Como todo experto alpinista debe prepararse antes de afrontar una escalada difícil, así muchos cristianos, que han olvidado los dones bautismales recibidos, deben prepararse adecuadamente para retomar el camino correcto – si lo han olvidado – para volver al camino de la verdad y de la santidad, indicado por el Magisterio auténtico de la Iglesia.

Hasta hace pocos años, algún teólogo expresaba dudas sobre los documentos del Concilio Vaticano II, porque descubría en ellos ambigüedades, introducidas por algún autor modernista, ocultadas como tales para modificar gradualmente la doctrina y la praxis católica, en perjuicio de las almas.

Ambigüedades de las que todavía hoy sufrimos las consecuencias; con la neta sensación de que, como todos los demás poderes: político, económico, cultural, etc., estamos en estos momentos en manos de los dueños del mundo, que no prometen nada positivo acerca del futuro de la humanidad.

Señal manifiesta, de la que se habla poco y se murmura mucho, es la dimisión por sorpresa del Papa Benedicto XVI, que permitió a Francisco ocupar la sede de Pedro: un Papa de trazos sencillos y remisivos en apariencia, que, tras los primeros fáciles entusiasmos, se está calificando como un personaje fuerte, volitivo e incluso temerario. Un personaje capaz de maniobrar no sólo la Jerarquía vaticana, sino de influenciar también la política mundial, la diplomacia, las finanzas, la ecología, etc., como demuestra su actitud a favor de la inmigración del Islam en Europa y de las nuevas relaciones fraternas con los luteranos.

Su prestigio personal, exaltado por gestos cautivadores y patéticos hacia las personas en dificultad, se está, con el tiempo, sin embargo, deteriorando, revelándose él despótico al confiar encargos importantes a sus amigos, sustituyendo a sus colaboradores considerados no adecuados a su programa innovador.

El sufrimiento de los creyentes

Puede resumirse en tres puntos.

1) ¿Qué debemos esperarnos del papa Francisco, que denota una formación política y diplomática, más que teológica, al conducir la Iglesia en línea con el neomodernismo?

2) ¿Qué suerte se prepara para la Iglesia si prosigue por el camino innovador emprendido por el papa Francisco, que promete a sus fans cambiar muchas cosas?

3) ¿Qué significado dar al enigmático personaje Francisco, en relación a los últimos tiempos, profetizados por las Sagradas Escrituras, y acerca de los precursores del anticristo?

Parece fácil afirmar que estamos viviendo tiempos especiales en los que debemos descubrir la voluntad de Dios de conducir a la humanidad hacia los tiempos establecidos por su Providencia, que se manifestará en sentido opuesto al programado por Satanás, que quiere conducirnos a todos a la perdición eterna.

¡Es claro que Dios Padre quiere salvarnos del infierno, pero algunos hombres de Iglesia de alto perfil se han infiltrado en sus estructuras para jugar el juego del enemigo!

El cielo viene en nuestra ayuda

Frente al temporizar “inexplicable” de las autoridades jerárquicas, Dios no se deja extraviar y sabe cómo responder, siguiendo la estela del verdadero Tercer secreto de Fátima, todavía hoy discutido y envuelto en el misterio.

Estamos seguros de que la voluntad de Dios, en el momento oportuno, se cumplirá, a pesar de todo, precedida de señales muy claras, proporcionadas a la culpa de sus obstinados enemigos y al daño espiritual provocado no sólo al pueblo cristiano, sino a toda la humanidad. Pero, si muchas personalidades pertenecientes a la Iglesia son enemigos de Dios, engañando al pueblo cristiano, ¿quién nos advertirá de los peligros que amenazan a los creyentes?

Por como van las cosas, hoy, considerando el silencio difuso de las Autoridades constituidas, podemos decir que estamos viviendo las profecías de los Santos y de los místicos, que en varias ocasiones y en tiempos diversos nos predijeron que en los últimos tiempos las Autoridades constituidas – tanto religiosas como políticas, en perfecta sintonía – no nos advertirían acerca del aproximarse de los futuros peligros. Este hecho evidencia, si aún existieran dudas, dónde se esconden los verdaderos enemigos de Dios y de la Iglesia, mientras oficialmente todo parece desarrollarse con normalidad, según un plan preparado desde hace tiempo, destinado a ocultar a los creyentes su grave riesgo de perdición eterna. Una situación que es sostenida por la fe de mucha gente, que, a pesar de todo, cree en la intervención de Dios en el momento oportuno, cuando con rápida sucesión se verificarán los últimos hechos, antes de la venida de los “nuevos cielos y de una tierra nueva, en los cuales tendrá estable morada la justicia” (2 Pe 3, 13).

¿En qué punto nos encontramos de las profecías apocalípticas? Las tres bestias: el enorme dragón rojo aparecido en el cielo, la bestia semejante a una pantera que sube del mar y la otra bestia proveniente de la tierra, con dos cuernos semejantes a un cordero, que habla como un dragón, están evidentemente muy activas.

A decir de los Santos y de los místicos, las tres bestias camufladas como personas buenas, (el enorme dragón rojo), la masonería (la pantera que sube del mar) y la bestia con dos cuernos semejantes a los de un cordero, es decir, la mitra de los obispos (la masonería eclesiástica) están activas en todo ámbito del poder político, social, eclesial, económico, cultural, etc. “Hacía de tal modo que todos… recibieran una marca en la mano derecha… y que nadie pudiera comprar o vender sin tener dicha marca, es decir, el nombre de la bestia o el número de su nombre. Aquí está la sabiduría. Quien tenga inteligencia que calcule el número de la bestia: ella representa un número de hombre. Y dicha cifra es 666” (Ap 13, 16-18).

Hacia la realización del mundialismo masónico

Para poder actuar un programa de dimensión mundial, más aún, mundialista en la jerga más idónea, propuesto por personas dirigidas al mal al que naturalmente llaman bien (cfr. Is 5, 20), será utilizada una tecnología de vanguardia, como el microchip (Ap 13, 16) en el dorso de la mano derecha, ya probado en varias naciones, como en los EE.UU., que podría ser de material bio-compatible con nuestro organismo, para evitar el rechazo, hecho, sin embargo, obligatorio por los precursores y siervos del anticristo.

El microchip, experimentado ya desde hace decenios, será aplicado a todos los habitantes de la tierra en el dorso de la mano derecha, o a algunos en la frente, servirá a los dueños del mundo para controlar a todos los habitantes de la tierra y reducirlos a esclavitud en el breve periodo del reinado del anticristo. Un sistema de control capilar de la humanidad, excogitado por los enemigos de Dios, para tener bajo control a la población mundial y conducirla al infierno. ¡Naturalmente, el sentido común aconsejará rechazar decididamente la aplicación forzada de la marca de la bestia: rechazo que conllevará graves riesgos, pero quien acepte esta marca infernal es como si hubiera vendido su alma al diablo!

Quien rechace la marca de la bestia será declarado enemigo del Estado – quizá será también el último acto de estrecha colaboración entre Estado e Iglesia – y se verá en dificultades para sus necesidades vitales y destinado a morir de hambre, porque no podrá comprar ni vender nada. ¡Sin embargo, dicen los Santos y los místicos, ninguna cosa necesaria les faltará, porque la Providencia divina socorrerá todas sus necesidades!

A un cierto punto, saltará la trampa de Satanás para llevar a la humanidad a su reino de desesperación: será el momento de la intervención directa de Dios para salvar a su pueblo fiel.

Un programa prenunciado por las profecías bíblicas y ocultado con cuidado por los enemigos de Dios, que ocupan los asientos más a la vista del poder mundial, cómplices de las tres bestias del Apocalipsis, de las que hoy se debería hablar con claridad, mientras que los medios de comunicación más cualificados parecen enmudecidos y parecen ignorar los problemas sobre el destino eterno del hombre. Más aún, deberíamos desconfiar siempre de las noticias propinadas por los medios de comunicación; no tanto sobre lo que dicen, sino especialmente sobre lo que no dicen.

El personaje enigmático que hoy domina la escena mundial es el papa Francisco, especialmente porque no ha revelado todavía su programa.

Para remediar semejante laguna espiritual, la divina Providencia está haciendo frente cada vez más claramente por medio de los mensajes de la Virgen; mensajes que parecen imponerse como preparación espiritual de muchos bautizados, quizá incrédulos o dubitantes, que no encuentran seguridades en el Alto Clero, siempre titubeante y quizá comprometidos con los enemigos de la Iglesia.

Los políticos, sumisos a los enemigos de Dios escondidos por todas partes, en estos momentos ya no tienen autoridad ni prestigio, aunque se decanten por la parte del sentido común y de la lógica racional, por lo que compiten entre ellos para aprobar las leyes más absurdas: la última es la búsqueda de consensos para la introducción también en Italia de la ley de la eutanasia.

En este momento, todas o casi todas las leyes contra los Diez Mandamientos han sido aprobadas con éxito también en Italia, en un tiempo cuna del Catolicismo mundial: ¿para cuándo el castigo de Dios para remover las conciencias de los innumerables responsables de tanto desastre?

¡Sería también la hora de que la Iglesia Católica promoviese una gran Cruzada del Rosario para implorar la Misericordia de Dios sobre nuestro País, para que le sean perdonadas las catástrofes que tantos hombres políticos y de Iglesia merecen por su traición!

Marco

(Traducido por Marianus el eremita/Adelante la Fe)

SÍ SÍ NO NO
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