Texto del Evangelio (Mc 1,40-45): En aquel tiempo, vino a Jesús un leproso suplicándole y, puesto de rodillas, le dice: «Si quieres, puedes limpiarme». Compadecido de él, extendió su mano, le tocó y le dijo: «Quiero; queda limpio». Y al instante, le desapareció la lepra y quedó limpio. Le despidió al instante prohibiéndole severamente: «Mira, no digas nada a nadie, sino vete, muéstrate al sacerdote y haz por tu purificación la ofrenda que prescribió Moisés para que les sirva de testimonio». 

Pero él, así que se fue, se puso a pregonar con entusiasmo y a divulgar la noticia, de modo que ya no podía Jesús presentarse en público en ninguna ciudad, sino que se quedaba a las afueras, en lugares solitarios. Y acudían a Él de todas partes.

PALABRA DE DIOS

Ese leproso es testimonio vivo de cómo hay que pedir los dones a Dios: “si quieres puedes curarme”…..con qué fe y humildad!!!!….¡qué diferencia cuando acudimos a Nuestro Señor con exigencias o negociaciones!!!!….eso sucede cuando al pedir a Dios lo hacemos con el “derecho” de que Él haga exactamente lo que queremos y que lo haga YA. Y, “pobre de Dios” si no lo concede, pues entonces nos rebelamos contra Él. Este evangelio muestra el modelo de oración rogativa: lo que pidamos a Dios sea siempre con una “coletilla”: Señor, dame “esto” siempre que sea bueno para la salvación de mi alma y dámelo CUANDO Tú quieras. 
Fe y Humildad: sin ambas virtudes toda petición a Dios será egoísta y llena de soberbia.


Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".