Misa Tridentina

En cada partícula eucarística hay presencia real de Cristo. Ya lo ratificó en su momento el Concilio de Trento y hoy traemos a colación una breve declaración oficial de la Iglesia en el periodo posterior al Vaticano II, cuando desde determinados ámbitos modernistas se comenzó a poner en duda la presencia real en las pequeñas partículas que quedan en la Patena, en la Bandeja de comunión, o……por desgracia, que caigan al suelo por no usar la bandeja o queden en las manos de aquellos fieles que comulgan poniendo la mano. Por su interés conviene hacer eco de este breve y a la vez muy claro documento:

SAGRADA CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE

DECLARACIÓN SOBRE LOS FRAGMENTOS DE HOSTIAS CONSAGRADAS

Dado que se solicitaron explicaciones a la Sede Apostólica sobre el modo de actuar respecto a los fragmentos de las hostias, la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, el 2 de mayo de 1972 (prot. n. 89/71), hizo pública la siguiente declaración:

Habiendo llegado a la Santa Sede preguntas sobre los fragmentos que quedan después de la santa Comunión, esta Sagrada Congregación, tras haber consultado a las Sagradas Congregaciones para la Disciplina de los Sacramentos y del Culto Divino, ha estimado responder como sigue:

Después de la Sagrada Comunión, no solamente las hostias que quedan y las partículas que de ellas se han desprendido y conservan el aspecto exterior de pan deben ser conservadas o consumidas reverentemente, por razón de la veneración debida a la presencia eucarística de Cristo, sino también respecto a los demás fragmentos, se deben observar las prescripciones relativas a la purificación de la patena y del cáliz que figuran en los n. 120, 138 y 237-239 de la Institución general del Misal Romano, en el Ordinario de la Misa con el pueblo, n. 138, y sin pueblo n. 31. En cuanto a las hostias que no se consumen inmediatamente, el ministro idóneo debe llevarlas al lugar destinado para conservar la Santísima Eucaristía (cf. Institución general del Misal Romano, n. 276).

Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".