Parejas homosexuales y bendiciones adyacentes

A partir de ahora y de forma oficial, maldigo al Dicasterio de la Doctrina de la Fe y no bendigo las actuaciones del Eminentísimo Prefecto. No se trata, por supuesto de que yo maldiga al Dicasterio y su Prefecto con lo que sería una verdadera maldición, sino que se trata de que aunque no es un rechazo completo del Dicasterio y su Eminentísimo Precepto, no pienso bendecir sus cartitas y sus declaraciones, aunque hayan sido leídas en el pasillo o en la sala de estar del Papa y éste las haya aprobado antes del aperitivo.

Que quede claro que sigue en pie la doctrina de que hay que respetar todo lo que diga el Santo Padre y el Dicasterio y su Eminentísimo Precepto, pero dejando clara la doctrina y sin hacer ninguna interpretación diferente, no bendigo estas Declaraciones y aunque no las maldigo utilizando ningún Ritual, no pienso obedecerlas.

¡¡Pandilla de Mangantes!!

¡¡De Dios nadie se ríe!!

Greto Rábano

Del mismo autor

Neo martirologio de la otrora Iglesia Clandestina. Se suman cinco candidatos más

Por segunda vez en muy poco tiempo me siento presa de...

Últimos Artículos

La Tradición católica frente al dogma de Darwin

Permitiendo legítimas diferencias de opinión, vamos a exponer los...

Ecuador, la República del Sagrado Corazón

Estamos en el mes del Sagrado Corazón, no en...

Nociones básicas sobre la relación entre Iglesia y Estado

Alejandro Sosa Laprida “Dad a César lo que es de...