Si Dios Nuestro Señor no lo remedia a través de una intervención milagrosa en breves días se producirá una repugnante profanación de la tumba de un grandísimo católico llamado Francisco Franco. Condecorado, entre otras distinciones, con la “Suprema Orden de la Milicia de Nuestro Señor Jesucristo” (máxima honra que otorga la Santa Sede), por sus servicios a la Iglesia Católica a la que, en España, salvó de su desaparición por el genocidio marxista perpetrado contra ella en el siglo pasado.

Frente al silencio, tibieza, diplomacia cómplice……cobardía en definitiva…..de todas y cada una de las instancias eclesiásticas que, de alguna manera, podrían haber al menos mostrado su oposición a tan infame y miserable acción, brilla con luz propia y es digna de admiración la postura valiente…..cristiana en toda regla….del Prior de la Abadía Benedictina del Valle de los Caídos que, en la medida de sus posibilidades, se ha comportado y comporta de manera ejemplar dando un contundente testimonio de obediencia a Dios antes que a los hombres. Desde esta página queremos elogiar con todo cariño al Padre Santiago Cantera al que a la vez expresamos todo nuestro afecto y apoyo moral. Solo añadimos: profanar la tumba de Franco es solo una victoria pírrica de los enemigos de Dios y España, ya que los responsables de esta repugnante “tarea” no escaparán del Juicio de Dios si antes no se arrepienten y rectifican. Recemos para que al final, como debe ser y será, sea Cristo el Único Vencedor,