AQUÍ OS PRESENTAMOS UNOS APUNTES ESPIRITUALES EN LOS QUE SE REFLEJA LA LUZ QUE HA RECIBIDO UN SACERDOTE DIOCESANO EN SU ORACIÓN PERSONAL. PERO RECUERDEN: SON SOLO APUNTES ESPIRITUALES, ESTA CONGREGACIÓN NO EXISTE NI SE ESTÁ FUNDANDO. HABER QUE OS PARECE

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CARMELITAS DESCALZOS DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO Y DE LA SANTA CRUZ

En la cima del Calvario, nuestro Señor Jesucristo, entregó su vida por la Salvación de muchos y derramó sobre esta tierra infinitas gracias para que nuestras vidas no pierdan la senda que lleva a la felicidad plena de los bienaventurados en el Reino de Dios.

Ante una sociedad en la que estamos viviendo, donde vemos cientos de almas, de personas a las que conocemos y queremos, que están anestesiadas con respecto a la fe, dormidas y pasando de todo lo que tiene que ver con el ser cristiano, que viven de espaldas a Dios como si no existiera… Tantas y tantas almas que están perdidas, que viven sumergidas en la esclavitud del pecado, del egoísmo, del vivir por y para sus intereses, comodidades y placeres. Tantos cristianos que no viven una vida coherente, viviendo cara al mundo y no cara a Dios.

Tantas almas que no encuentran sentido a la vida, tantas almas que sufren el dolor de no sentirse amados. Tantos jóvenes que nunca han escuchado hablar de Jesucristo. Almas que no saben lo que es un Sagrario, que no saben que Dios perdona los pecados a través de los sacerdotes. Almas que no saben que existe el cielo, el infierno y el purgatorio. Tantas almas que mueren en esta tierra sin recibir los últimos sacramentos.

Ante este panorama, los que hemos despertado del letargo, no podemos permitir que más almas se pierdan. Tenemos que despertar a las almas. Pero nos encontramos con muchas dificultades humanas para llegar al corazón de los hombre y mujeres de nuestro entorno, que parecen estar cerrados a cal y canto para todo lo que suena a Dios, a entrega, a sacrificio por los demás…

El Padre Mendizábal, nos dice en su libro “En el Corazón de Cristo”: El pecador ha perdido todo derecho a la vida sobrenatural, y ni siquiera tiene la posibilidad de concebir un deseo eficaz de verse libre del pecado. Tal deseo es fruto de la misericordia divina; y Dios puede hacer depender la adquisición de esta gracia de nuestras oraciones.

Es decir, con nuestras oraciones podemos ayudar a que las almas vayan despertando, nuestras pobres oraciones y sacrificios ofrecidos con un corazón enamorado, humilde y sencillo llegan al cielo y la gracia de Dios se derrama sobre las almas.

Los Carmelitas Descalzos del Santísimo Sacramento y de la Santa Cruz quieren ser consuelo para el Corazón de Jesús Crucificado que sufre en el Calvario y Luz de Dios para las almas que no pueden ver el amor del Corazón Cristo.

Es un impulso del Espíritu Santo a entregar la vida en la pobreza, la oración y el sacrificio por amor a Dios; un vivir para llamar a los que están cansados, a los que están agobiados, a los que están perdidos, salir a las calles a invitar a los tristes, a los que caen mal, a los serios, a los conflictivos, a los niños, a los adultos, a los pobres, a los ricos… a todos. Y decirles que Dios los ama.

Una vida totalmente abandonada en las manos de Dios para Ser LUZ DE DIOS para las almas que están en la oscuridad. Con la certeza de que veremos las proezas del Señor, porque Él lo hace todo nuevo. Veremos como el Señor transforma los corazones, como levanta lo que estaba caído y lo que era muerte se convierte en vida.

Cuando el corazón humano se acerca a Dios de verdad se embellece, se hermosea… se hace más bueno y más santo, y un carmelita descalzo del Santísimo Sacramento y de la Santa Cruz quiere acercar a las almas a Dios.

LA LLAMADA

  • Una vida religiosa para hombres que queriendo renunciar a todo lo que les unía al mundo abrazan una vida de Oración, Entrega, Ofrecimiento, Pobreza, Castidad y Obediencia por amor a Dios y a las almas.

  • Un fuerte impulso a vivir una vida evangélica según las palabras de 1Jn 2,3-6: En esto sabemos que conocemos a Cristo: En que guardamos sus mandamientos. Quien dice: “yo lo conozco”, y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en él. Pero quién guarda su palabra, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud. En esto conocemos que estamos en él. Quién dice que permanece en el debe vivir como vivió Él.

  • El ofrecimiento que se hace a Dios abrazando esta vida es en esta forma: OH JESÚS ES POR TU AMOR, POR LA CONVERSIÓN DE LOS PECADORES, POR LA SANTIDAD DE LOS SACERDOTES, POR LAS BENDITAS ALMAS DEL PURGATORIO, POR EL SANTO PADRE Y SUS COLABORADORES, POR LAS FAMILIAS CRISTIANAS, POR LOS MATRIMONIOS EN PELIGRO DE SEPARACIÓN, POR LOS JOVENES QUE NO HAN ENCONTRADO TU AMOR, POR LAS PERSONAS QUE ESTÁN SUFRIENDO LA CRUZ EN EL CUERPO O EN EL ALMA, POR UN AUMENTO DE VOCACIONES SANTAS EN TODA LA IGLESIA, POR LAS PERSONAS QUE MUEREN CADA DÓA PARA QUE NO MUERAN EN PECADO MORTAL SINO ABRAZADOS A TU AMOR MISERICORDIOSO, Y EN REPARACIÓN POR LOS PECADOS COMETIDOS CONTRA TU SAGRADO CORAZÓN Y EL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA.

  • Esta vida se abraza por una llamada de Dios a vivir la perfección cristiana en este estado de vida religiosa.

EL CORAZÓN DE ESTA VOCACIÓN

  • Tres amores en forma de hambre espiritual deben brillar en los corazones de los que quieran abrazar esta vida: Hambre de Eucaristía, hambre de pobreza y hambre de salvar almas para Dios.

  • Un hermano Carmelita, es un hermano, un discípulo de de Jesús crucificado y entrega su vida por amor a Dios y para despertar a las almas que están anestesiadas por los espejismos de este mundo y el demonio y no ven la luz de Dios. Para ello se entregarán con todas las veras de su alma en una vida de Oración, Sacrificio, Austeridad, Pobreza, Mortificación y Apostolado. Escogiendo siempre lo más pobre, lo menos gustoso, lo menos querido por el mundo y abrazando las humillaciones en lo profundo del Corazón y dándoselas a Dios. Ofreciéndolo todo al Padre por la Salvación de las almas y despojándose de todo para que su único tesoro sea Jesucristo.

  • Los hermanos vivirán la vida religiosa en una continua reparación del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María. Por eso abrazan las dificultades y los sacrificios con alegría y por amor a Dios. Por ello dan gracias a Dios en todo momento, en toda circunstancia y no se quejan de nada ni de nadie, ni por dentro ni por fuera ni de si mismos. Víctimas Vivas por amor a Dios.

  • Los hermanos viven íntimamente unidos a dos momentos de la Vida de Nuestro Señor Jesucristo: La gruta de Belén donde nació en suma Pobreza junto a La santísima Virgen María y San José; y en el Calvario donde Cristo en suma pobreza entrego su vida por la Salvación de los Hombres. Allí están situados, allí viven los hermanos día y noche.

  • Lo primero en la vida de los hermanos es la Oración y la Mortificación, y en un tercer lugar la acción, el apostolado. Nadie da de lo que no tiene nos dijo nuestro Señor, por ello el mayor tiempo en la vida de un hermano es la oración, el silencio, el recogimiento, el estudio, el apartamiento, el desaparecer, el sacrificio y la reparación.

SU ESTILO DE VIDA

  • La vida de un hermano carmelita es un ir despojándose de todo hasta vivir solo con Cristo como único tesoro. Buscando constantemente la Voluntad de Dios y la perfección de las virtudes. Invocando a cada momento al Espíritu Santo. Pidiendo siempre a la Santísima Trinidad la gracia necesaria para abrazar esta vida.

  • Los hermanos viven muy pobres muy pobres, y como tal, viven sin nada propio, no apegados ni a nada ni a nadie, únicamente a Dios. Su alimento siempre será la Comunión de la Sagrada Eucaristía, y será Éste el único alimento celestial que se procuren, por lo demás todo vendrá de la Providencia Divina y de lo que como pobres reciban gratuitamente de la caridad o del trabajo artesanal. Siempre que haya necesidad saldrán los hermanos a pedir alimento o limosna. Siempre presentando una talega, que bueno es para el que abraza esta vida ni siquiera tocar con las manos el dinero, ni saber lo que echan, que el corazón se apega a todo y hasta a lo poco y pequeño. Los hermanos viven completamente abandonados en las manos de Dios, y no sufren cuando falta lo necesario, sino que gozan en la pobreza y humillación. Esperan siempre en la Providencia, y si por alguna circunstancia la necesidad aprieta, no dudan en ir al Sagrario, a San José y luego a continuar orando en la espera.

  • Los Hermanos mortifican mucho el paladar, por donde tantos placeres se cuelan. Por ello, aunque solo comen de la caridad y la providencia, nunca aceptaran dulces, pasteles y cosas muy sabrosas. Solo se alimentan de lo sencillo y austero. No comen carne ni en Adviento ni en Cuaresma, ni ningún Viernes del Año. Y dulces solo se prueban en días de mucha solemnidad como el día de la Navidad, el Domingo de Resurrección, el día de la Virgen del Carmen, el día de una profesión de votos perpetuos… nunca fuera de estos cortos tiempos.

  • Solo se hacen tres comidas al día: Desayuno, almuerzo y cena. Siempre en silencio mientras un hermano lee las Sagradas Escrituras, se escuchan vidas de santos o algún libro espiritual tras la bendición de la mesa. Siempre habrá en el Refectorio una imagen de San José alumbrada por una vela y una cruz grande de madera. Se viven profundamente los días de Ayuno y Abstinencia que manda la Iglesia y además todas las semanas la comunidad ayunará a pan y agua dos días: Miércoles y Viernes.

  • Cada hermano tiene una Celda donde solo ha una tabla para dormir o un colchon de espuma, un Crucifijo, una Imagen de la Virgen, la Santa Biblia, Agua Bendita, un Rosario, un Devocionario, la Liturgia de las Horas, una pequeña mesa con una silla y un pequeño arcón donde guarda el pijama y el habito. Cada celda puede tener un cuarto de baño. Para no apegarse ni siquiera a su celda, rotan cada año de celda todos los hermanos.

  • Todos los hermanos, sean sacerdotes o no, serán revestidos con el escapulario de la Virgen del Carmen. Siendo el hábito una túnica de estameña marrón, escapulario largo de la misma tela hasta más abajo de la rodilla y capa de estameña blanca para el frío y el coro. Cordón de soga o cuerda a la cintura con tres nudos. Llevarán sobre su pecho una cruz de madera con la siguiente frase grabada a fuego: SE FIEL por un cara, y VÍCTIMA VIVA por la otra. El calzado será austero a poder ser sandalias.

  • Los hermanos solo contaran de calefacción y Ventilador en la capilla y sala de estudio.

  • Mientras se está en el convento se vive en silencio y recogimiento. Solo en los recreos se puede hablar y durante el apostolado.

  • Los hermanos duermen en el suelo sobre un colchón de esos de espuma amarilla (poco cómodo) y un almohadón. Cada día de la semana dos hermanos duermen en el suelo para ofrecerlo por la santidad de la comunidad.

  • La madrugada del Jueves al Viernes el Santísimo permanece expuesto y los hermanos van adorando al Señor por turnos. Esta noche en vela se ofrece por la santidad de los sacerdotes y por un aumento de vocaciones santas en toda la Iglesia. Tras el Oficio de lecturas se reza el Via-Crucis y se expone el Santísimo.

  • Cada día los hermanos ofrecerán una hora de silicio. Y las disciplinas según aconseje el confesor.

  • Todos los días se reza el Via-Crucis.

EL DÍA A DÍA

  • A las 6:30 suena la Campana para levantarse. El hermano besa el suelo, dice Serviam y hace el ofrecimiento. A las 7:00 oración de Laúdes y una hora de oración personal donde se medita especialmente la pasión del Señor.

  • A las 8:30 Desayuno y recoger celdas.

  • La campana va avisando cinco minutos antes de cada punto del día, ya que los hermanos no tienen reloj, solo el encargado de campana. O cuando los hermanos salen a los apostolados también uno lleva reloj.

  • El Santísimo se Expone a la 9:30 de la mañana con toda la comunidad y rezan la Visita al Santísimo, invocación al Espíritu Santo, adoración a la Santísima Trinidad y Acordaos. Durante toda la mañana dos hermanos siempre están en la capilla adorando al Santísimo hasta la Bendición a las 13:30 donde vuelve a estar toda la comunidad.

  • A las 12:00 de la Mañana la comunidad vuelve a reunirse frente al Santísimo para rezar el Ángelus, hora intermedia y la oración al Arcángel San Miguel del Papa León XIII.

  • Todos los hermanos deben pasar al menos una hora y media frente al Santísimo durante la Exposición de la mañana en adoración. Y luego vuelven a los trabajos internos del Convento: Limpieza, Cocina, huerta y trabajos manuales. Todos los Domingos por la tarde se reunirá la comunidad para organizar las tareas de limpieza, cocina, limosneros, liturgia, apostolado… de toda la semana.

  • A las 13:30 es el Almuerzo. A las 14:20 el recreo.

  • A las tres de la Tarde la Comunidad reza en la Capilla la Coronilla de la Misericordia, lectura de la pasión o de un libro espiritual y media hora de oración personal, incidiendo especialmente en el conocimiento de uno mismo a modo de examen a los ojos de Dios. De 16:00 a 17:00 tiempo de estudio personal en la Biblioteca o en la celda. Luego salen a los apostolados, siempre de dos en dos: Visita a Familias, Catequesis, enfermos, retiros… Si hay hermanos suficientes, dos hermanos se deben de quedar en el convento adorando al Santísimo mientras los otros hermanos están en el apostolado.

  • A las 19:30 h Oración de Vísperas, Santo Rosario, Santa Misa y Acción de Gracias.

  • 21:30 Cena en silencio y escuchando la Sagrada Escritura, un libro espiritual o vidas de santos.

  • A las 22:00 recreo.

  • A las 22:45 Examen de Conciencia y oración de Completas. Salve a la Virgen. Meditación de la Palabra de Dios.

  • 23:40 Rezo del Oficio del Lecturas y al terminar descanso nocturno.

  • Antes de ir a dormir se rezan tres Ave María de rodillas y con los brazos en cruz por la Salvación del mundo, por la pureza y en desagravio por los pecados cometidos. Se pone agua bendita antes de dormir.

  • Los Domingos los hermanos se levantan a las 7:30, a las 8:00 oración de Laúdes y a las 8:30 oración personal. La Santa Misa es por la mañana a las 9:00. El desayuno es a las 10:00 y a continuación sale la comunidad a pasear o en peregrinación a algún santuario tras la Misa, donde rezan el Santo Rosario y la hora intermedia. El almuerzo a las 14:00. El tiempo del apostolado se dedica a la organización de la semana, la formación de la comunidad y la dirección espiritual de cada hermano.

  • Los Sábados hay confesiones durante la mañana, ya que los hermanos se confiesan muy frecuentemente.

  • Los Sábados por la tarde, una vez al mes, la familia de los hermanos pueden ir a visitarlos.

ACLARACIONES

  • El convento será muy austero, solo contará con lo necesario. Las paredes serán blancas y lisas, sin cuadros ni adornos. En el Refectorio una cruz grande de madera y una imagen de San José alumbrada, unas mesas de madera con taburete formando un cuadrado a lo largo del refectorio. En la Cocina una pequeña cruz de palo. Los utensilios, cubiertos, platos… muy austeros. En los pasillos alguna frase o cita bíblica en pergaminos, alguna imagen austera de la pasión. La sala capitular presidida por una imagen del Sagrado Corazón, estera de esparto y taburetes de madera. Todo muy sencillo, muy limpio y con mucha luz natural. La Capilla será el lugar más hermoso y cálido de la casa. Allí pondremos todos nuestros esmeros y cariños. Cuidando todas las cosas del Señor. Todo muy digno. Que no falte Altar para celebrar la Santa Misa, Sagrario, Crucifijo, una Imagen de la Virgen y el Ángel San Gabriel. En Algún lugar de la casa también habrá una imagen sencilla de San Miguel y del Ángel de la guarda.

  • El Convento contará, si puede ser, con una ermita en la huerta, de forma que una vez al mes, cada hermano pueda vivir vida eremítica durante un día, Lunes o Martes, saliendo solo para la Santa Misa. La Comida se la llevará un hermano. La Ermita cuenta con Oratorio, Celda y Cuarto de baño.

  • La Vida de un hermano de la fraternidad es una vida de Clausura, de recogimiento en el Señor, solo salen para los apostolados, asistencias o pedir limosnas.

  • Cuando las familias o personas conocidas vienen a ver a los hermanos, tienen que palpar que esos hombres no pertenecen al mundo sino a Dios, que se note en las conversaciones, en la separación… Por ello cada convento debe contar con locutorio.

  • Los hermanos nunca besan ni abraza, dan la mano, a excepción de sus padres, abuelos o hermanos.

  • Los hermanos sacerdotes no son párrocos y los conventos se fundarán donde Dios disponga.

  • Un convento de la fraternidad tiene que ser un foco de luz de Dios muy grande allí donde esté. Un acuífero que recoja las gracias del cielo y las proporcione a todos sus alrededores. Una bomba expansiva de amor de Dios.

DE LA VIDA COMUNITARIA

  • Ante la debilidad y el pecado de los hermanos se tendrá mucha misericordia y compasión. Mucha paciencia y más amor, más ayuda, más cariño… Porque el amor cristiano lo aguanta todo.

  • Mucha corrección fraterna con Caridad. Antes de corregir rezar y sacrificarse por el hermano.

  • Mucha lucha contra el pecado, la soberbia, el egoísmo, la pereza, la tristeza, el amor propio, el querer ser… Esta es la solución ante tanto decaimiento espiritual en el mundo. Y es responsabilidad de todos con todos el ayudarnos a salir del pecado y vivir en la virtud. No nos avergonzamos de la debilidad, sino del pecado. Y ante la debilidad mucho cariño, mucha fraternidad, mucha misericordia y compasión.

  • Los hermanos se tratan unos a otros con delicadeza y sin ñoñerias, siempre de usted.

  • La comunidad es una fraternidad de hermanos, una familia en el Espíritu de Dios.

  • No se admite la crítica, ni el comentario, ni la corrección en público.

  • En el examen de conciencia los hermanos pueden pedir perdón de rodillas públicamente de los pecados cometidos contra la comunidad. El padre superior pondrá una penitencia en el momento.

  • El convento solo podrá acoger a 12 hermanos.

OBRAS ASISTENCIALES Y APOSTÓLICAS

(Siempre de dos en dos)

  • Ayuda al apostolado de las parroquias.

  • Anuncio del Evangelio por los pueblos de alrededor del convento.

  • Comedores sociales donde haga falta ayuda.

  • Atención a Matrimonios.

  • Dirección espiritual.

  • Asistencia religiosa a colegios.

  • Grupos de oración.

  • Misiones Populares.

  • Peregrinaciones.

  • Bendición de las casas.

  • Oratorios.

  • Atención y visita a los enfermos en sus casa.

  • Visitas a enfermos en hospitales.

  • Visitas a abuelos en sus casas o en residencias. Posibilidad de Confesarlos, llevarles la Sagrada Comunión y la Unción de los Enfermos.

  • Salir a cuidar a abuelos por las noches para que los familiares puedan descansar.

  • Campos de trabajo, talleres, catequesis, aulas de teatro cristiano… para jóvenes, especialmente los más pobres.

Padre Francisco Javier Domínguez