Celibato Don

“Dejó el sacerdocio por amor”………..¿les suena queridos lectores?; eso se dice cuando llega la noticia de que un sacerdote solicita la secularización tras enamorarse de una mujer, o…..sencillamente, ni siquiera la pide sino que se marcha con ella directamente. Tragedia en ambos casos, noticia muy triste, sin duda, para la Iglesia y para las almas, con la diferencia de que, al menos, si se seculariza podrá seguir teniendo vida sacramental mientras que, si no lo hace, vivirá en pecado grave el resto de su vida. Y por supuesto que el daño, y escándalo, sería mayor aún si la pareja fuese un hombre. Pero en estas líneas prefiero centrarme en lo que no rompe con la tendencia natural del ser humano, o sea: la atracción de un hombre por una mujer.

Y desde aquí hay que afirmar, con firmeza y sin complejos, que decir….o hasta pensar….que “un sacerdote dejó su sacerdocio por amor”….es una FALACIA de la peor especie. Sin entrar a juzgar a ninguna persona, pues sólo a DIOS concierne el juicio, se trata de denunciar la INVERSIÓN de valores que arrincona del todo el amor a Dios y exalta hasta el infinito el afecto humano incluso cuando éste se opone a la Voluntad Divina.

Que se diga que dejó el sacerdocio porque quiso, desde su libertad (que esté mal usada en cosa que Dios juzgará, y no nosotros, insisto en ello), porque se enamoró y ese afecto pudo más que su entrega a Dios y a las almas………tiene un pase desde la vivencia humana. Pero quien crea que se deja el sacerdocio por AMOR es porque o no conoce de verdad el Amor o sólo conoce el amor terreno y obvia del todo el amor espiritual o sobrenatural contenido en el primer mandamiento de la ley de Dios: “Amarás a Dios sobre todas las cosas”. O bien, a veces, el que dice que dejó el sacerdocio por seguir “al corazón” quizás caiga en el error de confundir el corazón con otros órganos del cuerpo humano….

Decir o pensar “Dejó el sacerdocio por amor” es una ofensa o desprecio al Amor de Dios, y al mayor DON que Dios puede hacer a un ser humano, indigno siempre, que es el SACERDOCIO. En esta sociedad pagana y secularizada, donde la deformación religiosa y la ignorancia campan a sus anchas como en casa propia, es casi lógico que en la valoración de la realidad se abandone toda visión espiritual para reforzar solo la sensible horizontal. Y con ese caldo de cultivo es normal que se presenten estas inversiones morales. Pero por ello es muy necesario alzar la voz para denunciar la falsedad y ayudar a las conciencias a vacunarse contra las abundantes ruedas de molino de la posmodernidad y modernismo teológico.

Cuando escuchemos que alguien “dejó el sacerdocio por amor”, de inmediato comencemos a rezar para que, por Amor, se retracte y no consume el abandono al AMOR DE LOS AMORES que es CRISTO.

 

Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".