Una de las cosas más singularmente ridículas de vivir en un mundo incondicionalmente ateo es el nivel de dogmatismo oscurantista que habita en el corazón de las tropas populares anticristianas.

Comenzando por el anti-científico “no es un niño sino un grupo de células unidas” hasta el rotundo rechazo al reconocimiento de que el sexo es binario a nivel genético, la actual cultura políticamente correcta parece con demasiada frecuencia decidida a no escuchar nada que vaya en contra de su narrativa.  A la porra con los hechos.

Razón por la que me parece fascinante – incluso divertido – leer que los investigadores han descubierto la evidencia de que Sodoma y Gomorra realmente desaparecieron de la faz de la tierra a causa de un meteorito cuyo impacto fue tan violento que el calor que desprendió convirtió los utensilios de alfarería en cristal.

De acuerdo con esta teoría, el meteorito explotó a baja altura con la fuerza de una bomba atómica de diez megatones, aproximadamente a un kilómetro de altura sobre el extremo nordeste del Mar Muerto, arrasando todo vestigio de civilización existente en un área circular de veinticinco kilómetros de radio en el Ghor Medio (al sur del valle del río Jordán*). 

Los investigadores[i] presentaron los resultados preliminares de su estudio en la reunión anual de la American Schools of Oriental Research, que se celebró en noviembre de este año, tras haber estado desarrollando su teoría desde el año 2015. Afirman que las pruebas realizadas con radiocarbono demuestran la existencia de un grupo de civilizaciones florecientes durante dos milenios, hasta aproximadamente en el año 1700 antes de Cristo, momento en el que los muros de barro de los edificios de la región desaparecieron simultáneamente, quedando solamente restos de los cimientos de piedra. 

Al mismo tiempo, los utensilios de alfarería de los asentamientos se convirtieron en cristal en el espacio de unos milisegundos conforme a un análisis de los cristales de zirconio que se formaron durante ese proceso; lo que indica que fueron brevemente expuestos a temperaturas de 4000 a 12000 grados Celsius, temperatura comparable a la de la superficie del sol. 

Según dos arqueólogos[ii], la explosión provocó una lluvia de platino y lava fundida por toda la región y esto confirma que la causa fue un meteoro, dado que el platino se halla en mayores concentraciones en los meteoritos que en la tierra. 

Murieron entre 40.000 y 50.000 personas que vivían en la región  y una extensión de 500 kilómetros cuadrados se hizo inhabitable durante un período de tiempo de 600 a 700 años. Se cree que en esa área desapareció la capa superior de suelo cultivable y que las sales del cercano Mar Muerto cubrieron la zona destruyendo su fertilidad. 

Los asentamientos que fueron aniquilados en ese suceso incluyen el lugar más importante de la excavación, Tall el-Hammam, donde los arqueólogos creen que estaba la ciudad de Sodoma, cuya destrucción se relata en el capítulo 19 del libro del Génesis. En opinión de dichos arqueólogos, la fecha aproximada de esta aniquilación también cuadra con la época en que ocurrió este acontecimiento según señala el Génesis.

Será interesante ver con qué rapidez aparecen las excusas para explicar estos hechos.

Steve Skojec

(Traducido por AMGH. Artículo original)

* Nota del traductor.

[i] La investigación fue llevada a cabo por el Tall el-Hammam Excavation Project (TeHEP) en el que participó un equipo de científicos pertenecientes a varias universidades e institutos científicos incluyendo, entre otros,  New Mexico Tech, Northern Arizona University, North Carolina State University, Elizabeth City State University, DePaul Universtiy, Trinity Southwest University y Los Alamos National Laboratories .

 [ii] Steven Collins y Phillip Silvia