Lo más trágico es que nuestros contemporáneos – escribe el P. Alfredo Sáenz, SJ- se sienten eufóricos., creyendo que han llegado a la “plenitud de los tiempos”. Justamente ahora, cuando se anuncia “el fin de la historia”, se está proyectando lo que pomposamente se llama “La Carta de la Tierra”, programa político de “La Cumbre de la Tierra”. Refiriéndose a ella dijo Gorbachov, uno de los principales promotores que, “el mecanismo que usaremos será el reemplazo de los Diez Mandamientos por los Principios contenidos en esta constitución de la Tierra”. Dieciocho son estos “principios”, nuevo Credo donde se incluye el feminismo, la homosexualidad, el aborto, la salud reproductiva” (El hombre moderno).

Recientemente la locuaz actriz chilena Delfina Guzmán, patentizó su pragmatismo ideológico-religioso en unas delirantes declaraciones en las que se declara comunista y católica, “cosa que no (le) complica para nada”. Afirmó haber rezado a la Virgen del Carmen y a santa Teresita de los Andes, “para que les dé cáncer” a los que hablan mal de su hijo Nicolás Eyzaquirre Ministro de Educación de Chile.

Por su parte, la agnóstica Presidente de Chile, Michelle Bachelet, que gobierna con una coalición de partidos políticos entre los que se encuentran la Democracia Cristiana, el Partido Comunista y el Partido Socialista, hace pocas semanas ha verificado una “memorable visita” a la Gran Logia de Chile: “A su ingreso al Gran Templo, la Mandataria fue ovacionada por unos 650 asistentes, quienes junto al Gran Maestro de la Gran Logia de Chile, Luis Riveros Cornejo, le expresaron el compromiso que tiene la institución con la consecución de logros que beneficien a los chilenos en materia de equidad, educación y derechos democráticos”.

Simultáneamente en Bolivia el gobernante Evo Morales durante un encuentro con diplomáticos bolivianos reunidos para evaluar su trabajo durante 2014, anunció que “el papa Francisco el próximo año va a visitar Bolivia”. Ponderó asimismo “la mediación” verificada por Francisco en el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba. Previamente había participado entre el 27 y 29 de octubre del Encuentro Mundial de Movimientos Populares con el patrocinio de la Santa Sede, como invitado especial del Obispo de Roma, afirmando: “siento que ahora tengo Papa comprometido con su pueblo, con pensamiento revolucionario, con sentimiento social”.

Tres tiempos de una misma sinfonía dentro de un falso concepto de cristianismo, que lo reduce de teocéntrico (centrado sobre la Santísima Trinidad) a antropocéntrico (centrado sobre el hombre). Un cristianismo horizontal, falso y adulterado.

Como lo recordaron en su tiempo los obispos de Colombia, es, nada más ni nada menos que “el mitin de los camaradas”. Es la “teología de la liberación” en acción, que “historiza” los preceptos morales universales, y los traduce en pautas instrumentales de eficacia histórica.

Teología pródiga en frases ambiguas, que podrían admitir una interpretación católica, pero que en su contexto significan otra cosa. Por ejemplo esta sentencia de Gustavo Gutiérrez: “La acción liberadora de Cristo (…) está en el corazón del fluir histórico de la humanidad, la lucha por una sociedad justa se inscribe plenamente y por derecho propio en la historia salvífica”. Gutiérrez no pretende afirmar simplemente que Cristo es el centro de la historia y su Señor, y que por eso ya está de suyo “cristificada”, por decirlo así, y que la “acción liberadora” –dentro o fuera de la gracia, de los sacramentos, de la Iglesia- es de Cristo ipso facto, lo es en cuanto liberadora, y que la lucha por una sociedad más justa –socialista- es salvífica en sí, donde y como se dé” (Teología de la liberación y lucha de clases, Ibáñez Langlois).

Toda la Sagrada Escritura es un persistente aviso de Dios, para todos sin exclusión, sobre todo para quienes se toman a rosa su salvación, y eligen caminos de perdición que llevan a la desesperación eterna.

El Antiguo Testamento posee mensajes actualísimos porque el corazón del hombre es igual en todas las épocas y civilizaciones, porque no se puede ni se debe olvidar lo que Dios hizo por cada uno de nosotros. Lo describe con dramatismo y gran belleza el profeta Ezequiel:

Te lavé, te limpie la sangre, te perfumé con aceite, te vestí con ropas bordadas, cintura de lino, zapatos de cuero fino y telas preciosas, te adorné con joyas, brazaletes y collar, anillo para la nariz, aros y una espléndida corona, te alimenté con flor de harina, miel y aceite. Te hiciste cada vez más hermosa, llegaste a ser reina, la fama de tu belleza perfecta corrió por los pueblos, gracias al esplendor que yo te había dado, dice Yahvé, pero tú confiada en tu belleza y valiéndote de tu fama, te prostituiste entregándote a cuantos pasaban” (cf. c. XVI).

¿No será esta descripción nuestro retrato? Pues atención, que de Dios no se ríe ninguno.

Germán Mazuelo-Leytón

Germán Mazuelo-Leytón
Es conocido por su defensa enérgica de los valores católicos e incansable actividad de servicio. Ha sido desde los 9 años miembro de la Legión de María, movimiento que en 1981 lo nombró «Extensionista» en Bolivia, y posteriormente «Enviado» a Chile. Ha sido también catequista de Comunión y Confirmación y profesor de Religión y Moral. Desde 1994 es Pionero de Abstinencia Total, Director Nacional en Bolivia de esa asociación eclesial, actualmente delegado de Central y Sud América ante el Consejo Central Pionero. Difunde la consagración a Jesús por las manos de María de Montfort, y otros apostolados afines