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Todo cuanto sucede tiene su significado

L’Isola misteriosa [la isla misteriosa] es el título de una historia novelada que publiqué en 2020, la cual puede ser una lectura apropiada para un periodo de confinamiento como el que atravesará Italia entre este 15 de marzo y el próximo 6 de abril (Editore Marco Solfanelli, 140 págs., 12 euros).

Digo historia novelada porque no se trata de un relato inventado en el marco de un contexto histórico, como es el caso de las novelas históricas. Es un relato verdaderao embellecido con algunos elementos de fantasía. Los protagonistas son personajes de carne y hueso, y es auténtico lo que dicen y las experiencias que viven, como el terrible terremoto de Messina del 28 de diciembre de 1908.

Entre los protagonistas se encuentran San Aníbal María de Francia y San Luis Orione, junto a dos aristócratas italianas que también murieron en olor de santidad: Angelina Paternò Castello y Maria Cristina Giustiniani Bandini, además de otros personajes entre los cuales realiza un papel central cierto profesor italiano cuya identidad prefiero no revelar, y que también existió.

La isla misteriosa es Sicilia, con su fascinación, sus enigmas, su historia y sobre todo su vocación. Porque cada pueblo, como toda persona, tiene una vocación en el plan de Dios. Sicilianos de nacimiento o de adopción, como el duque de Bronte Alexander Nelson-Hood, descendiente del célebre almirante, son sus protagonistas.

El libro se escribió antes de que el coronavirus irrumpiera en la escena. Pero el protagonista principal es un médico, un incógnito profesor, docente de bacteriología e higiene en la universidad de Catania, alumno de Pasteur y de Koch en Berlín, especialista en enfermedades contagiosas y epidemias y uno de los pioneros en Italia de la vacunación y la lucha contra enfermedades endémicas como la malaria.

Las desgracias que pueden azotar a la humanidad, como las epidemias y terremotos, son motivo de reflexión en las páginas de este libro, en el que se da la palabra a los santos. Y desde la primera línea se recuerda que «no sucede nada en nuestra vida que no tenga su significado». (…) «El terremoto de Messina –afirma San Aníbal María de Francia– ha golpeado una ciudad, pero prefigura un castigo todavía más amplio que afectará al mundo. Sólo se piensa en la posibilidad de una nueva guerra mundial como la que acaba de terminar, o una pandemia peor que la gripe de 1918. ¡Ojalá conociera la gente la gravedad del pecado y lo dramáticas que son sus consecuencias!»

Y San Giusseppe Moscati, participando en un coloquio con el profesor y el napolitano Antonio Cardarelli, cuyo asistente era, añade: «Todo cuanto sucede, incluidas las enfermedades, tiene su razón y su significado. Y el misterio del mal en el universo, tanto físico como moral, no encuentra su explicación en la ciencia médica sino en la teológica». E inclinando ligeramente la cabeza ante ambos profesores, enmudecidos, prosigue: «Ustedes son mis maestros y nadie aprecia más que yo su talento y competencia. Pero permitan que un médico joven e inexperto como yo levante la mirada al Cielo en el ejercicio de su profesión. Creo que, como médicos, debemos tener presente que nuestros pacientes no sólo tienen cuerpo sino alma, y que tenemos que mirar más allá de la salud corporal y apuntar a la eternidad feliz de su vida. La ciencia médica es falible, y todavía lo somos más los médicos. Sólo hay una ciencia que no pueda fallar ni ha fallado jamás: la revelada por Dios, la del más allá. Señores, sólo Dios es médico y es medicina».

Estas palabras, que fueron realmente pronunciadas por San José Moscati, nos ayudan a entender por qué la ciencia médica se revela actualmente incapaz de hacer frente a las grandes emergencias de nuestra época: tragedias, como la del coronavirus, en las que quien sabe discernir las señales de los tiempos ve la mano providente de Dios porque, es necesario recalcarlo, tanto en la historia como en nuestra vida no suceda nada que no tenga su significado.

(Traducido por Bruno de la Inmaculada)

Roberto de Mattei
Roberto de Matteihttp://www.robertodemattei.it/
Roberto de Mattei enseña Historia Moderna e Historia del Cristianismo en la Universidad Europea de Roma, en la que dirige el área de Ciencias Históricas. Es Presidente de la “Fondazione Lepanto” (http://www.fondazionelepanto.org/); miembro de los Consejos Directivos del “Instituto Histórico Italiano para la Edad Moderna y Contemporánea” y de la “Sociedad Geográfica Italiana”. De 2003 a 2011 ha ocupado el cargo de vice-Presidente del “Consejo Nacional de Investigaciones” italiano, con delega para las áreas de Ciencias Humanas. Entre 2002 y 2006 fue Consejero para los asuntos internacionales del Gobierno de Italia. Y, entre 2005 y 2011, fue también miembro del “Board of Guarantees della Italian Academy” de la Columbia University de Nueva York. Dirige las revistas “Radici Cristiane” (http://www.radicicristiane.it/) y “Nova Historia”, y la Agencia de Información “Corrispondenza Romana” (http://www.corrispondenzaromana.it/). Es autor de muchas obras traducidas a varios idiomas, entre las que recordamos las últimas:La dittatura del relativismo traducido al portugués, polaco y francés), La Turchia in Europa. Beneficio o catastrofe? (traducido al inglés, alemán y polaco), Il Concilio Vaticano II. Una storia mai scritta (traducido al alemán, portugués y próximamente también al español) y Apologia della tradizione.

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