La Escritura obliga, y provoca el odio de los mundanos

»La verdad engendra odio; por ésto algunos, para no incurrir en el odio de los oyentes, velan la boca con el manto del silencio. Si predicaran la verdad, como la verdad misma lo exige y como abiertamente la divina Escritura obliga, incurrirían en el odio de las personas mundanas, que acabarían por excluirlos de sus entornos. Pero como caminan según la mentalidad de los hombres de mundo, temen de escandalizarlos; siendo que nunca se debe hacer menos a la verdad, ni siquiera a costa del escándalo»

San Antonio de Padua, Sermones

[Traducido por M.M. Artículo original.]

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