Dios no desamparará a su pueblo

Vivimos tiempos tormentosos e, incluso, desgarradores dentro de la Iglesia. Una buena parte de ella nos propone abandonar los muros por los que, con devoción y esfuerzo, tantos han dado y están dando su vida ¿Para qué? Para que la Verdad no desaparezca de la faz de la tierra y que el Príncipe de este mundo no apague la Luz tornándolo todo en tinieblas. Y, ante todo, este esfuerzo de católicos militantes tiene como objetivo ganar el Cielo eterno.

Son muchos los que, vencidos ya de flaqueza o por intimidación, dan la espalda a la Verdad y apoyan repugnantes documentos incorporándose a las huestes del Rey de la Mentira. Otros, prefieren chapotear en el pecado de omisión.

Pregunto a los que aún se consideran católicos: ¿por dónde os parece que podemos ceder? Si sólo por miedo o cansancio desamparásemos los muros de la Verdad con razón seríamos llamados hombres livianos que a todo estamos dispuestos, aceptando antes la afrenta que dar la vida cumpliendo con nuestro deber y dando buena cuenta a Dios de nuestras almas.

Dios requiere de nosotros esfuerzo de buenos hombres y devoción de buenos católicos para pelear en defensa de la Fe sabiendo que la victoria es nuestra porque las Puertas de Hades no prevalecerán.

Os aseguro que toda generación ha tenido que combatir por la fe. También para la nuestra ha llegado el momento de dar esta batalla con firme esperanza en que ni Dios desamparará a su pueblo ni los santos del Cielo dejarán de interceder por la Iglesia Militante, cuya cabeza es Cristo mismo.

Antonio Ramón Peña

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Rezar en latín

Quisiera darles mi testimonio acerca del rezo en latín debido a que he visto que Uds promueven mucho la misa tridentina así como el rezo en latín. Hace poco tiempo un buen Sacerdote me animó a rezar en latín diciéndome que no importaba si no lo podía pronunciar bien o entender, pues es una lengua para alabar a Dios y Dios entiende lo que le digo. Así que sabiendo esto empece a rezar en latín y también le comencé a enseñar a mi hijo. Empece a notar que me distraigo menos al hacerlo sobre todo cuando estoy de viaje logro concentrarme en lo que digo.

El otro día mi hijo se empezó a quejar de un dolor en la encía y efectivamente estaba muy roja debido a que ya le estaba saliendo una muela, pero la muela de leche todavía estaba ahí también, así que me preocupé pues pensé que teníamos que ir al dentista para que le abriera y le extrajera el diente, mi hijo también se preocupó de tener que ir al doctor, así que le dije recémosle a la Virgen un misterio en latín y pidámosle que te afloje el diente, porque efectivamente estaba bien enraizado sin señas de que se le fuera a caer, así lo hicimos y al final del misterio mi hijo se metió la mano para tocar su diente, a lo cual yo pensé que era muy precipitado checarlo pero cual sería nuestra sorpresa que el diente estaba ya flojo, yo me quedé maravillada y sorprendida de este hecho que se produjera tan rápido, yo rezaba para que se aflojara en la semana pero nunca pensé que Dios nos lo concediera así de rápido, así comprobamos la fuerza del rezar en latín y mi hijo esta más animado que nunca a seguir aprendiéndose las oraciones a pesar de ser todavía pequeño.

Dios nos esta dejando ver que quiere que le sigamos rezando así y nos esta dando las pruebas como con este milagro que nos regaló. Ademas de esto ya he podido notar en otras muchas cosas la fuerza de la oración en latín, espero que esto alentará a alguien a empezar a rezar en latín como nosotros. Muchas gracias.

Rosario Serre

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