Hay algo acerca de la mentalidad moderna que corrompe el lenguaje y el pensamiento. Tomemos, por ejemplo, la simple palabra ‘redescubrir.’ En estos momentos hay mucha discusión en la neo-iglesia alrededor del ‘redescubrimiento’. Hay un popular autor católico regalando un montón de libros en numerosas parroquias por todo el mundo que nos pide ‘redescubrir’ al Catolicismo.

En la actualidad hay varias discusiones en los círculos católicos de comunicación sobre la naturaleza de este tipo de divulgación.

No tengo intención alguna de criticar a Matthew Kelly o a sus obras, sino más bien realizar una crítica a este tipo de mentalidad que es casi exclusiva del Señor Kelly.

Recientemente, tuve que asistir al programa “Uno –ocho lifeteen” ¹, programa de preparación para la confirmación de uno de mis hijos. Tuve que sentarme con mi hijo durante varias horas de sesión obligatoria. Fue increíblemente doloroso. Hemos tenido que aguantar sentados durante una sucesiva sesión de juegos, debates y actividades, ninguno de los cuales tenía nada que ver con el sacramento de la Confirmación, y no digamos ya  con el Catolicismo. También jugamos al “Family Feud” ².

Tuvimos que formar grupos para hablar acerca de las tradiciones familiares. Después de varias horas de esto, se proyectó un pequeño video que hablaba de la confirmación como sacramento de forma muy generalizada. Esta fue nuestra dosis de Catolicismo durante ese día.

Fui amigable con el cura, un hombre muy bueno, y le comenté acerca de la inutilidad del programa. Él me respondió:

“Honestamente, el programa “Uno –ocho lifeteen” no es para su familia: es para las familias que necesitan pre-catequesis (la mayoría de las cuales están en esta y en las otras parroquias).  Comenzamos a lo tonto para llamar su atención, pero finalmente los llevamos a una materia más sólida; lo que realmente funciona, ya que los adolescentes al final lo consiguen.  Es, al menos, una solución para la mayoría de nuestras familias que se encuentran en esta situación. Que Dios te bendiga. Siempre podremos contar con buenas familias como la suya para estar aquí. Es a los demás a los que estamos tratando de alcanzar.”

Sin que importe si es el Señor Kelly, del programa “Uno –ocho lifeteen”, o si es simplemente un enfoque pastoral de miles de pastores, el caso es que esto no es una idea subyacente. La pastoral está dirigida principalmente para tratar de llegar a los jóvenes católicos no instruidos, a los católicos no practicantes y a los católicos que son tibios. Para hacer esto, debemos evangelizar de una manera que quizás no es abiertamente católica. Tenemos que facilitarles esta manera. Tenemos que darles pequeñas porciones con la esperanza de que desarrollarán un gusto por ellas. Debemos tomar incluso la más fina papilla,  que es en lo que se ha convertido el Catolicismo moderno y tamizarla aún más fina a fin de que pueda ser digerida por aquellos que se han alejado o que tal vez sólo asisten a misa un par de veces al año. ¿Y aquellos católicos que lo son suficientemente como para venir a misa cada semana, qué pasa con ellos? Bueno, pues no necesitamos preocuparnos de ellos, ya que están aquí todavía.

Esto plantea la pregunta, ¿de dónde creen que vienen los católicos que  no están catequizados, o que han caído, o que son tibios?
Los líderes del pensamiento pastoral nos piden constantemente  que redescubramos el Catolicismo por este camino. Se nos pide ‘redescubrir’ al mismo Catolicismo aguado y post-conciliar responsable de las últimas tres generaciones de católicos sin catequizar, no practicantes o tibios, en la esperanza de revertir esta tendencia. ¿Les parece probable que funcione? ¿Pero no se nos dice que la única manera de alimentar a estas ovejas es con la misma fina papilla tamizada que ya han escupieron?

Hay muchas personas bien intencionadas que han adoptado este enfoque por ignorancia o por adoctrinamiento. ¿Introducimos a aquellos adolescentes aspirantes a músicos a su oficio, permitiéndoles escuchar sólo música mediocre de  músicos mediocres, por miedo a pensar que Mozart podría a ser demasiado abrumador para ellos?

¿Ocultamos a Bach bajo los CDs de The Wiggles ³? No, claro que no. ¿Es esto lo que la Iglesia ha hecho durante sus enormes períodos de evangelización que realizó con éxito durante casi dos milenios? No, la Iglesia fue directamente al centro de lo que creía, clara en su enfoque litúrgico, pregonando su propia belleza en la música, en las artes y en la arquitectura. Hubo santos dispuestos a ir hasta los confines del mundo para llevar a la única Verdad que puede salvar a las personas que necesitaban ser salvadas. Esto es lo que debe ser ‘redescubierto.’ Así que aquí está mi sugerencia para los pastores bien intencionados y para los directores de programas pastorales. ¿Quieren llegar a los católicos sin catequizar, no practicantes o tibios? Dejen de producirlos. Volvamos nuestra atención a este asunto para zanjarlo.

Enfóquense en aquellas personas sentadas en los bancos de la iglesia. Ya están ahí, ¡catequícenlos!
Que los pastores den verdaderos sermones y homilías; centrándose en la Doctrina Católica auténtica y haciendo uso del lenguaje pre-conciliar que enseñaba las verdades inmutables de la fe.
Denles una liturgia auténtica centrada en Dios. Denles un gran regalo, su derecho de primogenitura, la música más bella de la historia; denles la música adecuada por la que Dios es el centro en la liturgia. Quemen toda la escoria de los últimos cincuenta años y enséñenles. ¿Puede que algunos se vayan o se conviertan en tibios? Sí, sin duda. Pero no será porque no estén catequizados.

En el enfoque de “debemos de diluir al catolicismo para hacerlo apetecible” va implícita la afirmación de que el Catolicismo que es auténtico, genuino, imperturbable y totalmente ortodoxo no es atractivo. Tratan al Catolicismo como a aquella chica fea que tiene una personalidad agradable siempre y cuando lleguemos a conocerla.

¡Ya está bien! El catolicismo, real, entero, y tradicionalmente genuino es la cosa más hermosa que hay en el mundo. Muéstrenselo. A todos y a cada día.

Y si lo hacen, algo muy gracioso va a suceder. Aquellos católicos que eran tibios de vez en cuando, lo van a ver también. Ellos, que pensaban que todo no era más que una papilla diluida, van a ver la gran fiesta suntuosa que es el Catolicismo.

Sé que en algunos lugares esto no va a ser fácil. Hay muchas personas muy inmiscuidas en el asunto de la papilla tamizada y van a insistir en que su camino es el único camino. Pero su camino ha sido un desastre. Para aquellos pastores de verdad que aún queden: traigan de vuelta al Catolicismo y les garantizo que van a traer de vuelta también a los católicos.

 Patrick Archbold

[Traducción de Miguel Tenreiro. Artículo original]

[mks_separator style=”solid” height=”5″ ]

Notas del traductor:

¹ ‘Uno –ocho lifeteen’ traducido del inglés “One Eight Lifeteen”, nombre del programa para la preparación  de los adolescentes al sacramento de la Confirmación, en alusión a Hechos 1:8 y al movimiento pseudo-católico Life-Teen (que entre sus “perlas” publicadas se encuentra la ‘obra’ In pursuit: Confesions of a gay catholic teenager)

² Family Feud es un programa americano de la televisión en donde dos familias compiten entre sí para ganar dinero. Hay una adaptación al castellano titulada “100 latinos dijeron”.

³ The Wiggles es una banda australiana que interpreta música para el público infantil.