Hay tres momentos históricos vinculados a la advocación de Nuestra Señora del Rosario, cuyo día es el 7 de Octubre.

     En 1208 la Virgen María se apareció a Santo Domingo de Guzmán para pedirle que extendiera
por todo el mundo el rezo del Santo Rosario con la meditación de sus misterios gozosos, dolorosos
y gloriosos. Los luminosos fueron añadidos en el pontificado del Beato Juan Pablo II.

    En 1571, 7 de Octubre, el Papa San Pio V atribuyó la victoria cristiana en Lepanto a la intercesión
de la Madre de Dios, y contribuyó sensiblemente a la propagación de una devoción en declive.

    En 1917, durante la última  aparición de la Virgen María a los pastorcillos de Fátima, la Madre
del Cielo les dijo que era la “Señora del Rosario” y que rezaran todos los días el Santo Rosario
e invitaran a hacerlo a  todo el mundo.

    En el siglo XX los Papas han sido impulsores decididos de esta devoción. El Beato Juan Pablo II
lo rezaba continuamente, al igual que Benedicto XVI y el actual Papa Francisco que reza las cuatro partes del Santo Rosario todos los días.

    Hay algunos que ven normal que un hombre y mujer que se aman se repitan constantemente
palabras de afecto, y a la vez consideran repetitivo y rutinario el rezo del Rosario con sus
cincuenta avemarías. Animémonos a rezar todos los días el Santo Rosario, en familia mejor,
para pedir por nuestra conversión y la conversión de los demás.

    REINA DEL SANTÍSIMO ROSARIO, RUEGA POR NOSOTROS

Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".