ADELANTE LA FE

Un crucifijo herrumbroso y blasfemo

Cuenca, ciudad encantada, saturada de leyendas e Historia. La ciudad española de Cuenca ostenta un laudatorio pasado religioso, y goza de una de las catedrales más luminosas y magníficas del solar español. En la Plaza Mayor, donde se asienta la catedral, se inicia uno de los recorridos más atractivos de la ciudad, conocida sobre todo por sus casas colgadas. Pues bien, en la plaza referida nace o muere, según la dirección de nuestros pasos, la Calle San Pedro. Es ésta una empinada y genuina calle medieval, salpicada de blasones por ser la antigua calle de la nobleza castellana. Al principio, la Calle San Pedro representa para el paseante un llamativo recorrido, pero para quien alcanza su remate, a la altura de la iglesia de San Pedro, el encanto se convierte en pesadilla y mal humor. ¿Tendrán razón los que comentan que Cuenca es la ciudad de las brujas y los espantos? Allí, en un lateral del templo de San Pedro, a la vista de cualquier peatón, un baldón indigno empaña la reputación de la perla reconquistada por Alfonso VIII.

Se trata de un crucifijo herrumbroso y blasfemo. Una efigie de hierro abominable que en otros tiempos, más juiciosos y dignos, no hubiera ocupado jamás un espacio público. Pero lo grave del caso no es que cualquier hijo de la viuda exhiba sus creaciones con el beneplácito de las autoridades civiles, sino que sean hombres de Iglesia quienes las expongan en sus templos, ya en la penumbra de sus naves, ya en la notoriedad de sus fachadas.

Tales rendiciones y afrentas, en resumen, no son propias de pastores del rebaño de Jesucristo.

Visto lo visto debemos concluir que algunos en la Iglesia se están acostando con el demonio a plena luz del día. Las imágenes que presentan a los fieles como dignas de culto así lo indican. Y siendo esto así, lo mismo da decir que algunos pastores se acuestan con el demonio que con la masonería. No en vano, Cuenca es nido predilecto de esta secta librepensadora e impía[1]. Prueba de ello es este crucifijo herrumbroso y blasfemo, en el cual el rostro de Cristo es un amasijo de gusanos de hierro.

Luis Segura

[1] http://www.granlogiacatalunya.com/index.php/inicio/noticias/133-noticias-sobre-masoneria/172-aleph-147-abre-trabajos-en-cuenca-tras-80-anos

http://www.lasnoticiasdecuenca.es/cuenca/soy-mason-28220

http://www.vocesdecuenca.com/web/voces-de-cuenca/-/el-mundo-de-la-masoneria-en-el-edificio-iberia

http://www.europapress.es/castilla-lamancha/noticia-exposicion-simbolo-reflexion-mostrara-cuenca-secretos-masones-viernes-20141015154158.html

http://logiamozart.blogspot.com.es/2014/10/exposicion-masonica-en-cuenca.html

http://www.latribunadecuenca.es/noticia/Z3ACF334C-99C2-FA95-C679856F9E24E24D/20141018/logia/mozart/desmonta/mitos/masoneria

http://revistas.uned.es/index.php/RDUNED/article/view/14140

http://www.europapress.es/castilla-lamancha/noticia-exposicion-simbolo-reflexion-mostrara-cuenca-secretos-masones-viernes-20141015154158.html

http://logiamozart.blogspot.com.es/2014/10/exposicion-masonica-en-cuenca.html

http://www.latribunadecuenca.es/noticia/Z3ACF334C-99C2-FA95-C679856F9E24E24D/20141018/logia/mozart/desmonta/mitos/masoneria

http://revistas.uned.es/index.php/RDUNED/article/view/14140

Luis Segura

Escritor, entregado a las Artes y las Letras, de corazón cristiano y espíritu humanista, Licenciado en Humanidades y Máster en Humanidades Digitales. En estos momentos cursa estudios de Ciencias Religiosas y se especializa en varias ramas de la Teología. Ha publicado varios ensayos (Diseñados para amar, La cultura en las series de televisión, La hoguera de las humanidades, Antítesis: La vieja guerra entre Dios y el diablo, o El psicópata y sus demonios), una novela que inaugura una saga de misterio de corte realista (Mercenarios de un dios oscuro), aplaudida por escritores de prestigio como Pío Moa; o el volumen de relatos Todo se acaba. Además, sostiene desde hace años un blog literario, con comentarios luminosos y muy personales sobre toda clase de libros, literatura de viajes, arte e incluso cine, seguido a diario por personas de medio mundo: La Cueva de los Libros