Cuando voy a comulgar, ¿Qué debo hacer ante ti Señor?, Postrarme ante tu presencia, para sentir tu aroma de santidad, pensar en tu fidelidad, meditar tu Santa pasión .

Indigna de tu presencia, soy Señor, me acerco con mi alma limpia de pecados, pero necesito que infundas en mi, mas caridad para con los demás. Y te haces presente en cada Eucaristía Señor, no quiero acercarme solo a recibir tu Sagrado Cuerpo mi Jesús, quiero abrazarte con mi alma, quiero sentir tu espíritu en mí, quiero humillarme ante tu presencia, quiero besar tus pies heridos, doblar mis rodillas, para volver a ti de nuevo, inclinar mi cabeza ante tu Majestad, que mis lagrimas de pecadora laven tus pies sagrados, ¿qué debo hacer Señor?, Si tú lo eres todo para mí. Como no servirte, como no honrarte, como no adorarte, como no venerarte, como no alabarte, momentos en que te das en cuerpo, alma, sangre y divinidad, comunión que baja del cielo, resurrección viva del Hijo Crucificado, amor del Padre y fuego abrasador del Espíritu Santo.

Divino Señor Jesús, quiero comulgar, quiero recibirte Sacratísimo Jesús, con humildad me postro ante Ti, mí Jesús Eucaristía, porque solo Tú eres Santo, solo Tú Señor, solo Tú Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo en la Gloria de Dios Padre, por los siglos de los siglos amén,

Como no recibirte de rodillas mi Dios, si tú eres el Rey de los reyes, el Todopoderoso, el que nos da todo, el que nos lleva al cielo, ningún hombre se hace más grande sino cuando se arrodilla ante Tí.

Por eso me postro ante Ti, Jesús Eucaristía, manjar Santo que baja del Cielo, indigna soy de recibirte con mis manos, pues las manos consagradas del Sacerdote son las únicas que pueden tocar tu Santo Cuerpo mi Jesús,

Marisa Deza