ADELANTE LA FE

Señor, enséñanos a orar (VII)

FINALIZACIÓN COLOQUIO, EXAMEN, REFLEXIÓN

 

Queridos hermanos, hemos llegado a la última parte de la oración, donde procede hacer un breve Coloquio, un Examen de cómo fue la oración, y hacer una Reflexión que nos acompañe durante el día para mantener vivo lo meditado, y siga dando frutos en nuestra alma.

Coloquio: es hablar con una persona y oír lo que nos dice.

  1. Este coloquio puede tenerse con el Eterno Padre, el Espíritu Santo, Jesucristo, la Santísima Virgen María, con los santos y ángeles.
  2. No basta decirles lo que nos pide el corazón, hay que escuchar lo que nos dicen en el interior del alma.
  3. Debe hacerse al final de la oración.
  4. El coloquio es principalmente súplica, es decir, pedir algo relacionado con la materia de la meditación.
  5. Debe pedirse con humildad, confianza, insistencia amorosa; razonando con quien se pide, aduciendo razones para que lo conceda; poniendo por intercesores a la Virgen María y a los santos.

Examen de la oración.

Acabada la oración, es muy provechoso examinar lo que en ella nos ha pasado.

  1. En primer lugar, tengo que examinar si me preparé debidamente para la oración según lo indicado en el esquema de la oración; si me puse bien en la presencia de Dios; si le ofrecí con espíritu este rato de oración, si tuve rectitud de intención, si me dolí de cualquier falta que haya cometido, teniendo el propósito de enmendarme de aquí en adelante
  2. Lo segundo, he de examinar si estuve atento o distraído; con devoción o seco;  si tuve buenos afecto y propósitos; si pedía y hablé con Dios en el coloquio con reverencia y confianza, o no. Y si todo me ha ido bien en la oración, daré gracias a Dios por ello, atribuyendo este buen resultado a la gracia y misericordia divina. Pero, si me ha ido mal, examinaré la causa de ello: si fue culpa mía, o alguna turbación interior, o flojedad, tibieza, etc.; me doleré de mi culpa, y propondré enmendarme con determinación, eliminando las causas que me hicieron que saliera mal la oración.
  3. En tercer lugar, he de examinar si tuve inspiraciones, o ilustraciones, o gustos espirituales, examinando bien estos efectos, para conocer si provienen de buen espíritu o no; y de esta forma coger experiencia que me ayude a conocer la variedad de espíritus. Hablaremos de esto en el Anexo 2º.
  4. En cuarto lugar, he de examinar los propósitos que hice en la oración para ver cuándo y cómo  los he de poner en práctica; y generalmente he de examinar el fruto que saco de la oración y trato con Dios. Los frutos de la oración son: reformar mis costumbres; domar las pasiones; apartarnos de los pecados, aunque sean veniales; huir de las ocasiones de ellos y de todo lo que es imperfección; dominar los sentidos, mortificar las inclinaciones pecaminosas; animarme a cumplir con prontitud la voluntad de Dios, manifestada en su Ley y en los consejos evangélicos.

Reflexión.

Es conveniente recordar las ideas que más me han movido; las inspiraciones que Dios me ha enviado; los propósitos que he hecho. Recoger todo ello en una idea o frase que pueda recodarla durante el día, y así mantener a lo largo de la jornada la enseñanza de la oración.

Con esta parte, Finalización, terminamos la explicación del Esquema que indicamos en el primer artículo. Pero aún es necesario proporcionar una Información adicional que ayudará mucho a perfeccionar la meditación, a entender situaciones que pueden sobrevenir al alma y que ésta debe saber afrontar. Para ello vamos a hablar en dos próximos Anexos (1º y 2º) de:

  1. Cómo resistir las tentaciones que sobrevienen en la oración.
  2. Las paradas contemplativas.
  3. Consolación-Desolación.
  4. Función de las potencias: Imaginación-Entendimiento-Voluntad.
  5. Espíritus bueno y espíritu malo.
  6. Discernimiento de espíritus.

Ave María Purísima.

Padre Juan Manuel Rodríguez de la Rosa

Padre J.M Rodríguez de la Rosa

Padre Juan Manuel Rodríguez de la Rosa. Nació en Palamós (Gerona) en 1956, y se ordenó sacerdote en 12 de octubre del 2007 en la catedral de Getafe. Es licenciado en Estudios Eclesiásticos y en Derecho Canónico. Preside una Asociación privada de fieles de vida de oración contemplativa. En la actualidad es capellán de una residencia de ancianos de Madrid. Es autor del vídeo “Mysterium Fidei” sobre la Misa tradicional.