En este artículo, el Rev. Vincent Fitzpatrick se dirige al Sr. William (Bill) Donohue para aclararle algunos aspectos respecto a su opinión pública sobre ciertas valoraciones del Cardenal Wuerl.

El Cardenal Wuerl lo es de Washington, muy conocido en Estados Unidos por su énfasis en la educación y aún siendo una autoridad importante en la Iglesia por su conocimiento, trayectoria y posición, pertenece a este tipo de pastores post-conciliares que a fuerza de conectar ego, política y ambigüedad, pueden acabar poniendo negro sobre blanco barbaridades teológicas.

Bill Donohue es presidente de la Liga Católica por los Derechos Religiosos y Civiles en Norteamérica desde 1983. La Liga es la organización católica por los derechos civiles más grande en Estados Unidos y su actividad es muy amplia e influyente en la opinión pública católica.

En este caso, Donohue salió en defensa de Wuerl tras el escándalo provocado por el Cardenal respecto a su posición pública sobre la cuestión de administrar la Sagrada Comunión a políticos católicos declaradamente pro-abortistas.

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“Estos locos están enfadados con el Cardenal Wuerl porque no cree en el uso de la Eucaristía como castigo contra los políticos católicos liberales. Wuerl dijo que negar la Santa Comunión <<debe hacerse sólo después de claros esfuerzos para persuadir y convencer a la persona de que sus acciones están equivocadas y que comprendan las consecuencias morales>>. Exactamente, Wuerl es un gran regalo para la Iglesia Católica. Estos críticos son tan ignorantes como maliciosos.” Bill Donohue, “RIGHT-WING NUTS RIP CARDINAL WUERL”.

Estimado Sr. Donohue:

Usted ha tropezado públicamente (espero que involuntariamente) al aprobar, explícitamente, un pecado mortal.

El pecado mortal en cuestión es: Administrar la comunión a una persona que persiste obstinadamente en un pecado grave manifiesto. Es un grave pecado de escándalo porque cada vez que un ministro de la comunión da de comulgar a esas personas; él 1) públicamente colabora, a sabiendas en la comisión de un sacrilegio; 2) le da aprobación públicamente al conocido pecado grave del comulgante.

Usted es, sin duda, consciente de que estas son las precisas razones que la Iglesia siempre ha expuesto para denegar la Comunión a los que viven en adulterio.

El principio involucrado es el mismo ya que da igual la especie de pecado grave que esté afectando al comulgante.

Su error está en pensar que el principio moral que subyace a la Denegación de la Comunión, sólo  se relaciona con el sacramento del matrimonio. Es decir, los divorciados y vueltos a casar.

Esto es un sinsentido que la mayoría de los obispos estadounidenses han promovido aprobando el documento “Católicos en la Vida Política”, en el que se dice que un obispo puede “legítimamente” dar la comunión a los políticos pro-aborto, es decir, los obispos dijeron (y dicen) que los principios morales que EXIGEN la Denegación de la Comunión a los divorciados y vueltos a casar, no exigen la Denegación de la Comunión a los promotores públicos del aborto.

Muchas declaraciones del Cardenal Wuerl sobre este asunto, no han sido otra cosa que una concatenación de mentiras. (En el caso de un Cardenal de la Iglesia Católica, no se puede atribuir a ignorancia).

Una lista parcial:

Él ha señalado reiteradamente el Canon 916 fingiendo que hablaba del 915, es decir, ha pretendido que SÓLO el que va a comulgar tiene que decidir al respecto. (Por supuesto, el Cardenal está seguro de que Joe Lunchpail y Sally Housecoat no están familiarizados con los textos del Canon 915 y 916).

Ha reclamado insistentemente que la negación de la Comunión es injusta a menos que el ministro de la Comunión conozca el “estado del alma” de los que van a comulgar. Dado que esto es metafísicamente imposible…bueno, cualquiera puede terminar esta frase.

El Cardenal Wuerl ha declarado que nunca negará la comunión a alguien diferente a un excomulgado. (Y aún así … sólo después de mucho y mucho “diálogo”).

El Cardenal Wuerl nunca ha ofrecido explicación alguna de por qué el Canon 915 DEBE ser obedecido para los excomulgados y no para los que “persisten obstinada y públicamente en un pecado grave”.

El Cardenal Wuerl afirmó hace varios años que considerar obedecer el Canon 915, había que saber si este Canon fue escrito con el propósito estricto de “mandar a los políticos al infierno”. El Cardenal tenía que cerciorarse de que el Canon NO fue escrito estrictamente a tal fin, ergo … cualquiera puede terminar esta frase, también.

Él denomina insistentemente a Denegar la Comunión, un “castigo”. No es un castigo ni una pena. El Canon 915 no es penal. No ofrece la Denegación de la Comunión como una pena que impone el Obispo. La establece por una simple razón: dar la comunión a excomulgados o a los que obstinadamente persisten en un manifiesto pecado grave, es también y siempre, pecado mortal.

El motivo para asociar la Denegación de la Comunión con el concepto “pena” es para apoyar la falacia de que es algo que un Obispo puede “imponer”. El Cardenal Wuerl decide “no imponer” por razones pastorales variadas, tales como que los “líderes” políticos pro-aborto se acabarán acercando en unión estrecha con Cristo y la Iglesia.

Cuando se le preguntó no hace mucho en una entrevista, sobre algún político pro-aborto que se hubiese convertido en pro-vida gracias a la Comunión sacrílega unida al diálogo, el Cardenal Wuerl no pudo decir ninguno. (Hace más de 43 años desde que la plataforma “The Natural Home Of Catholics” avaló el aborto, y cerca de 43 años dede Roe vs. Wade.**

Usted, Sr. Donohue, ha repetido mecánicamente la caricatura de la Denegación de la Comunión del Cardenal Wuerl, respecto al uso de la Eucaristía como un “arma” con el que golpear a los políticos pro-aborto.

Entonces está usted acusando al Papa San Juan Pablo II de “usar la Eucaristía como un arma” con el que “golpear” a los divorciados y vueltos a casar, en un documento Magisterial (Familiaris Consortio).

Creo que no necesitan más detalles sobre el grave escándalo que están dando y la estricta, grave obligación que tienen de corregirlo, cuando el Presidente de la Liga Católica ha hecho público, por escrito, la aprobación de la comisión de un pecado mortal.

Sinceramente.

Rev. Vincent Fitzpatrick

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N. del T.

*William A. Donohue. presidente de la Liga Católica por los Derechos Religiosos y Civiles en los USA desde 1983. La Liga es la organización católica por los derechos civiles más grande en Estados Unidos.

** Roe vs. Wade. Caso judicial por el que la Corte Suprema de los USA, con fallo dividido, reconoció en 1973 el derecho al aborto en ese país.

[Traducción Alberto Guzmán. Artículo original]