¡Ojalá me hubiera concedido la anulación en vez del divorcio!
¡Ojalá me hubiera concedido la anulación en vez del divorcio!

Han llegado los primeros informes, y parece que S.S. Francisco, como se esperaba, ha efectuado una reforma radical en el procedimiento por el cual se puede anular un matrimonio, agilizando unos trámites que muchos católicos liberales consideraban excesivamente engorrosos.

Esta iniciativa es la última en una serie con las que el papa Francisco intenta que su pontificado parezca más receptivo a las necesidades de los seglares, en particular aquellos que desde hace tiempo se sienten rechazados por la jerarquía (LÉASE: a los que no les gustan las enseñanzas morales de la Iglesia).

Estos son los tres cambios principales anunciados este martes:

  • Ya no será necesario que un segundo juez evalúe el caso para anular un matrimonio.
  • En determinadas circunstancias, los obispos podrán acelerar los trámites y conceder ellos mismos la nulidad. Por ejemplo, en casos de malos tratos por parte del cónyuge o de infidelidad.
  • El proceso será gratuito, salvo por una tarifa nominal para cubrir las costas del juicio, y deberá estar concluido en un plazo de 45 días.

La reforma se publicó este martes por medio de dos motu proprio. Es decir, como el nombre indica, documentos redactados por iniciativa del propio Pontífice.  Entrarán en vigor como parte del Código de Derecho Canónico el próximo 8 de diciembre, con el inicio del Año de la Misericordia proclamado por Francisco.”

COMENTARIO DE THE REMNANT: Habrá que esperar a que se publique la traducción oficial, ya más avanzado el día, pero esto amenaza con socavar gravemente el matrimonio, sobre todo en países del Tercer Mundo, donde son menos populares los procesos de nulidad y las promesas del matrimonio tienen más peso.

Se informa que el Papa ha eliminado las tarifas, conferido autoridad a los obispos para delegar las sentencias de nulidad en sacerdotes de sus diócesis, eliminado uno de los tribunales, así como la apelación automática, y autorizado la nulidad cuando ambas partes la quieren. (Por cierto, éste es el que más me gusta, ya que en esencia significa que para poner fin al matrimonio basta con que los dos se pongan de acuerdo en que nunca se casaron. Qué oportuno, ¿no?)

Y, cómo no, el Santo Padre añade la “falta de fe” a la creciente lista de motivos inventados para llegar a la conclusión de que nunca llegó a existir el matrimonio. Al final, si quieres, la nulidad, la conseguirás… Eso sí, no la llamemos divorcio. ¡Claro que no, qué narices! ¡Eso sería alterar la indisolubilidad del matrimonio!

A propósito, ¿qué pasará con los que nos sintamos marginados por creer lo que han creído los católicos durante miles de años, que prometerse en matrimonio es un juramento serio que sólo puede rescindir la muerte porque estamos casados ante Dios y no hay causas que valgan para anularlo? ¿Y nosotros qué?

¿Qué pasará con los que cumplan las normas y se tomen el matrimonio en serio, los que crean firmemente que “agilizar el proceso de nulidad” no es otra cosa que un eufemismo vergonzosamente transparente para lo que no es más que la concesión del divorcio a todo católico que lo pida? ¿No habrá misericordia para nosotros? ¿No? ¡Me parece que no la va a haber!

¡Qué chiste! Enrique VIII se estará desternillando en el Infierno.

Buena la has hecho, Francisco. ¡Otra vez haciendo lío!

Michael Matt

[Traducido por J.E.F]

Michael Matt
Director de The Remnant. Ha sido editor de “The Remnant” desde 1990. Desde 1994, ha sido director del diario. Graduado de Christendom College, Michael Matt ha escrito cientos de artículos sobre el estado de la Iglesia y el mundo moderno. Es el presentador de The Remnant Underground del Remnant Forum, Remnant TV. Ha sido Coordinador de Notre Dame de Chrétienté en París – la organización responsable del Pentecost Pilgrimage to Chartres, Francia, desde el año 2000. El señor Michael Matt ha guiado a los contingentes estadounidenses en el Peregrinaje a Chartres durante los últimos 24 años. Da conferencias en el Simposio de Verano del Foro Romano en Gardone Riviera, Italia. Es autor de Christian Fables, Legends of Christmas y Gods of Wasteland (Fifty Years of Rock n' Roll) y participa como orador en conferencias acerca de la Misa, la escolarización en el hogar, y el tema de la cultura, para grupos de católicos, en forma asidua. Reside en St. Paul, Minnesota, junto con su esposa, Carol Lynn y sus siete hijos.