Padre Javier: Hola María, ante todo darte las gracias por haber accedido a hacer esta entrevista que muchísimos de los lectores de “Adelante la Fe” están esperando con mucha ilusión. Es un honor para esta web y para mí personalmente poder hacer esta entrevista. Me gustaría comenzar esta entrevista desde dentro hacia fuera. Desde tu conversión hasta ahora han pasado bastantes años y has vivido muchos acontecimientos, un proceso duro y a la vez muy hermoso de profundización en tu fe y de crecimiento espiritual. ¿Cómo se encuentra el alma de María en estos momentos? ¿Qué momento espiritual estás viviendo ahora? O ¿En qué morada de tu castillo interior te ves, como diría Santa Teresa? Te hago estas preguntas para que nuestros lectores puedan contextualizar de donde parte María al escribir el nuevo libro que has publicado o más bien a dónde has llegado tras escribirlo.

María Vallejo: Bueno, padre… Como tú dices, mi alma ha estado pasando por varias etapas (yo diría que muchas), desde ese 9 de Mayo de 2000, día que escogió el Señor para irrumpir en mi vida de una forma tan fuerte. Durante años mi corazón era puro fuego de amor hacia Él… Pero las cruces inmensas que a veces acompañan a un converso, los palos, los tropiezos, me han llevado a veces a sentir que el Señor se había alejado de mí… Son altos y bajos en el camino. Pero gracias a su amor y al imponente impacto que recibo en cada Adoración (cada día me voy dando más cuenta de que estar ante la Custodia, es estar ante el mismo Jesús que cruzaba el Jordán o andaba por Galilea), la fe vuelve, me revuelca de nuevo… Y comienza de nuevo el camino. Seguir a Cristo no es fácil, pero si se intenta con mucha humildad, se nota una pronta respuesta por su parte.

En estos momentos, (bueno, llevo más o menos dos años así), el amor tremendo de la Virgen me llena por completo. Ella es quien me ha venido a rescatar de los momentos fríos, de dudas, de miedo… Ella es, a día de hoy, mi Madre . En todos los sentidos, en mi alma y en mi corazón, así la siento. ES MI MADRE con MAYÚSCULAS. LO ES.

Padre Javier: Esta web la visitan miles de personas de todo el mundo, por si hay alguien que no conozca todavía a María vallejo (Cosa que dudo), en pocas palabras ¿Podrías resumir el hito que ha significado en tu vida encontrarte con el amor de Jesucristo a través de la Virgen María?

María Vallejo: Bueno, yo no soy nadie… María Vallejo-Nágera es sólo una madre de familia. Una esposa normal, de la compra, de la tortilla de patatas, del “Mercadona”, como todo el mundo… Pero tengo un don, (no muy brillante, lo reconozco), que es el de escribir. Me gusta plasmar en papel todo lo que siento, lo que vivo, lo que experimento… Lo que vivo en mi corazón y lo que me cuentan los demás que viven en su corazón. Entonces cojo pluma y papel y lo escribo todo… Y resulta que el tema que más me tiene fascinada, el que más amo, el que más me enternece, es Jesús el Nazareno. Me parece que estoy un poco enamorada de nuestro Dios… Así que escribo sobre Él. Pero nunca olvido que quien me llevó hasta Él fue su Madre. La palpo, la siento en la oración del Rosario… Es muy extraña mi vida espiritual: a veces nadie la entiende. Pero es real: Cristo es real. Quien ora (y yo soy una mujer orante, por muchas burlas que esto traiga a mi vida), le siente cerca… Y nada puede compararse a sentir de cerca a todo un Dios.

Padre Javier: Sabemos que la tarea de escribir un libro requiere mucho tiempo, profundización y paciencia. Como buena cristiana que eres, seguro que has pedido ayuda al cielo a lo largo de todos estos años en tu vocación de escritora. De todos los libros que has escrito ¿Podrías contarnos cuales son los que te han hecho sentir una especial presencia de Dios mientras los escribías, ese aliento del Espíritu que tantas veces nos guía?

María Vallejo: Sin duda éste último es el que más me ha rodeado de paz, de amor… Ha sido DURÍSIMO escribirlo (dudas, enfermedades en el proceso, miedos, burlas…), pero es que no podía dejar de escribir… La presencia de mi Madre María Santísima estaba muy palpable en el proceso. Oraba antes de escribir cada capítulo, y simplemente… salían bajo la presión de mi tintero. Yo no me preparo nunca un guión, “un esqueleto” a la hora de escribir un libro. Simplemente oro… Entonces las cosas salen.

Padre Javier: Ahora me gustaría que nos hablases un poco sobre tu nuevo libro. ¿Qué te llevó a escribirlo? Y ¿Qué ha supuesto para ti el escribir de María a MARÍA?

María Vallejo: Este libro simplemente salió… Llevaba un amor tan grande hacia nuestra Madre del cielo dentro, que por algún lugar tenía que explotar. Y esa explosión comenzó hace justo un año y medio. Me puse delante del ordenador, recé… Y entonces mil ideas, mil anécdotas, mil recuerdos, me invadieron de golpe… Aquello era un huracán de sentimientos… Y los plasmé en un nuevo libro que hoy ya es realidad.

Padre Javier: Hay muchas personas que todavía no han conseguido amar el Santo Rosario ni han experimentado el arma poderosa que es cuando se reza. ¿Qué le dirías a esas personas María?

María Vallejo: Que confíen en Ella. La Madre de Dios ama esa oración. Si una madre a la que amamos con toda el alma nos pide que le hagamos un recado (por ejemplo hacer una tarea), ¿acaso no debemos hacerlo si sabemos que eso le agrada mucho? Yo comencé rezando el rosario con gran tedio. No lo entendía, me aburría… Pero perseveré. Entonces, cuando llegaron los problemas a mi vida (que han sido inmensos en muchas ocasiones), me di cuenta que era precisamente la oración diaria del Santo Rosario lo que calmaba mi corazón… El poder del Rosario es sobrenatural… No hay palabras humanas capaces de explicarlo.

Padre Javier: La Virgen María te ha llevado a descubrir tu fe. Con todo lo que has descubierto en estos años. ¿Nos podrías decir las cinco cosas más importantes que has descubierto tras despertar a la fe?

María Vallejo: 1) que soy una pecadora terrible que caigo siempre en lo mismo

2) que Jesús, sorprendentemente, me ama con locura a pesar de ello

3) que, más sorprendente aún, su Madre Bendita me ama como si fuera su propia hija, sabiendo como sabe que crucifiqué a su Hijo

4) que lo único que importa en esta vida es salvar nuestra alma

5) que la vida es cortísima y que sólo debemos pensar en que algún día podremos estar en el cielo, para siempre, junto a Dios, un Dios que nos creó precisamente para vivir llenos de amor junto a Él.

Y he descubierto infinidad de cosas más… Pero como sólo me has pedido que te nombre cinco, pues…

Padre Javier: Recuerdo María que te conocí en Madrid en una conferencia que yo estaba dando sobre la magna pregunta ¿Qué hay después de la muerte? En los ruegos y preguntas tu interviniste apoyando con fuerza mi disertación sobre la existencia del purgatorio. Por desgracia hay muchas personas que no creen en él siendo un dogma de la Iglesia. Sabemos que las almas del purgatorio necesitan de nuestras oraciones, nuestros sacrificios, que ofrezcamos misas por ellas… ¿Cómo es tu relación con las benditas ánimas? Para los que todavía no rezan por ellas ¿Qué consejo les darías?

María Vallejo: Mi relación con las almas del Purgatorio es muy cercana e importante en mi vida. Oro mucho por ellas, ofrezco los tropiezos y las durezas de mi vida por ellas, las pido ayuda (sus oraciones), y todos los días ofrezco cada bolita del rosario por un alma del purgatorio. Le digo así a la Virgen: “Madre, que cada una de estas bolitas del rosario, sea un alma del purgatorio que entra ahora mismo en el cielo… Te lo pido, por favor…” A los que no rezan por ellas les diría: “orad mucho por ellas; nunca se sabe dónde iremos a parar tras la muerte (al cielo directamente o al purgatorio). Ellas agradecen infinitamente cada oración por ellas, ya que ellas, por sí mismas, no puede liberarse. Por eso es tan importante que recéis por ellas.”

Padre Javier: Sabemos por tus libros que un pilar muy importante para ti ha sido la dirección espiritual, el tener un sacerdote como el padre O’ Malley que ha sido de gran importancia en tu proceso de profundización en la fe y en tu crecimiento espiritual. Sabemos que hoy en día muy pocas personas tienen acompañamiento espiritual, ¿Qué consejos darías a nuestros lectores?

María Vallejo: yo les diría que corran, vuelen, hacia un director espiritual. Por lo menos para mí ha sido esencial encontrar directores espirituales porque era y aún soy, una mujer extraordinariamente ignorante en esto de la fe. No tengo ni idea de Teología, (hice la carrera de Filosofía y Ciencias de la Educación, -Pedagogía en términos sencillos), así que sin la información necesaria, correcta, sobre mis dudas… ¡Me hubiera hecho un lío monumental en estas cosas de la fe! Hay que orar mucho para encontrar al director espiritual adecuado. No todos los sacerdotes son capaces de entender a cada alma. Somos cada uno un mundo, y en muchos casos encontrar a un buen director es una verdadera dificultad. Pero hay que luchar por encontrarlo.

Padre Javier: Desde hace siglos el magisterio de la Iglesia, los Papas, y especialmente ahora desde muchos movimientos eclesiales se anima a la adoración Eucarística, a pasar muchos ratos frente al Sagrario. ¿Qué es para ti la adoración al Santísimo y qué ha supuesto en tu vida?

María Vallejo: TODO. La Adoración para mí es simplemente TODO. Es estar cara a cara con Jesucristo. No le puedo ver (sólo tengo delante de los ojos materiales un trozo de pan), pero mi alma sabe, misteriosamente, que ese trozo de pan es todo un Dios. Así que frente a una custodia, yo SE que estoy, cara a cara, con Cristo. Es rozar el cielo. Es saber que me mira, me observa, me ama… Es mi trozo de cielo en la tierra.

Padre Javier: Llegamos al final de esta entrevista y me gustaría que nos hablaras sobre si tienes algún proyecto en mente, alguna próxima publicación… Y sobre todo, después de todos los temas que hemos tocado, como guinda de esta hermosa tarta podrías respondernos a la siguiente cuestión ¿Qué sentido tiene para ti la vida?

María Vallejo: para mí la vida es un camino muy espinoso, en el que también hay flores, (como las rosas llenas de espinos). La vida es preciosa, pero es dura… Pincha y muchas veces hiere… Pero hay un final: y ese final debe ser la eternidad junto a Dios. Me quedo con lo que decía Santa Teresa de Ávila: “La vida es como una noche en una mala posada”. Así es también para mí. Vivir puede llegar a ser tarea muy ardua, pero si se vive con Cristo, la montaña se hace colina. Sólo hay que tener los ojos fijos en Él y todo se hace llevadero. Y al final… Bueno, al final, sólo estará Él. Hay que luchar mucho para ser santos, pero se puede conseguir… Yo no soy santa. Soy un desastre… Pero un desastre enamorado de todo un Dios.

Padre Javier: Muchas gracias María. Que Dios te pague todo el bien que haces a las almas con tu testimonio de vida cristiana. Y ojalá volvamos a encontrarnos pronto. Que Dios te bendiga a ti y a tu familia.

María Vallejo: A ti padre. Gracias infinitas por tus manos consagradas. Cuenta siempre con mi humilde oración.

Padre Francisco Javier Domínguez

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