El Papa desorienta a muchos obispos

Sandro Magister, entrevistado por Goffredo Pistelli

Italia Oggi

13 de noviembre de 2014

o-THE-ADVOCATE-570Este año Sandro Magister cumple cuatro décadas como cronista vaticano. Sus primeros artículos en L’Espresso se remontan de hecho a 1974. Y todavía en esas mismas columnas y en la página web del semanario sigue informando sobre el Vaticano y sobre la Iglesia con excelente documentación y sin postrarse ante nadie.

Nacido en 1943 en Busto Arsizio, Magister es titulado en filosofía y teología por la Universidad Católica, y ha informado sobre numerosos pontífices. Sus crónicas sobre el papa Francisco hoy reinante se apartan de la línea general de los vaticanistas y no vacilan en señalar las contradicciones..

 

Pregunta: Magister, en los últimos meses el papa Bergoglio ha gozado de gran éxito a nivel planetario, pero algunas de sus decisiones han dado también que pensar. Por ejemplo: él, que  se presenta como obispo de Roma, en el Sínodo sobre la familia ha invocado lo que dice el Código de Derecho Canónico sobre el poder petrino.

Respuesta: Es cierto. Lo hizo en el discurso de clausura.

P. Ha bosquejado una visión compartida y abierta del gobierno de la Iglesia, pero ha intervenido a los Franciscanos de la Inmaculada con métodos bastante severos, y de hecho ha puesto una mordaza a las conferencias episcopales…

R. Algunas, como la italiana, han sido de hecho aniquiladas.

[LAS CONTRADICCIONES SON INHERENTES AL CARÁCTER DE BERGOGLIO]

P. Dirigiéndose a movimientos populares, parecía hacerse eco de ciertos análisis de Toni Negri* sobre cuestiones laborales, como ha escrito usted en su blog  Settimo cielo, pero luego acepta el despido de 500 calígrafos, pintores y tipógrafos de la Limosnería Apostólica que ésta piensa que ya no necesita.

R. La verdad es que chirría un poco…

P. …Como también chirrían las posturas ultragarantistas en materia judicial y penal con su decisión de que se decrete prisión preventiva al exnuncio de Santo Domingo en espera de su juicio por pedofilia.

R. Así es.

P. Y un vaticanista de larga trayectoria como usted, ¿cómo lo ve?

R. Veo que hay contradicciones inherentes a la personalidad de Jorge Bergoglio. Este juicio se basa en observaciones hechas a lo largo de meses.

P. ¿Y qué conclusiones saca?

R. Que es una persona que a lo largo de su vida, y también ahora como pontífice, actúa al mismo tiempo en varios frentes dejando rendijas abiertas y, en una primera lectura, numerosas contradicciones. Pero las que usted ha recordado no son las únicas.

[AUNQUE ES MUY LOCUAZ, CALLA CUANDO CONVIENE HABLAR]

P. Háblenos de otras…

R. Es un papa sumamente locuaz, que telefonea y se dirige a las personas más variadas y lejanas, pero calla sobre el caso de Asia Bibi.

P. La paquistaní condenada a muerte por apostasía que lleva mucho tiempo encarcelada…

R. Efectivamente. El papa Francisco no ha dicho una palabra sobre ella. Lo mismo que de las niñas secuestradas en Nigeria ni del increíble suceso de hace escasos días en Paquistán, en el que un matrimonio cristiano fue quemado vivo en un horno.

[EL PAPÁ ORGANIZÓ EL SÍNODO DE PRINCIPIO A FIN]

P. Estos sucesos tienen que ver con las relaciones con el islam, sobre las que volveremos más adelante. Pero algunos están empezando a calificar estas contradicciones de jesuitismo, en el sentido de un pensamiento que se adapta a las circunstancias.

R. Es una calificación despectiva a inaceptable, si bien es cierto que la espiritualidad jesuítica ha demostrado históricamente su capacidad para adaptarse a las situaciones más diversas, a veces de forma contradictoria entre los propios jesuitas.

P. La gestión del reciente sínodo también parece contradictoria.

R. Una gestión calculada milimétricamente por el Papa. No se ha dejado al azar como si ha pretendido hacer creer, y a su vez ha tenido también elementos discordantes.

[EL DEBATE DEL PAPA SOBRE LA COMUNIÓN PARA LOS DIVORCIADOS VUELTOS A CASAR AFECTA LOS FUNDAMENTOS MISMOS DE LA IGLESIA]

P. Póngame un ejemplo.

R. Bergoglio ha dicho en repetidas ocasiones que no quiere transigir en materia de doctrina, que se atiene a la tradición de la Iglesia. Pero luego ha abierto el debate, como por ejemplo sobre la comunión a los divorciados vueltos a casar, que desde luego afectan los cimientos mismos del Magisterio.

P. ¿Por qué?

R. Porque es ineludible que dar la comunión a los divorciados vueltos a casar llevaría a la aceptación de las segundas nupcias y por consiguiente a la disolución del vínculo sacramental del matrimonio.

[LOS TRADICIONALISTAS NO SON LOS ÚNICOS DESCONCERTADOS POR BERGOGLIO ]

P. No soy vaticanista, pero la sensación que se tiene desde afuera es que se está difundiendo cierto desconcierto y no sólo entre la jerarquía. Es más, ese desconcierto también se está dando en sectores que desde luego no se podrían definir como tradicionalistas…

R. Eso es indudable. Hay exponentes de ello entre personas de alto relieve, y no sólo entre los lefebvristas, que lo han dejado claro, aunque no lo expresen en términos drásticos y antagonistas. Ni siquiera lo hizo el cardenal Raymond Leo Burke, recientemente depuesto de su cargo de Prefecto de la Signatura apostólica, porque no hay una corriente prejuiciosamente hostil al Sumo Pontífice. Pero desde luego hay manifestaciones evidentes de inquietud.

 [SOCAVAMIENTO DE LOS EPISCOPADOS DE EE.UU. E ITALIA]

P. ¿Me puede poner un ejemplo?

R. El episcopado de los Estados Unidos, es decir, uno de los países con más población católica del mundo. En los últimos años, la Conferencia Episcopal estadounidense ha manifestado una línea de actuación coherente y combativa en el ámbito público, oponiéndose incluso a ciertas decisiones de Barack Obama sobre temas bioéticos. Muchos prelados de relieve comparten dicha postura. Un colectivo, más que una suma de individuos, un núcleo dirigente podríamos decir.

P. ¿Y qué pasa con los estadounidenses?

R. Reina bastante inquietud. Es el caso de cardenales y arzobispos como  Timothy Dolan de Nueva York, Patrick O’Malley de Boston, José Gómez de Los Angeles o Charles Chaput de Filadelfia. Un episcopado del que procede el propio Burke, y que desde luego no se puede restringir a circuitos tradicionalistas marginales y sigue constituyendo una de las iglesias naciones más sólidas.

P. Y como dijo antes, también parece que la Conferencia Episcopal Italina tiene ciertas dificultades.

R. Hay dificultades para adaptarse al ritmo de este papa. Y el presidente, Angelo Bagnasco, parece tener más dificultades que nadie.

P. También porque se había indicado abiertamente como su sucesor a Gualtiero Bassetti, arzobispo de Perugia, que había sido creado cardenal por Bergoglio.

R. Por otro lado, me parece evidente que también Bassetti está entre los obispos italianos que han manifestado preocupación.

 [LA DECISIÓN DE SERVIRSE DE KASPER PARA ROMPER LAS HOSTILIDADES FUE DEL PAPA]

P. Entre los italianos, los más explícitos han sido tal vez el de Milán, Angelo Scola, y el de Bolonia, Carlo Caffarra.

R. Lo han sido en sus intervenciones tanto antes del Sínodo como durante el mismo. Pero era inevitable teniendo en cuenta la decisión papal de confiar a Walter Kasper la apertura del debate, y por tanto el rompimiento en la práctica de las hostilidades.

P. ¿Por qué?

R. Porque Kasper replantea hoy ni más ni menos las tesis derrotadas en 1993 por Juan Pablo II y Joseph Ratzinger, este último como prefecto del Santo Oficio.

 [EN REALIDAD, EL PAPA AMONESTA A LOS CONSERVADORES, NO A LOS PROGRESISTAS]

P. Sí, el Papa ha promovido a Kasper, y ha nombrado secretario especial del Sínodo a monseñor Bruno Forte, el cual ha hecho sentir su peso en las reuniones hasta el punto de suscitar reacciones por parte de algunos de los padres participantes, pero al final Francisco intervino amonestando a unos y a otros. Recordaba a los democristianos de toda la vida dando palos a ambos extremos políticos.

R. Ese es otro de los rasgos expresivos característicos del actual pontífice: sermonear a ambos bandos. Ahora bien, si nos ponemos a hacer inventario, sus reprensiones a los tradicionalistas, los legalistas y los defensores acérrimos de la doctrina resultan mucho más numerosas y enfocadas. En cambio, cuando la toma con los buenistas nunca está claro a quién se refiere.

P. El Sínodo ha potenciado más todavía al al padre Antonio Spadaro, director de La Civiltà cattolica.

R. En efecto, ya se hace pasar por el portavoz del Papa, y la revista de los jesuitas, que había entrado en una progresiva decadencia (siendo ya director de ella se ocupaba mucho de la página web y de la red social) actualmente es exponente de las más altas instancias vaticanas. Sobre todo después de la primera gran entrevista al papa jesuita. El negro o escritor en la sombra de Francisco es Manuel Fernández, rector de la Universidad Católica de Buenos Aires, a quien el Papa ha nombrado arzobispo. Junto con Francisco escribió la exhortación apostólica Evangeli Gaudium, del mismo modo que con anterioridad los dos habían redactado juntos el documento de Aparecida (Brasil) en 2007, cuando el entonces arzobispo de Buenos Aires organizó exitosamente la Conferencia de Obispos Latinoamericanos; para muchos, aquel documento era un anticipo del pontificado actual.

 [EL LIBRO DE SOCCI ACIERTA AL RECONSTRUIR LA CONTRADICCIONES DEL PAPA]

P. Frente a un amplio consenso, hay quienes, como el escritor Antonio Socci, llegan a poner en tela de juicio la validez de la elección del presente pontífice. ¿Ha leído su libro Non è Francesco, publicado por Mondadori?

R. Me lo leí en una tarde. Aunque tiene más de 300 páginas, es un libro apasionante. Y no lo digo por la tesis de la invalidez de la elección a causa de la anulación de un voto en el cónclave al haber uno en blanco de más. Tesis, a mi parecer, sin fundamento.

P. Entonces, ¿por qué lo encontró tan interesante?

R. Por el mismo motivo que está tras el éxito del libro, al punto de llevarlo a la figurar entre los más vendidos, por encima incluso de los libros firmados por Bergoglio o que tratan de él. Es porque reconstruye con datos y argumentos irrebatibles las contradicciones de las que hablábamos.

 [WOJTYLA Y RATZINGER GOZABAN TAMBIÉN DE MUCHA POPULARIDAD, AUNQUE DENTRO DE LA IGLESIA, PERO BERGOGLIO ES MÁS POPULAR FUERA DE ELLA]

P. Es un libro del que nadie habla, como si se corriera el riesgo de perjudicar la popularidad de Francisco, que es enorme. A pesar de ese consenso, no aumenta la práctica religiosa. Al contrario, se incrementa la aversión, incluso pública, al catolicismo. Bergoglio sí, lo demás no.

R. La popularidad de sus predecesores, no lo olvidemos, era también muy acusada. Juan Pablo II conoció un éxito a nivel mundial, no sólo durante los años que tuvo que lidiar con su enfermedad. Igualmente Benedicto XVI, entre 2007 y 2008, alcanzó los niveles más altos en los sondeos, aunque ya nadie se acuerde. El punto máximo lo alcanzó en su viaje a Estados Unidos, donde fue objeto de una multitudinaria y positiva por parte de la opinión publica laica.

P. Entonces, ¿cuál es la diferencia?

R. Que los predecesores eran más populares ante todo dentro de la Iglesia, mientras eran blanco de duras críticas por los baluartes  de la opinión pública no cristiana. Mientras que la popularidad más llamativa de Francisco está afuera, aunque no dé lugar a oleadas de conversiones. Todo lo contrario: diríase que con él hay cierta complacencia con la cultura externa e incluso hostil al cristianismo.

[CON BERGOGLIO, EL CRISTIANISMO VALE MENOS]

P. ¿En qué sentido?

R. En que se observa que la cabeza visible de la Iglesia se desplaza hacia las posturas de ellos, e incluso parece que las comprende y hasta acepta. Los repetidos coloquios con  Eugenio Scalfari son significativos: el Papa acepta que el fundador de La Repubblica** , hasta entonces el más rabioso opositor de los papas, publique todo lo que se le antoje de los mencionados coloquios.

P. Es más, el propio Scalfari ha declarado haber publicado incluso cosas que no había dicho Bergoglio.

R. Exactamente. Sin embargo, a pesar de todo eso, no ha habido ningún acercamiento al cristianismo. En boca de Bergoglio, el mensaje cristiano ya no es provocador, no causa problemas como antes, se lo puede tratar lo mismo con cortesía que con superioridad o indiferencia. El cristianismo vale menos. Basta con fijarse en el primer ministro Matteo Renzi. A pesar de ser católico, le tiene sin cuidado lo que haga la Conferencia Episcopal. En resumidas cuentas, hemos pasado de una situación de enfrentamiento y conflicto a una de indiferencia.

[UN EXTRAÑO SILENCIO]

P. Con relación al mundo islámico, el papa Francisco guarda silencio. También el secretario de estado Pietro Parolini ha sido más prudente en una intervención reciente en la ONU. Algunos hablan de una gran cautela, y cuando lo hacen, citan el discurso de Benedicto XVI en Ratisbona, que provocó reacciones y hasta muertos.

R. Es una cautela llevada al extremo. En concreto, no veo qué ventajas pueda tener. No me parece que haya sido de más ayuda, ni siquiera mínima o parcial, a los cristianos de aquellas regiones. Es comprensible la cautela si se mide en proporción a los efectos. Es válida si se reduce el daño. La situación me recuerda a los silencios de Pío XII con respecto a los judíos.

P. Una polémica histórica, también reciente…

R. El papa Pacelli hizo de todo para salvar a los judíos, incluso a título personal en el Vaticano; ahora lo sabemos. Pero no se atrevió a hacer denuncias públicas temiendo que sucediera lo mismo en Holanda, donde las denuncias de algunos obispos dieron lugar a peores persecuciones

P. Sin embargo, el silencio persiste.

R. Salvo por parte del cardenal Jean-Louis Tauran, prefecto para el diálogo interreligioso, que no escatima los más severos juicios.

P. ¿Cuál es la cuestión?

R. Que hay potencias como Estado Islámico, y nos apresuramos a decir que el islam no tiene nada que ver, pero en realidad se nutre de un islamismo radical que no ha resuelto la cuestión de la racionalidad y la relación entre la fe y la violencia. Esa fue ni más ni menos le denuncia del papa Ratzinger en Ratisbona. De hecho, el único diálogo posible entre cristianismo e islam nació después de aquella conferencia, con la carta posterior de los 138 teólogos musulmanes.

P. También la visita a la Mezquita Azul de Estambul el año pasado se consideró una reparación de Benedicto XVI.

R. Ratzinger pudo tener ese gesto precisamente por haber dicho aquellas cosas en Ratisbona. Su juicio no era enigmático; se entendía perfectamente, con claridad cristalina.

 [EL HOSPITAL DE CAMPAÑA DE BERGOGLIO TIENE LAS PUERTAS CERRADAS PARA ALGUNOS]

P. ¿Es Francisco claro?

R. A veces no lo es. En Belén se detuvo ante el muro que divide el territorio de Israel y se quedó en absoluto silencio; no se sabe qué quiso decir con ese gesto. Y cuando en Lampedusa gritó: «¡Vergüenza!» no quedó claro quién y por qué debía avergonzarse. ¿Italia, que ha salvado muchos millares de vidas? ¿Por qué no lo dijo? Muchas veces hay palabras y gestos que quedan deliberadamente indefinidos.

P. No tenemos tiempo para hablar de cuestiones vaticanas, como el caso de Ettore Gotti Tedeschi, que fue destituido del IOR por el cardenal Tarcisio Bertone, y cuya honradez ha sido demostrada en varias ocasiones. Incluso con el sobreseimiento por parte de la magistratura italiana.

R. Se le niega la rehabilitación. Ha solicitado una entrevista con el Papa y se la han denegado.

P. A veces, la Iglesia «hospital de campaña» tiene las puertas cerradas.

R. Así es.
[Se han añadido entre corchetes títulos para identificar los puntos principales de la entrevista / Original italiano aquí / Nuestro agradecimiento a S. Magister por enlazar a su blog personal la entrevista en Rorate Caeli.]
[Traducido por J.E.F. Artículo original]

Notas del traductor para la versión castellana:

* Toni Negri es un político, sociólogo y filósofo italiano de extrema izquierda.

**La Reppublica: el periódico de mayor circulación en Italia, de izquierda, que sigue una línea más o menos equivalente a la de El País en España.