia esto significa […]                         

  • Percibir el cambio pastoral que el papa Francisco ha convocado, como un estímulo y una oportunidad de la Conferencia de Obispos para desarrollar vías pastorales sobre el matrimonio y la familia que sean apropiadas y teológicamente responsables. Cuando el papa Francisco llamó a todos los católicos, hombres y mujeres por igual, a hacer propuestas sobre la “vocación y misión de la familia en la Iglesia y en el mundo de hoy”, dio un paso valiente. La XIV Asamblea General del Sínodo de Obispos, que se celebrará en Roma en octubre de 2015, explícitamente va a incluir el Sentido de la Fe de todo el Pueblo de Dios. Es ahora tarea de los obispos adoptar y seguir este Sensus Fidelis. Como voz de los hombres y mujeres católicos alemanes, el ZdK asume la intención del papa Francisco y quiere contribuir, así como establecer bases para un fructífero diálogo. Es ahora importante ser capaz de establecer puentes entre la enseñanza de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia, y las actuales realidades de la vida de los fieles.

 

Aprobado por la Asamblea General del ZdK el 9 de mayo de 2015.

 

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2. ANALISIS.

¿Está el ZdK planeando para más allá de después del Sínodo?

Mathias von Gerdoff

Martes, 12 de mayo de 2015

La reciente declaración del Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK) sobre el Sínodo de la Familia en el Vaticano en octubre de 2015 hace surgir muchas preguntas.

Su osada declaración pide la bendición de las uniones del mismo sexo, la aprobación moral de los anticonceptivos artificiales, la reevaluación de las uniones no conyugales, y más cosas.

Con sus peticiones, el “Comité Central” va mucho más lejos que lo que el cardinal Walter Kasper había propuesto en su discurso al Consistorio a comienzos de 2014. Kasper “solo” había pedido administrar la Sagrada Comunión a los divorciados vueltos a casar, y esto bajo ciertas condiciones.

El discurso de Kasper ha sido aprovechado por los católicos de izquierdas para pedir el abandono de las enseñanzas católicas sobre matrimonio y sexualidad.

Pero la declaración del ZdK ha venido en muy mal momento.

Desde que se celebró el (pequeño) Sínodo de octubre de 2014 ha habido numerosas resistencias a estas peticiones liberales.

Un gran número de cardenales y obispos de todo el mundo han alzado sus voces para defender la enseñanza católica.

El presidente de la Conferencia Episcopal alemana, cardenal Reinhard Marx, se ha ganado duras críticas por sus palabras: “No somos subsidiarios de Roma”.

Mientras tanto, ya han sido seleccionadas todas las delegaciones de las Conferencias Episcopales asistentes al sínodo de octubre. Ninguna es tan liberal como la alemana. Ninguna, excepto la alemana, apoya unánimemente las ideas del cardenal Kasper sobre la pastoral acerca de los divorciados vueltos a casar.

De esta manera, la delegación alemana se ha quedado aislada.

En muchos países crecen las críticas y desaprobaciones hacia Alemania. Se acusa a Marx y Compañía de obstinación y de un deficiente catolicismo.

Es entonces, justo en este momento, cuando el ZdK aparece y se une a la provocación, con graves consecuencias para la reputación del catolicismo alemán en el mundo.

Al menos en la actual situación, tales peticiones no son alcanzables.

A modo de punto final, el 9 de mayo de 2015 en una conferencia celebrada en Roma por defensores de la vida, el cardenal Pell dejó claro que el próximo Sínodo, de carácter consultivo, no es capaz ni está autorizado para cambiar la doctrina católica.

Por lo tanto, es muy malo que algunos obispos alemanes insistan en promesas que no pueden cumplir. El último en hacerlo ha sido el obispo Franz-Joseph Bode, uno de los miembros de la delegación alemana.

En vista de estos antecedentes, la reciente declaración del ZdK se percibe como una especie de chantaje y como una invitación al cisma.

En estas circunstancias, sería deseable que los obispos alemanes salieran en público a dar unas palabras de orientación.

[Traducido por Alberto Torres Santo Domingo. Artículo original.]