El debate mediático sobre la conveniencia o no de la educación escolar diferenciada (por sexo) salta cada vez que los medios informativos se hacen eco de los obstáculos para la subvención de aquellos centros educativos en cuyo ideario se asuma la separación. Detrás de las actitudes oficiales (entidades administrativas ya sean de ámbito estatal o autonómico) existe una clara opción política (o politizada) por la IDEOLOGÍA DE GÉNERO que define la masculinidad y feminidad desde la mera perspectiva sociocultural y no desde la identidad biológica y psíquica.

En las naciones anglosajonas y escandinavas ocurre lo contrario: se está abriendo paso de nuevo a la educación diferenciada con aliento de diversos entes gubernativos y con independencia de la adscripción ideológica (derecha o izquierda). Y es que, tras varias generaciones educadas en al formación mixta, ya hay elementos de valoración que indican como consecuencia que niños y niñas han crecido con una menor identificación con su sexo a la par de una decreciente adaptación sociológica, merma sensible del rendimiento intelectual y volitivo, a la vez que una palpable inmadurez sobre todo en los chicos.

Por todo ello, desde distintos posicionamientos (hasta del sector feminista no controlado por el lobby gay) se apuesta, poco a poco, por avanzar de nuevo hacia la educación diferenciada aunque la misma sea “políticamente incorrecta” desde el progresismo anclado en el “Mayo del 68 francés” que es la fuente donde bebe la perniciosa ideología de género.

Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".