Somos laicos católicos provenientes de toda Italia y todas las partes del mundo. Participamos en esta manifestación a título personal, o en nombre de asociaciones y publicaciones periódicas unidas por el amor a la Iglesia, su doctrina y sus instituciones. Nos hemos congregado para este acto bajo el nombre de Acies ordinata, apelativo que la Tradición de la Iglesia reserva a María Santísima, que reúne el ejército de sus fieles y derrota a sus enemigos: terribilis ut castrorum acies ordinata (Cantar de los cantares, 6, 3; 6,9). Hijos de la Iglesia Militante, nos hemos congregado en este lugar para hacer profesión pública de nuestra fe ante una crisis doctrinal y moral sin precedentes.

La iglesia de San Silvestro in Capite, en esta plaza, contiene la reliquia de la cabeza de San Juan Bautista. Herodes redujo al silencio al precursor del Mesías, pero su lengua muda continúa a hablarnos al corazón. Estamos en pie, de manera respetuosa y ordenada, para expresar simbólicamente la resistencia de quienes no se pliegan al silencio. Tenemos en las manos el Santo Rosario y leemos textos de la Tradición católica porque nutrimos nuestra resistencia de oración y estudio, en el convencimiento de que sólo mediante el recogimiento se prepara la acción.

El nuestro es un llamamiento a los obispos silenciosos para que alguno de ellos tenga el valor de romper el silencio. ¿Habrá algún pastor que se atreva a decir la verdad al Santo Padre? La Iglesia no tiene miedo de la verdad, porque ella anuncia al mundo la verdad de su Jefe y Fundador Jesucristo. Es ante todo a Él a quien nos dirigimos con este acto simbólico para que en estos calamitosos tiempos acuda en socorro de nuestra debilidad y con una sola palabra salve a su Iglesia.

Domine ne sileas (Ps 34, 22) ¡Señor, no calles!

https://www.aciesordinata.org/