fbpx

VIRGEN DE LA MERCED

Advocación mariana de la Merced: 24 de Septiembre
Hay que remontarse al año 1218 para encontrar el origen de esta advocación, por
la fundación de la Orden Mercedaria. «Merced» procede de «misericordia» y en esa
época la fundación inspirada por la Virgen María tiene por finalidad atender a los
muchos cautivos cristianos presos del islam: orar por ellos para que no desesperen,
por los verdugos para que se conviertan y también disponer de una estructura temporal
para negociar su liberación. Este es el origen del carisma mercedario.

El fundador de esta familia fue San Pedro Nolasco. La Virgen María le comunicó, por una aparición privada,  su deseo de que hubiera en la Iglesia una Orden Liberadora de los presos. El santo obedeció y la Orden llega a nuestro días conservando su carisma.

Por eso hoy la Iglesia ora especialmente por la pastoral penitenciaria, tarea a la que todos
estamos llamados a colaborar ya sea con la oración como también, quien pueda, con
la actuación organizada en nuestras diócesis y parroquias.

«Estuve en la cárcel y viniste a verme» (Mateo 25): Jesucristo nos invita a amar a los
presos, ayudándolos a llegar a la salvación.

VIRGEN DE LA MERCED, RUEGA POR NOSOTROS

Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote en 2011. Vicario parroquial de la de Santa María del Alcor en el Viso del Alcor (Sevilla) entre 2011 y 2014. Desde 2014 es párroco de la del Dulce Nombre de María en bellavista (Sevilla) y cuasi-párroco de la de Santa María en Fuente del Rey (Dos Hermanas). Desde 2011 colabora como voluntario en la pastoral penitenciaria de la prisión de Sevilla-1. Capellán de la prisión de Alcalá de Guadaira (Sevilla). Fundador de "Adelante la Fe".

Del mismo autor

Homilía: Siglo XX, se repite el pecado original. Padre Santiago González

En la Solemnidad de la Inmaculada Concepción reflexionamos sobre el Pecado...

Últimos Artículos

Viganò: Cuando temía por mi vida redescubrí la Misa Tradicional

DILECTA MEA Los que permitís que se prohíba la Misa...

La santidad, única solución a la crisis de nuestro tiempo

La crisis de nuestro tiempo ha pasado ya del...

El Romano Pontífice tiene el deber de restablecer la paz litúrgica

Conforme avanzamos por el proceso sinodal rumbo al Sínodo...