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Mi hermano Domenico me decía que aquí se realiza la Adoración. También este pan necesita ser escuchado, porque Jesús está presente y oculto detrás de la sencillez y mansedumbre de un pan. Aquí está Jesús oculto en estos muchachos, en estos niños, en estas personas. En el altar adoramos la Carne de Jesús; en ellos encontramos las llagas de Jesús. Jesús oculto en la Eucaristía y Jesús oculto en estas llagas. ¡Necesitan ser escuchadas! Tal vez no tanto en los periódicos, como noticias; esa es una escucha que dura uno, dos, tres días, luego viene otro, y otro… Deben ser escuchadas por quienes se dicen cristianos. El cristiano adora a Jesús, el cristiano busca a Jesús, el cristiano sabe reconocer las llagas de Jesús. Y hoy, todos nosotros, aquí, necesitamos decir: «Estas llagas deben ser escuchadas». Pero hay otra cosa que nos da esperanza. Jesús está presente en la Eucaristía, aquí es la Carne de Jesús; Jesús está presente entre vosotros, es la Carne de Jesús: son las llagas de Jesús en estas personas. (Discurso en el encuentro con los niños discapaciados y enfermos ingresados en el Instituto Seráfico, 4 de octubre de 2013)

[Eugenio Scalfari] En una de nuestras reuniones él me habló de esa misión que concierne también a los no creyentes. “La Iglesia misionera” – me dijo – no hace proselitismo, pero lucha por despertar la búsqueda del bien en sus almas.” (La Repubblica.it, 15 de marzo de 2015Original italiano). (Nota del Denzinger-Bergoglio: Las presentes declaraciones figuran en el citado artículo-entrevista de Eugenio Scalfari atribuidas sin comillas al Papa Francisco. Como, entretanto, estas palabras no han sido objeto de ningún desmentido oficial, las hacemos constar aquí junto con el habitual cotejo de enseñanzas magisteriales).

[Eugenio Scalfari]: Pero, ¿Qué pasa con aquellos que no tienen fe? La respuesta es que si uno ha amado a los demás al menos tanto como a sí mismo (posiblemente un poco más que a sí mismo) el Padre le dará la bienvenida. La fe ayuda, pero no es el elemento de quien juzga – es la vida en sí misma. El pecado y el arrepentimiento son parte de la vida (e incluye): remordimiento, un sentido de culpa, el deseo de redención y el abandono del egoísmo. (La Repubblica.it, 15 de marzo de 2015. Original italiano). (Nota del Denzinger-Bergoglio: Las presentes declaraciones figuran en el citado artículo-entrevista de Eugenio Scalfari atribuidas sin comillas al Papa Francisco. Como, entretanto, estas palabras no han sido objeto de ningún desmentido oficial, las hacemos constar aquí junto con el habitual cotejo de enseñanzas magisteriales).

 Concilio de Trento

  • Está excomulgado quién defiende públicamente que se puede comulgar en pecado

Can. 11. Si alguno dijere que la sola fe es preparación suficiente para recibir el sacramento de la Eucaristía [cf *1646]: sea anatema.
Y para que tan grande sacramento no sea recibido indignamente y, por ende, para muerte y condenación, el mismo santo Concilio establece y declara que aquéllos a quienes grave la conciencia de pecado mortal, por muy contritos que se consideren, deben necesariamente hacer previa confesión sacramental, habida facilidad de confesar.
Mas si alguno pretendiere enseñar, predicar o pertinazmente afirmar, o también públicamente disputando defender lo contrario, por el mismo hecho quede excomulgado [cf. *1647]. (Denzinger-Hünermann 1661. Julio III, Concilio de Trento, 13a sesión, 11 de octubre de 1551. Decreto sobre el Sacramento de la Eucaristía)

Añadido al estudio: La exclusión de la comunión a los divorciados de segunda unión no es una sanción. La comunión debe ser considerada como un remedio, no como un premio.

Hemos Visto
Artículos de opinión y análisis recogidos de otros medios. Adelante la Fe no concuerda necesariamente con todas las opiniones y/o expresiones de los mismos, pero los considera elementos interesantes para el debate y la reflexión.