Sacrilegio

Nuestro colaborador el Padre Miguel Rivilla nos envía esta clara y concreta trilogía sobre uno de los pecados más extendidos en la actualidad debido a la desacralización y secularización interna de la Iglesia: recibir la comunión sin estar en Gracia de Dios. O sea recibirla como si fuera un DERECHO en vez de acogerla como un DON:
COMULGAR  SIN  CONFESIÓN (1ª Parte)

Si hay algo santo, santísimo y adorable en la Iglesia católica, desde los inicios de la fe cristiana, cuando aún vivían la Virgen y  los apóstoles, testigos de la resurrección de Cristo, ello es la Eucaristía, en la que Jesús se hace realmente presente con su cuerpo, sangre, alma y divinidad (dogma de fe).

Más de 20 siglos, como lo atestigua la perenne Tradición, lleva  la comunidad cristiana celebrando con suma reverencia, amor y agradecimiento la Eucaristía. Basta recordar lo que el apóstol S. Pablo escribió: Porque yo recibí del Señor lo que os he trasmitido: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan y después de dar gracias, lo partió y dijo:Este es  mi cuerpo que se da por vosotros; haced esto en memoria mía . Asimismo, también el cáliz después de cenar, diciendo: Este cáliz es la Nueva Alianza en mi sangre. Cuantas veces lo bebiereis, hacedlo en recuerdo mío. Pues cada vez que coméis este pan y bebéis este cáliz, anunciáis la muerte del Señor, hasta que vuelva. Por tanto quien coma el pan o beba el cáliz del Señor indignamente, come y bebe su propia condenación.(1ª Cor.11,23-28)

Nada más claro. Para poder comulgar como lo ha entendido siempre la Iglesia-se ha de tener fe en la presencia real de Cristo y el alma limpia de pecado mortal. ¿Es esta la situación real de los bautizados?.

 

COMULGAR SIN CONFESIÓN (2ª Parte)

La comunidad eclesial ha fijado siguiendo el ejemplo de Cristo y primeros cristianos sus mandamientos-¡ en vigor¡ –  que señala la obligación grave de oír misa entera todos los domingos y fiestas de guardar y manda en el 2º mandamiento: Confesar los pecados mortales una vez al año, en peligro de muerte o si ha de comulgar.

Hoy se obedecen  las normas que cualquier comunidad de vecinos, grupo o club pone a sus miembros.. ¡Cuánto más, todos los bautizados y no apóstatas, deben obedecer los mandatos de la santa madre Iglesia¡.

¿Qué vemos pasa en las celebraciones de funerales, bodas, primeras comuniones etc.. en muchas iglesias?. Se constata que parte de la gente accede a comulgar, sin tener para ello las debidas disposiciones de fe y gracia de Dios.

Sin pretender  ser exhaustivo a modo de ejemplo, enumero algunos casos: los que no pisan la iglesia los domingos y fiestas de guardar, los que odian o no perdonan, los drogadictos, los ladrones, los adúlteros, los abortistas, los calumniadores, los blasfemos, los que no respetan su cuerpo ni el de los demás, los homosexuales activos, los terroristas, los que maltratan y extorsionan, los escandalosos etcetera…

En resumen:  Sin fe en Jesucristo y sin amor a Dios y al prójimo ni se puede ni se debe comulgar sin antes haberse confesado.

 

COMULGAR SIN CONFESIÓN.( 3ª Parte)

Hoy día no pocos bautizados creen que en esta democracia en que viven, vale todo. Que lo que dicta la mayoría parlamentaria, los partidos políticos o la ideología de unos y otros, expresada en las leyes promulgadas, sean justas o no, es la verdad absoluta. De aquí surge un conflicto con la Iglesia católica, a la que acusan y arremeten de obsoleta y  de querer imponer sus leyes a la sociedad laica. Muchos ignoran que la Iglesia de Cristo no es democrática, sino jerárquica; que no impone a nadie sus normas;  que el fin no justifica los medios, y que tiene principios que dimanan de la revelación divina en la persona de Jesucristo que han sido, son y serán irrenunciables. La Misión fundamental de la Iglesia es anunciar el reino y salvación universal  de Cristo por su muerte y resurrección…

Ante el hecho constatado de acceder a la comunión de muchos, sin arrepentimiento y confesión de los pecados mortales, la Iglesia nunca podrá se condescendiente. Lo que proviene de Jesús, está en la Sda Escritura y ha sido la praxis de la tradición apostólica se  ha de mantener contra viento y marea. De aquí la grave obligación que tiene el Papa y los obispos en comunión con él,  de mantener íntegra la revelación divina, el depósito de la fe y exigir a sus miembros la obediencia a lo establecido al recibir los siete  sacramentos. Nunca la Iglesia de Cristo podrá permitir que los que viven a su aire, sin fe, sin esperanza y sin amor o gracia de Dios, puedan comulgar sin confesión, dolor de sus pecados  y arrepentimiento.

MIGUEL RIVILLA SAN MARTIN.

Sacerdote

 

Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".