[Risposte Catholique] El nuevo arzobispo de Chicago, Monseñor Blaise Cupich, cuyo nombramiento levantó la indignación de la franja más conservadora del catolicismo estadounidense, no se ha quedado de brazos cruzados. Tras dos semanas de su toma de posesión, el prelado ha creado una polémica al decir que no hay que “politizar los impedimentos de la comunión”, y por lo tanto que dar la comunión a los políticos abiertamente favorables al aborto no debería plantear problemas. Monseñor Cupich considera que el debate “es historia” y que la comunión sería una forma “de acceder a la verdad a los que la reciben”. Afirmación que va totalmente en contra de las enseñanzas magisteriales del Papa emérito, quien consideraba que era “necesario” negar la comunión a tales personas, y sencillamente en contra de San Pablo (Cor. 1, 11-27). Un buen comienzo para este prelado modernista, seleccionado, según algunas fuentes, por el propio Francisco.