Independientemente de la opinión que cada uno tenga de la figura de Mons. Lefebvre, con el que por supuesto no hay obligatoriedad de comulgar con todo lo que hizo y/o dijo,  no cabe duda de que su posición, encabezando el Coetus Internationalis Patrum en el Vaticano II, le permitió tener una visión privilegiada del asalto modernista a los cimientos de la Iglesia.

En 1981 escribió su obra Carta abierta a los católicos perplejos. ¿Qué católico de buena fe, que no se quiera cegar voluntariamente, podrá no sentirse identificado con la precisión del diagnóstico y verdades que se exponen aquí?

Si tu predisposición contra este obispo te impide siquiera ver el vídeo con atención, acuérdate del consejo de Tomás de Kempis en la Imitación de Cristo (I, 5, 1): “No mires quién lo dice, sino atiende a lo que dice”.

Miguel Ángel Yáñez

[mks_separator style=”solid” height=”5″ ]

Puede leerse el libro completo descargándolo aquí