El día 5 de septiembre recordamos a la Beata Madre Teresa de Calcuta, fundadora de la Congregación de las Misioneras de la Caridad. Nacida en Macedonia (antigua Yugoslavia), murió en 1997 habiendo dejado su fundación extendida por todo el mundo.
    Dedicada por entero a los pobres y marginados de todo el mundo, su celo pastoral la llevaba a ocuparse también de aquellos cuya pobreza residía en estar alejados de
Dios a causa del materialismo (los pobres del “primer mundo”).
Su caridad fraterna estaba siempre unida a una vida espiritual intensa de oración
y devoción a la Virgen María. Siempre iba acompañada de su Rosario y
con esa poderosa arma llevaba la esperanza a todos los que recibían su trato.
Se cuenta de ella que en una ocasión un clérigo le aconsejó que sus monjas no
dedicaran tanto tiempo a la oración ante Jesús sacramentado, para no escatimar
tiempo al cuidado de los pobres. Ella llevó esa sugerencia a su oración personal y
tras ponerse en presencia de Dios, el Espíritu Santo le inspiró que debían incluso
dedicar algún tiempo más (y no menos) a la oración para precisamente servir
mejor a los pobres y conducirlos a Dios.

Y un dato interesante: Teresa de Calcuta opinaba que “el peor mal que existe en el mundo es recibir la comunión en la mano”
Beata Teresa de Calcuta, corazón y alma entregados a Cristo y al prójimo por Cristo, intercede por nosotros

Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".