En Lourdes una muchacha, en La Salette dos niños, en Fátima tres. Todos ellos fueron llamados y convocados para intervenir en aquella época y luchar contra la fuerza gigantesca del espíritu del siglo, del ateísmo y de la impiedad, que fue evocado por hombres tristemente célebres y renombrados como Feuerbach, Marx, Engels y Lenin. [1]

Los secretos de La Salette

El mensaje del 19 de septiembre de 1846 de La Salette, Francia, dado por María Santísima ha sido relativamente difundido. Fue entregado a dos jóvenes naturales de Corps: Melanie Calvat de quince años y Maximin Giraud de once. Pastores ignorantes, sin idea de la fe y de la oración; uno nervioso y excitable, la otra presuntuosa. El mensaje de María no es sólo para ellos: hacédselo saber a todo el pueblo. Detalla minuciosamente acontecimientos mundiales futuros de gran importancia para nuestros tiempos. La apostasía presente fue totalmente pronosticada en La Salette y el mensaje allí recibido, explica por qué el diablo tiene tanto poder y dominio en el mundo actual.

Precisamente, a mediados del siglo XIX, Francia se había drogado del más absurdo materialismo, fruto del racionalismo literario de enorme influencia en su intelectualidad. El ambiente popular se iba adaptando al intelectual, y el veneno de la irreligión se colaba en las conciencias. Un par de años más tarde, es publicado el Manifiesto Comunista, gestado por los Iluminados quienes  reunidos en Nueva York erigieron un comité para financiar a Carlos Marx.

En 1864: el Beato Papa Pío IX publicó su Syllabus de Errores condenando solemne y claramente las proposiciones erróneas de las filosofías incoadas en las sociedades secretas y el comunismo.

En ese ambiente descristianizado, se manifiesta María Santísima en La Salette. No hay sonrisas ni expresiones gozosas: es la Madre que teme las consecuencias del racionalismo que ha sorbido la devoción sincera de la gente del campo. Llora cubriendo su rostro con las dos manos. Llora la Madre porque la humanidad no ha acogido su maternal invitación de conversión y de retorno al Señor, continuando en su obstinada carrera por el camino de la rebelión contra Dios y su Ley.

Nuestra Señora entregó dos secretos. El texto íntegro del mensaje dado a Maximin Giraud, fue comunicado por éste en una carta al Papa Pío IX en 1851. [2] El mensaje recibido por Melanie contiene muchas revelaciones proféticas y está dividido en 33 puntos.

Maximin habló de un monstruo. El comunismo estaba por entrar en el mundo: El monstruo llegará a fines de este siglo XIX o a más tardar a principios del siglo XX. María Santísima había anunciado: Esta es la edad de las edades, el fin, la extremidad se acerca. La Iglesia pasa a la obscuridad. El mundo estará en estado de consternación, perplejidad y confusión.

A Melanie la Señora le dijo: lo que voy a decirte ahora no permanecerá siempre en secreto. Podrás publicarlo en 1858.  Es llamativo, que Nuestra Señora dijese ese año, cuando comenzaron sus apariciones en Lourdes, el 11 de febrero.

Como se ha dicho el contenido del mensaje a Melanie contienen 33 partes. Citemos dos de ellas: (2) Los sacerdotes, ministros de mi Hijo, los sacerdotes, por su mala vida, por sus irreverencias y su impiedad al celebrar los santos misterios, por amor del dinero, por amor del honor y de los placeres, los sacerdotes se han transformado en cloacas de impureza. Sí, los sacerdotes reclaman venganza, y la venganza está suspendida sobre sus cabezas. ¡Desdicha de los sacerdotes y las personas consagradas a Dios que por sus infidelidades y su mala vida crucifican de nuevo a mi Hijo! Los pecados de las personas consagradas a Dios claman al cielo, y llaman la venganza, y he aquí que la venganza está a sus puertas, pues no hay más nadie para implorar misericordia y perdón para el pueblo; no hay más almas generosas, no hay más persona digna de ofrecer la Víctima sin mancha al Eterno en favor del mundo.

(5) Los jefes, los conductores del pueblo de Dios, han descuidado la oración y la penitencia, y el demonio ha oscurecido sus inteligencias; se han convertido en esas estrellas errantes que el viejo diablo arrastrará con su cola para hacerlos perecer. Dios permitirá a la antigua serpiente poner divisiones entre los que reinan, en todas las sociedades y en toda las familias; se sufrirán penas físicas y morales; Dios abandonará los hombres a sí mismos y enviará castigos que se sucederán durante más de treinta y cinco años.

Todas las predicciones de La Salette se han hecho realidad en la última centuria. En nuestros días el mal se ha convertido en bien (no al bien) sin que haya objeción alguna, muchas veces por parte de los pastores, de los gobernantes, o de la mayoría de los ciudadanos. Se promueve el pecado del aborto, siendo el abuso máximo en contra de los nasciturus. Las ciudades se han convertido en centros de violentos crímenes, donde no se puede andar de noche. Las drogas han invadido todo y destruyen a nuestros jóvenes a nivel global. La familia especialmente, es atacada por el ambiente inmoral de nuestros tiempos, y destruida por los incontables males. El ataque a la Verdadera Fe ha producido el exorbitante costo de la apostasía.

Fátima el acontecimiento clave del siglo XX

En 1917 se verificaron dos acontecimientos de alcance mundial y duradero: las cinco apariciones de los días 13 (a partir de mayo) de la Santísima Virgen a los tres pastorcillos de Fátima (Portugal) llamados Lucía, Francisco y Jacinta; y el triunfo trascendental del marxismo en Rusia (octubre).

Rusia (luego Unión Soviética) aparece, a partir de 1917, como la realización palpable de las fuerzas del mal; persecución sangrienta a los cristianos, cierre de los seminarios, imposibilidad de ejercer culto alguno externo, destrucción de libros religiosos y prohibición de recibir nuevos, selección de los gobiernos de los pocos seminaristas que pudieran estudiar en los cuatro seminarios permitidos, propaganda atea destructiva de toda religión, eliminación de gran parte de sus obispos y sacerdotes o su relegación a los temibles campos de concentración.

Hoy vemos algo que nunca se ha visto en la historia del mundo: la bandera de Satanás ondeando en la lucha contra Dios y la religión, contra todos los pueblos, y en todas partes del mundo; este fenómeno que sobrepasa a todo lo que ha tenido lugar hasta ahora (Pío XI). En estos últimos siglos, (el enemigo) trató de realizar la disgregación intelectual, moral y social de la unidad del organismo misterioso de Cristo. Quiso la naturaleza sin la gracia; la razón sin la fe; la libertad sin la autoridad; a veces la autoridad sin la libertad. Es un ´enemigo´ que se volvió cada vez más concreto, con una ausencia de escrúpulos que todavía sorprende: ¡Cristo sí, Iglesia no! Después: ¡Dios sí, Cristo no! Finalmente el grito impío: ¡Dios ha muerto! Y hasta ¡Dios jamás existió! [3]

En Fátima, María Santísima dejó también un rosario de recomendaciones y condenaciones: la pena de María porque hasta los buenos prefieren irse por sus propios caminos y no los de Dios; los castigos que caerán sobre el mundo si no se recurre a la oración y a la penitencia; que la Virgen se halla triste por la impiedad de sus hijos que muchas naciones desaparecerán de la tierra si antes no detenemos el justo brazo de Dios; que existen sacerdotes y religiosos indignos de su profesión que arrastran muchas almas al infierno; el demonio trabaja incesantemente para impedirnos la práctica de la oración; cada uno debe comenzar su propia reforma personal sin aguardar que le obliguen la Iglesia y los sacerdotes; el demonio lucha denodadamente contra las almas consagradas, pues derrotándolas consigue perder muchas almas; en los hoy beatos Jacinta y Francisco, influyó mucho para su santificación la comprobación de la aflicción de María y el horror de las penas del infierno; la humanidad se halla indiferente ante los castigos anunciados; la mayoría desprecia los sacramentos quedándose en actitud incrédula, llenos de sensualidad y materialismo; ofrece los remedios del Santo Rosario y la devoción al Corazón de María, y una profecía:  el triunfo de su Inmaculado Corazón.

Germán Mazuelo-Leytón

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[1] Roma, Moscú, Fátima. Otto Bohr.

[2] Découverte du secret de La Salette. René Laurentin –Michel Corteville, Fayard, Paris 2002. Imprimatur de Mons. Michel Dubost, Oispo de Évry, y nihil obstat de Don Bernard Billet, abadía de Notre-Dame de Tournay.

[3]  Pío XII, 12-10-1952.

Germán Mazuelo-Leytón
Es conocido por su defensa enérgica de los valores católicos e incansable actividad de servicio. Ha sido desde los 9 años miembro de la Legión de María, movimiento que en 1981 lo nombró «Extensionista» en Bolivia, y posteriormente «Enviado» a Chile. Ha sido también catequista de Comunión y Confirmación y profesor de Religión y Moral. Desde 1994 es Pionero de Abstinencia Total, Director Nacional en Bolivia de esa asociación eclesial, actualmente delegado de Central y Sud América ante el Consejo Central Pionero. Difunde la consagración a Jesús por las manos de María de Montfort, y otros apostolados afines