Se inicia, entre septiembre y octubre, el año pastoral en muchas parroquias, y con ello las diferentes catequesis de comunión, confirmación, bautismo para padres, matrimonios, formación de adultos…etc
Para ello la Iglesia siempre agradece que haya laicos ofreciéndose a esta apostólica tarea tan necesaria en nuestros días. Para todas aquellas personas que se ofrezcan, siempre desde la Iglesia hay que mostrar gratitud y cariño. Pero, a renglón seguido, nunca olvidar que en este servicio evangelizador es preciso señalar un PERFIL del catequista, pues no toda persona es IDÓNEA para este fin. Es decir, y por el BIEN del PUEBLO DE DIOS, para ser catequista no basta “querer” sino que es necesario “poder” en base a los criterios básicos de la Iglesia Católica.
    Todo catequista debiera cumplir este perfil:
1: Ser CATÓLICO PRACTICANTE. O sea, ir a Misa TODOS los domingos y días de precepto.
    Si alguna vez se falta por causas justificadas (enfermedad propia o de un familiar a cuidado, o trabajo necesario en domingo) no hay problema, pero si se falta por simple dejadez o causas inaceptables como que sea verano o domingo de feria o fin de año, entonces si se recuerda que desde un principio de honestidad y coherencia NO se puede enseñar de aquello que no se está dispuesto a vivir. Si, además del domingo, se va a Misa con mayor frecuencia, muchísimo mejor. Hay catequistas de Misa diaria que predican así con el mejor valor: el EJEMPLO.
2: Confesar al menos una vez al año, lo cual es muy poco para un catequista. Lo idóneo es
    frecuentar la confesión mensual o como mucho bimensual.
3: Vivir una situación de vida REGULAR que no impida recibir la comunión, o sea si se es casado que sea por la Iglesia, y si se es soltero que no se conviva con la pareja antes de la boda. Los casados por civil o parejas de novios que vivan juntos NO deben ser catequistas. Ni por supuesto los que observen conductas escandalosas. 
4: Ser persona de ORACIÓN. La catequesis no es un entretenimiento con apariencia piadosa, es el camino para llevar los niños o jóvenes hasta Dios. Un catequista que no ore falla en el primer aspecto directo que supone rezar todos los días por los fieles a cargo en su grupo. Ello incluye ser devoto de la Virgen María, por supuesto.
5: Ser fiel al magisterio de la IGLESIA. Quien sea disidente en materias de dogma, sacramento, moral, costumbres….., no deber ser catequista. Catequizamos a niño, jóvenes, y adultos en la FE de la IGLESIA CATÓLICA y no en la fe particular de cada uno. 
Por último, ser perseverantes y no tener espíritu funcional. Esto significa que hay que observar todo lo anterior NO POR SER CATEQUISTA sino POR SER CATÓLICO. 
Hoy día, seamos realistas, nos encontramos con situaciones verdaderamente incoherentes en no pocas parroquias:
– Catequistas que NO van a Misa
– Catequistas que van a Misa durante la catequesis y dejan de hacerlo al terminar la catequesis
– Catequistas que van a Misa de vez en cuando y desconocen que no pueden comulgar sin haber confesado
Es por tanto un Reto grande para este nuevo año 2013-14:
A: Elevar la “temperatura” espiritual de los catequistas en aras a una mayor oración y menos activismo
B: Filtrar con el perfil la idoneidad de los catequistas, para mayor beneficio de los catequizados
C: Acabar de una vez con esta “sacramentalización sociológica” que ha convertido las comuniones y confirmaciones en meros ritos estéticos y consumistas. 
D: Concienciar a los padres (de niños de comunión) de su deber con los hijos al llevarles a la catequesis. Pues si los padres no creen, no merece la pena embarcar a sus hijos en sacramentos que no van a continuar debido a la indiferencia o abierta hostilidad en sus hogares.
E: Rogar encarecidamente a todos los candidatos o ya catequistas que NO reúnan este perfil que  POR FAVOR DEJEN DE SER CATEQUISTAS
Lo que importa NO es que hay muchos niños en comunión y muchos jóvenes en confirmación, o muchos adultos formándose en los salones parroquiales.Lo único que importa es que los que hagan la comunión y confirmación SIGAN FIELES en la IGLESIA. Y si eso supone un descenso grande de niños, jóvenes y/o adultos,  sea bienvenido ese descenso para mayor bien de nuestra comunidad.
Sea todo este mensaje una llamada moral a la COHERENCIA de todos, para ir acabando de una vez de los ya demasiados años de RELIGIÓN APARENTE y sin contenido real.
Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".