Así como hay psicólogos que “psicologizan” todas sus relaciones sociales, hay quienes se guían por la aplicación del llamado “eneagrama” en su trato con las personas. Así me ocurrió cuando contraté los servicios de una empresa de calefactores cuyo propietario había sido novicio de una Orden religiosa, el que después de conversar un poco, me preguntó si era el número de eneagrama con el que él me estaba identificando.

El nombre de eneagrama, designa un diagrama que integran nueve puntos dentro de una circunferencia (del griego ennéa = nueve + gramma = signo). Las líneas dentro del círculo que conectan los diversos puntos, son una parte importante del mismo, indicando la dinámica interior de cualquier proceso que éste describa.

Helen Palmer, con su libro The Enneagram popularizó esta práctica originariamente utilizada para la adivinación, ella reconoce su deuda con el médico y pensador esotérico ruso Gurdjieff, el psicólogo chileno Claudio Naranjo, y el autor boliviano Óscar Ichazo, fundador del Instituto Arica, este último “influido por el ocultismo, supuestamente filósofo y místico, aprendió que vivir en el ego era el infierno real” y “para conseguir la conciencia real estudió artes marciales orientales, zen, el pensamiento de los indígenas de los Andes, las drogas psicodélicas, chamanismo, yoga, hipnotismo y psicología. Se unió a grupos esotéricos de Bolivia y Argentina y viajó a Hong Kong, la India y el Tíbet para estudiar misticismo”.

Ichazo desarrolló el eneagrama con un sistema de tipología de la personalidad que consta de nueve tipos caracterológicos básicos.

El muy conocido sacerdote jesuita Mitch Pacwa, quien reemplazó a Madre Angélica en el programa que la fundadora de EWTN conducía antes de que un derrame le impidiera continuar en el mismo, es la persona clave, que ya en 1992 a través de su libro “Los católicos y la Nueva Era”, ha desvelado desde su propia experiencia, la peligrosa introducción del eneagrama en los noviciados de su Orden, y en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, afirma que hay una «mezcla de tantos elementos no cristianos en su sistema, que hacen surgir la necesidad de ser muy cautelosos». Los escritos de Gurdjieff e Ichazo afirma Pacwa «prueban que ellos practicaban el ocultismo y que el ocultismo está entrelazado con el eneagrama mismo».

El documento «Jesucristo Portador del Agua de la Vida. Una reflexión cristiana sobre la Nueva Era» del Consejo Pontificio de la Cultura y el Consejo Pontifico para el Diálogo Interreligioso, contextualiza al eneagrama dentro de la denominada Nueva Era, corriente que favorece una re-evaluación del paganismo, para lo que ésta “utiliza todo y no tiene el menor reparo de sacarle provecho al cualquier procedimiento ocultista o mágico, si ello sirve para hacerle creer al individuo que puede hallar una respuesta a sus problemas existenciales y una explicación a sus inquietudes espirituales a través de estos métodos” (Manuel F. Salgado, Los regalos de la Era de Acuario). El enagrama es valorado en el citado documento como una manifestación actual del gnosticismo y, por tanto, incompatible con el catolicismo.

Es muy interesante confrontar el documento pontificio con el libro del P. Pacwa SJ. Los capítulos de su escrito referentes al eneagrama, son ampliamente empleados en la citada «reflexión cristiana sobre la “Nueva Era”», lo que significa que su crítica al eneagrama ha sido oficialmente asumida por la Iglesia.

«La matriz esencial del pensamiento de la Nueva Era ha de buscarse en la tradición esotérico-teosófica que gozó de gran aceptación en los círculos intelectuales europeos de los siglos XVIII y XIX. En particular, tuvo vigencia en la francmasonería, el espiritismo, el ocultismo y la teosofía, que compartían una especie de cultura esotérica».

Dice el documento pontificio: «La gnosis no ha desaparecido nunca del ámbito del cristianismo, sino que ha convivido siempre con él, a veces bajo la forma de corrientes filosóficas, más a menudo con modalidades religiosas o pararreligiosas, con una decidida aunque a veces no declarada divergencia con lo que es esencialmente cristiano (…) Un ejemplo de esto puede verse en el eneagrama, –un instrumento para el análisis caracterial según nueve tipos– que, cuando se utiliza como medio de desarrollo personal, introduce ambigüedad en la doctrina y en la vivencia de la fe cristiana».

El también jesuita, P. Horacio Bojorge afirma: «Una religión puede ser combatida de dos maneras. Una, a través de la confrontación directa: crítica de sus dogmas y de su autoridad, juicios ante los tribunales y la prensa para quebrar su prestigio y sus finanzas, promoción de leyes contra la educación religiosa o la expresión pública de la religión. La otra es más sutil y suave, más el estilo de la New Age: actúa a través de la psicología y la espiritualidad de los hombres».

El movimiento de la Nueva Era tiene que como fin llevar a la humanidad a la negación del Dios Verdadero, utiliza el eneagrama para combatir la Fe Católica, para promover una «religión del sentimiento», y ese método forma parte vital de infinidad de congregaciones religiosas, casas de formación y seminarios a lo largo y ancho del mundo, que ha producido no sólo una deformación de la identidad religiosa y sacerdotal, sino una devaluación del Sacramento de la Confesión al constituirse en una «alternativa curativa».

Germán Mazuelo-Leytón

Germán Mazuelo-Leytón
Es conocido por su defensa enérgica de los valores católicos e incansable actividad de servicio. Ha sido desde los 9 años miembro de la Legión de María, movimiento que en 1981 lo nombró «Extensionista» en Bolivia, y posteriormente «Enviado» a Chile. Ha sido también catequista de Comunión y Confirmación y profesor de Religión y Moral. Desde 1994 es Pionero de Abstinencia Total, Director Nacional en Bolivia de esa asociación eclesial, actualmente delegado de Central y Sud América ante el Consejo Central Pionero. Difunde la consagración a Jesús por las manos de María de Montfort, y otros apostolados afines