La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos: Hijo de hombre, ¿en qué vale más el leño de la vid que el leño de cualquier rama que haya entre los árboles del bosque ¿Se toma de él madera para hacer alguna cosa? ¿Se hace con él un gancho para colgar algún objeto? No, se tira al fuego para que lo devore: el fuego devora los dos cabos; el centro está quemado, ¿sirve aún para hacer algo? Si ya, cuando estaba intacto, no se podía hacer nada con él, ¡cuánto menos, cuando lo ha devorado el fuego y lo ha quemado, se podrá hacer con él alguna cosa!

Por eso, así dice el Señor Yahveh: Lo mismo que el leño de la vid, entre los árboles del bosque, al cual he arrojado al fuego para que lo devore, así he entregado a los habitantes de Jerusalén. He vuelto mi rostro contra ellos. Han escapado al fuego, pero el fuego los devorará. Y sabréis que yo soy Yahveh, cuando vuelva mi rostro contra ellos. Convertiré esta tierra en desolación, porque han cometido infidelidad, oráculo del Señor Yahveh.

Ezequiel, Capítulo 15

La investigación llevada a cabo por la Santa Sede sobre la Conferencia de Líderes de Mujeres Religiosas (LCWR, por sus siglas en inglés), la confederación de órdenes religiosas femeninas de Estados Unidos en su mayoría en vías de desaparición,  terminó hoy con una pila inmensa de nada o de débiles medidas. Tal como los medios de comunicación principales han apropiadamente señalado, esto fue el “fin” de la toma de control por parte del Vaticano, con un signo de “aprecio” por las hermanas heterodoxas:

El Vaticano abruptamente terminó el martes su toma de control del principal grupo de líderes de las monjas americanas, permitiendo al Papa Francisco poner fin a la confrontación iniciada por su predecesor que había creado un alboroto entre los católicos americanos que salieron a la defensa de las hermanas. Cuatro de las líderes del grupo de monjas americanas, la Conferencia de Líderes de Mujeres Religiosas, fueron llamadas a una inesperada reunión el martes con el Papa Francisco en el Vaticano, que duró 50 minutos. El Papa no habló en público, pero las hermanas dijeron posteriormente en una declaración que se sintieron “profundamente alentadas” por la “expresión de aprecio” del Papa Francisco de la vida y ministerio de las hermanas católicas. (fuente)

Sin embargo, tal como el Señor reveló al Profeta Ezequiel, incluso un inútil montón de ceniza puede ser de utilidad como lección de historia: así como avanza la ultra liberal LCWR, así también lo hace la Iglesia en la mayoría de las naciones más ricas y en sus centros (incluyendo Europa del sur y Latinoamérica). Es una lección de las inmensas expectativas y definitivo fracaso de los pasados 50 años con relación a muchos de los núcleos históricos de la Iglesia Católica – grandes diócesis, escuelas y universidades, y en particular órdenes religiosas. También es símbolo del fracaso de algunas de las grandes esperanzas que se tenían durante el pontificado de Benedicto XVI, esperanzas destrozadas que también ayudan a explicar su renuncia en febrero del 2013.

El primer reporte emitido por la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF) llenó a los católicos con la esperanza de que una organización que se había extraviado fuera puesta bajo el control doctrinal. Lamentablemente, no fue el caso: la fatiga que caracterizó los años finales del Pontificado de Ratzinger significó que el asunto no caminara a ningún lado, especialmente después de la designación de alguien que no estaba interesado en cambio alguno, el Cardenal Braz de Aviz, como sucesor del fiel Cardenal Rodé, quien había iniciado la investigación. A partir de ahí todo fue en picada, porque sólo existe un “principio no negociable” para el nuevo líder de la Congregación para Religiosos, como lo dejó en claro hace unos días en Roma su Secretario, el Arzobispo Rodríguez Carballo, incluso para las “órdenes monásticas” (¡!): estar “insertado en el mundo”, como lo deseó el que es aparentemente el único Concilio Ecuménico en la historia de la Iglesia….

Una cuestión primaria a que se enfrentan las órdenes: “¿Cuáles son los fundamentos de nuestra identidad? “Existe una característica distintiva que es muy significativa”, dijo a los directores. “A saber, esta vida consagrada está en la Iglesia; no únicamente dentro de su propio carisma. En el mundo, no fuera del mundo— incluso para la vida monástica.

“Este es el primer punto importante para nosotros, este contexto en el cual la identidad se forma”, el Cardenal continuó. “Una vida consagrada, una vida en Dios pero inserta en la familia eclesial, en la Iglesia— inserta en el mundo”.

“No en conflicto con el mundo, pero inserta en continuidad”, dijo.

Durante sus comentarios, Rodríguez también se refirió al Concilio Vaticano Segundo, al decir que el tema del evento fue tomado de uno de los documentos conciliares: Perfectae Caritatis, el decreto de 1965 sobre la renovación de la vida religiosa.

“Con esta referencia explícita al Concilio Vaticano Segundo, apuntamos a nuestra profunda convicción de que el concilio es el punto de referencia, no negociable, en la formación de la vida consagrada”, Rodríguez dijo. (fuente)

Por supuesto el Concilio no tiene relación alguna con el colapso actual de las órdenes religiosas femeninas históricas, para nada.

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Las hermanas de la LWCR pueden haber “ganado” con la ayuda y apoyo de los lideres de la congregación para los religiosos pero tienen una fecha de expiración a la vista.

[Traducido por Ramses Gaona. Artículo original]