“Fiado en Dios asalto la muralla”
Salmo 18,29

“Entonces la mayor parte de la gente comenzó a extender sus mantos sobre el camino, y otros cortaban ramas de los árboles y lo cubrían con ellas”.»
Mt. 21,1-9

Mi ramo no, Señor, no ha de faltarte,
ninguna puerta canceló el olivo,
ni muralla detuvo el brazo altivo
aclamándote Rey, Vida y Baluarte.

Este manojo verde ha de abrazarte
quebrando los cerrojos. Ni aún cautivo
me impedirá la plaga el combativo
tremolar de tu sangre hecho estandarte.

Acéptame el oleastro,tallos frescos
desprendidos del árbol de Betania
salpicado  de vientos y arroyuelos.

¡ A las calles, seamos quijotescos!
para honrar tu Corona no hay insania,
aún Simón el leproso con sus duelos:

“¡Hosanna en lo más alto de los cielos!”