Este editorial abre la carta del monasterio para diciembre de 2018, pero parece apropiado ahora, cuando el infanticidio es celebrado por muchos en la vida pública.

***

El sufrimiento y su misterio.

8 de diciembre de 2018

Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen.

El 27 de septiembre, el padre Robert de nuestra fundación Sainte-Marie de la Garde defendió su tesis doctoral en teología en el convento dominicano de Toulouse. Un ejercicio agotador de dos horas y media durante el cual presentó el producto de tres años de trabajo sobre “El sufrimiento en Santo Tomás de Aquino”. ¡Un tema muy delicado! Juan Pablo II escribió en su carta apostólica Salvifici Doloris que “El hombre, en el sufrimiento, sigue siendo un misterio inaccesible”. Sin embargo, la teología puede explorar este gran misterio, siempre que uno mire el propósito divino porque Dios tiene un plan, y el sufrimiento es uno de ellos, pero de acuerdo con una línea que queda por aclarar. El sufrimiento, ya sea experimentado o percibido, parece absurdo, y puede ser la causa de la revuelta contra Dios, la pérdida de la fe o un dar rienda suelta a respuestas simplistas, a veces completamente incompatibles con la fe y la razón. Algunos teólogos han hablado del sufrimiento de Dios en su divinidad para mantener un vínculo de solidaridad entre el Creador y la criatura. Sin embargo, éste no es el pensamiento de Santo Tomás de Aquino, el gran doctor de la Iglesia.

El padre Robert insistió mucho en el plan inicial de Dios, a saber, un mundo sin sufrimiento alguno. Esta es una verdad fundamental. Dios creó al hombre para cultivar la tierra, para dominarla, para que, con la ayuda de su compañera humana, Eva, llene el mundo y de acuerdo con San Agustín, para que el hombre pueda “pasar de este mundo a uno mejor a través de un ascenso lleno de dulzura”. Esto es algo así como la Virgen María, que progresó del orden de la gracia al orden de la gloria, como un fruto maduro. Por lo tanto, el Padre Robert dice “Todo el tema en la tesis se reduce a esta tensión entre la inocencia de Dios que no quiere –de acuerdo con Su primera intención, de voluntad antecedente– el sufrimiento de los hombres y la reintegración de este sufrimiento por la providencia de Dios, según su voluntad consecuente: el sufrimiento, mal físico resultante del pecado, se convierte en el medio en el que se cumple el plan divino en y por Cristo.”

Pero entonces, ¿cómo podemos afirmar que el sufrimiento es parte del plan de Dios? ¿Quiere Dios realmente que el hombre sufra? ¿Cómo puede San Pablo decir que el Padre “no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros” (Rm 8:32)?

De hecho, los evangelios claramente declaran que son los hombres quienes vendieron, traicionaron, condenaron y crucificaron a Jesús. Y, sin embargo, es el Padre quien ha entregado a su Hijo. Pero ¿en qué sentido? Aquí, el Padre Robert especifica que, según Santo Tomás de Aquino, el Padre ordenó la Pasión del Hijo para la redención del mundo, que no impidió que ocurrieran eventos específicos y que Él inspiró a Cristo a aceptar todo para hacer Su santa voluntad. Por lo tanto, el sufrimiento nunca es planeado directamente por Dios, pero Él lo permite organizándolo misteriosamente en vista de mayores bienes sobrenaturales, no impidiendo las segundas causas y dándonos la gracia de experimentarlo en unión con Cristo.

Pero ¿qué pasa con el sufrimiento de los niños inocentes menores de la edad, sin uso de razón? Ahí, el misterio se complica… Además, ¿qué estamos haciendo para aliviar y proteger a estos pequeños? ¿Quién sabe lo que Dios hace con este sufrimiento y especialmente lo que hace en los corazones de estos inocentes? Me imagino que los salmos, en la boca de los monjes, cantados noche y día, se convierten en el grito de estos inocentes y que transforman el sufrimiento en un océano de gracia, a través de la comunión de los santos.

† F. Louis-Marie, o.s.b.,

Abad de Santa María Magdalena

Le Barroux, Francia

(Traducido por Alberto Corona. Artículo original)

RORATE CÆLI
Edición en español del prestigioso blog tradicionalista internacional RORATE CÆLI especializado en noticias y opinión católica. Por política editorial no se permiten comentarios en los artículos