“Quien come y bebe el Cuerpo y la Sangre de Cristo indignamente, come y bebe su propia condenación”
San Pablo: I Carta a Cortintios 11, 27-29


Cualquier observador  atento de las celebraciones litúrgicas, habrá constatado un fenómeno  generalizado, que se está convirtiendo en algo normal. A saber :

-Ha  disminuido alarmantemente, el número de fieles que acceden al sacramento del  perdón.

– Ha aumentado considerablemente, el número de fieles que se  acercan a comulgar.

-Bastantes celebraciones sacramentales (  bautizos ,bodas ,funerales.. ), para muchos asistentes, son meros actos  sociales.

-La enseñanza de la Iglesia, basada en la Palabra de Dios,  ha sido constante a lo largo de los siglos. Siempre ha enseñado que para  comulgar ,se precisa estar en gracia de Dios-sin pecado grave en la  conciencia -y guardar el ayuno pertinente .

-En su preciosa encíclica  del Papa Juan Pablo II, sobre la Iglesia y la Eucaristía en su nº 36c, el  Papa ha dejado clara la enseñanza oficial de la Iglesia expuesta en el  Catecismo, en el Código de Derecho canónico y “la vigencia de la norma del  Concilio de Trento concretando la severa exhortación del apóstol Pablo, al  afirmar que, para recibir dignamente la Eucaristía, “debe preceder la  confesión de los pecados, cuando uno es consciente de pecado  mortal”.

-No es exagerado afirmar que muchos de los que se  acercan a comulgar no reunen las condiciones necesarias para ello; sea por  ignorancia, por falta de fe, por rutina o mimetismo (¿dónde va Vicente?..) o  por estar en pecado grave-, incluso años sin confesarse etc…

-Esta  praxis está llevando a una trivialización del sacramento principal de la  Iglesia y a un falseamiento de la conciencia de muchos bautizados.Los  responsables directos de cada celebración eucarística (abusos ,sacrilegios  etc ..) son los ministros ordenados .obispos y sacerdotes, que presiden las  mismas.

-A falta de una catequesis adecuada y previa ¿No cabría una  advertencia -hecha con todo respeto a los presentes, antes de dar la  comunión?. Verbi gratia .NO HAY OBLIGACIÒN DE ACERCARSE A COMULGAR..Los que  vayan a hacerlo, examinen su conciencia ante Dios y vean si están en su  santa gracia. EL tomar conciencia de este fenómeno es urgente, muy grave y  de la máxima responsabilidad. ACTÚESE EN CONSECUENCIA.

Padre Miguel Rivilla San Martín

Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".