Misal

Al formular esa pregunta, sobre todo en medios eclesiásticos y/o formativos, se pueden dar diferentes respuestas:

– Sirven para saltárselas en base a la sensibilidad del celebrante (respuesta desde el modernismo clerical)

– Sirven para que se vea lo bien que celebra el Sacerdote (respuesta desde el rigorismo clerical)

– No sirven para nada, pues son inventos añadidos de la Iglesia (respuesta desde el laicismo)

– Sirven para usarlas o quitarlas, en base a la “comunión” con el pueblo (respuesta desde la secularización interna de la Iglesia)

Es posible que alguna de estas respuestas….o todas….nos sean ya familiares. Pero podría haber, y la hay, una respuesta positiva cuya asimilación aproveche espiritualmente tanto a los sacerdotes como a los laicos:

* Las RÚBRICAS sirven para que el Sacerdote asuma que la Santa Misa NO es “SU MISA” sino la Misa de Cristo, y,  de ese modo,  al celebrarse la Misa como el Señor quiere, redunde al bien del Pueblo de Dios. Es decir:

La Misa no es propiedad del cura (ni en sentido modernista ni en rigorista) ni ha de colaborar a la vanidad del sacerdote celebrante que quiera aparecer a los ojos del pueblo como un “populista” o un “tradicionalista”. La Misa tampoco es un producto cultural que gire en torno a las modas de cada momento histórico. Y la Misa tampoco es propiedad del “pueblo” porque en cuanto eso sucede es el mismo pueblo quien sale perdiendo con la rebaja de la sacralidad.

Por tanto las Rúbricas son necesarias para que aumente la HUMILDAD del sacerdote y el PROVECHO moral del pueblo que asiste y participa. Respetar las rúbricas es una vacuna contra la soberbia de pretender manipular lo que es, ante todo, OPUS DEI (Obra de Dios), y si a la Obra de Dios le restamos o añadimos………siempre la ensuciamos  y la eclipsamos en perjuicio de todos los fieles.

Las rúbricas del Misal ayudan al sacerdote a saber cual es su lugar: el SERVICIO a los demás, a la Iglesia, al prójimo, a los que más sufren con preferencia…..y a saber que su actuación es en PERSONA DE CRISTO y dentro de su IGLESIA.

Acoger la rúbrica es vivir la virtud de la HUMILDAD.

Respetar la rúbrica es amar la Misa, y, por tanto, amar a DIOS.

 

Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".