ADELANTE LA FE

El caso de los Franciscanos de la Inmaculada VII. Objetivo final: la destrucción de la Orden

“Dichoso aquel religioso que no encuentra deleite y alegría sino en las santísimas palabras y obras del Señor, y con ellas mueve a los hombre al amor de Dios con ‘gozo y alegría’ (Sal 50, 10). ¡Ay de aquel religioso que se deleita en palabras ociosas y vanas y con ellas mueve a los hombre a la risa!”.

San Francisco de Asís, Avisos espirituales

Como hemos visto en los capítulos anteriores de esta triste historia, la tempestad desatada por los cinco frailes “críticos” a comienzos de 2012 ha degenerado en una cadena de miserias humanas ante la cual cualquier best-seller de intriga esotérico-clerical palidecería de vergüenza ajena. El auténtico huracán de acusaciones y contraacusaciones, traiciones y venganzas, envidias y engaños, destituciones y nombramientos, desautorizaciones y ensalzamientos… todo ello formalizado en documentos legales, en denuncias y contradenuncias y en un sinfín de artículos y posts, ha rellenado ya un libro1 y, por supuesto, daría para muchos más.

Mientras que los fundadores y los miembros de los órganos directivos del Instituto de los Franciscanos de la Inmaculada han obedecido y están viviendo su exilio en los lugares a los que les ha trasladado el Comisario Apostólico, la batalla entre el pequeño, pero aguerrido y ambicioso, grupo de los amotinados, apoyado por las instituciones vaticanas, y los simples laicos que siguen luchando con las armas de la fe y de la razón, para la reafirmación de la justicia y la verdad dentro de la Iglesia, continúa.

Puede resultar útil hacer un resumen de los sucesos principales ocurridos después de la promulgación, el 11 de julio de 2013, del Decreto de nombramiento del Capuchino Padre Fidenzio Volpi como Comisario Apostólico de los Franciscanos de la Inmaculada, sobre cuya oportunidad y legalidad ya indicamos las más que argumentadas reservas que eminentes estudiosos y juristas se apresuraron a denunciar.

En esta historia, a mitad de camino entre tragedia (por la puesta en juego) y comedia grotesca (por la categoría de ciertos personajes en ella implicados), hay muchas tramas secundarias, algunas incluso muy suculentas, pero no podemos adentrarnos en ellas, pues nos extenderíamos demasiado. Nos ceñiremos, por tanto, exclusivamente a los acontecimientos de la trama principal, aquella urdida desde el principio para destruir una Orden religiosa floreciente culpable de “desviacionismo tradicionalista” y hasta de “cripto-lefebvrismo”.

1. Prohibición de celebrar la Misa según el Vetus Ordo

La prohibición de celebrar el Vetus Ordo, indicada en el Decreto como manifestación directa de la voluntad del Papa Francisco, empieza a ser efectiva a partir del 11 de agosto de 2013. Es ésta una malicia muy sutil, pues se priva a una orden franciscana de poder celebrar la Santa Misa según la Forma Extraordinaria del Rito Romano precisamente a partir del día de Santa Clara. La prohibición sigue aún vigente y es acatada con obediencia por parte del Instituto. Sólo es posible celebrar la Misa Vetus Ordo previa autorización del Comisario o de uno de sus delegados. Recordemos que tal prohibición es una sanción en evidente contraste con la legislación vigente de la Iglesia en materia de liturgia, recogida en la Bula Quo primum de San Pío V (1570) y en el Motu Proprio ‘Summorum pontificum’ de Benedicto XVI (2007).

2. Confinamiento del Padre Manelli

Considerado implícitamente culpable de haber desviado a sus hijos espirituales del carisma fundacional y de haberlos así alejados del “sentire cum Ecclesia” (especialmente por la aplicación del Motu Proprio ‘Summorum pontificum’ de Benedicto XVI), el Padre Stefano Maria Manelli, fundador del Instituto de los Franciscanos de la Inmaculada, gravemente enfermo, es enviado a un convento del sur de Italia, con la prohibición de recibir visitas, incluso de sus familiares, bajo pena de pecado grave, y también de recibir llamadas telefónicas o cualquier otro tipo de contacto directo con el mundo exterior.

El aislamiento al que está sometido el Padre Manelli es tan estrecho que el Comisario Apostólico le ha prohibido incluso, el día de su 81º cumpleaños (1 de mayo de 2014), ir a visitar la tumba de sus padres (Settimio Manelli y Licia Gualandris, ambos declarados Siervos de Dios) y de celebrar la Santa Misa por ellos.

Desde el primer momento, el Padre Manelli obedece en silencio, siguiendo también en esta prueba tan dolorosa las huellas de su padre espiritual: San Pío de Pietrelcina. El “martirio blanco” que está padeciendo lo acerca aún más a la larga lista de fundadores que, al final de su vida, se vieron perseguidos ferozmente por sus propios discípulos y por la Jerarquía eclesiástica: de San Benito de Nursia a San Francisco de Asís, de San Juan de la Cruz a San Alfonso María de Ligorio, de Santa Teresa de Jesús a Santa María de la Cruz Jugan… Desde luego, el Padre Manelli está en buena compañía.

3. Gran Purga en la cúpula de la Orden

Después del nombramiento del Padre Volpi, se procede rápidamente a la destitución de los cargos del Instituto. Los frailes fieles al carisma de los Padres Fundadores son transferidos y alejados, con furia y precipitación, a la vez que se promocionan, en todos los niveles de la Orden, a los hermanos que apoyan la “nueva” orientación.

En esta línea, sin motivos claros, se aparta de la enseñanza al Padre Alessandro Maria Apollonio, Procurador General, Presidente del Seminario Teológico y Guardián del convento de Roma-Boccea, y se le traslada a Portugal. También se aleja de la enseñanza y de toda actividad, enviándolo a Austria, al Padre Serafino Maria Lanzetta, Superior de la Casa Mariana de Florencia y Profesor de Teología Moral en el Seminario Teológico “Inmaculada Mediadora”, fecundo organizador de congresos, jornadas de estudio e iniciativas pastorales2. Igualmente, al Padre Francesco Maria Budani, que estaba estudiando Derecho Canónico, se le traslada, de la noche a la mañana, a África impidiéndole así continuar sus estudios. Misma suerte para el Padre Settimio Maria Manelli y el Padre Paolo Maria Siano, respectivamente Rector y Vice-Rector del Seminario, que son destituidos de sus cargos y reemplazados por dos hermanos de la “nueva” línea, uno de ellos ni siquiera bachiller en Teología.

Hay que destacar, además, un dato muy significativo: el Padre Siano, Profesor de Historia de la Iglesia, es un experto en masonería y autor de dos importantes libro sobre los orígenes, la ritualidad y el simbolismo de esta peligrosa institución sectaria violentamente anticristiana y anticatólica3. Junto con el Padre Lanzetta, director de la revista de apologética teológica “Fides Catholica”, publicó en esta revista diversos artículos y presentó sus estudios en varias conferencias, especialmente en Florencia, una de las capitales de la masonería italiana. Una de las últimas conferencias del Padre Siano antes del nombramiento del Comisario hubo lugar precisamente en Florencia, el 1 de marzo de 2013. Pues bien, según Giovanni Pallanti (ex vice-Alcalde de Florencia, historiador y periodista) detrás del susodicho nombramiento estaría también la irritación tanto de las logias como de ciertos sectores de la Iglesia empeñados en el “diálogo” con la masonería. Los Franciscanos de la Inmaculada pagarían caro su valiente activismo contra la virulencia de esta asociación iniciática que, tras casi tres siglos desde su fundación, sigue aún infectando la sociedad con sus ideas ponzoñosas ().

4. Las desoídas apelaciones y recogidas de firmas en favor de los FFI

La consternación y la inquietud no sólo de los que, de una manera u otra, estaban en contacto con los Franciscanos de la Inmaculada, sino de todos los católicos sinceramente angustiados por los desgarros internos de la Iglesia, han empujado varias recogidas de firmas en apoyo de los FFI.

La primera de ellas, la lanza la Agencia de Información “Corrispondenza Romana” y, entre el 1 y el 7 de agosto de 2013, 3515 mensajes llegan a las direcciones de correo electrónico del Cardinal João Braz de Aviz, Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, del Secretario de la misma Congregación, Arzobispo José Rodríguez Carballo, del Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Arzobispo Gerhard Ludwig Müller, del Vice-Presidente de la Pontificia Comisión “Ecclesia Dei”, Arzobispo Augustine Di Noia y del mismo Comisario Apostólico de los FFI, Rev. Padre Fidenzio Volpi.

En febrero de 2014, “Correspondencia Romana” y otras asociaciones de laicos católicos4 lanzan otra recogida de firmas para pedir la dimisión del Comisario Apostólico, el Padre Fidencio Volpi, llegando a cosechar unos 8000 avales. Otra iniciativa parte, el 8 de febrero de 2014, de la web “Ecclesia Dei” para la defensa de los FFI y del Motu Proprio “Summorum Pontificum”.

Lamentablemente, a estas interpelaciones de parte de los fieles de todo el mundo, la Santa Sede no ha dado otra respuesta más que lacónicos comunicados (como el de Padre Lombardi el 2 de agosto de 2013 ), embarazosos silencios o, peor aún, un recrudecimiento de las medidas vejatorias contra el Instituto.

Sin embargo, la movilización de los fieles ha molestado, y mucho, a los frailes rebeldes, tanto que, nada más empezar la primera campaña de recogida de firmas, un tal Padre Rosario M. Sammarco, improvisándose responsable del portal institucional de los FFI, emitió un resentido comunicado contra la iniciativa promovida por “Corrispondenza Romana”, insinuando que se estaba instrumentalizado todo el asunto para “atacar el Romano Pontífice y la Jerarquía Católica”.

De todos modos, los que han estado en primera línea desde el comienzo de toda esta lamentable historia, han pagado y siguen pagando su compromiso en defensa de los Franciscanos de la Inmaculada con retorsiones y querellas, como por ejemplo, el Profesor Roberto de Mattei, que por sus, siempre respetuosas y filiales, críticas al Papa Francisco y a la gestión de casos como el de los FFI, fue despedido de Radio María.

5. El nuevo Secretario General de los FFI

El 5 de septiembre de 2013, el Comisario Apostólico nombra al Padre Alfonso Maria Bruno nuevo Secretario General del Instituto. El Padre Bruno era, hasta el nombramiento del Comisario, Coadjutor General para el Apostolado y las Misiones, Coadjutor General de la Misión de la Inmaculada Mediadora (MIM), encargado de las Casas Marianas en África, Kazajistán, Brasil y Argentina, y además ocupaba el cargo estratégico de responsable de todo el sector de la comunicación de los FFI. No satisfecho con tanto poder y de dirigir la página web oficial de la Orden , el Padre Bruno había abierto a su nombre otro sitio web, que hacía pasar por “institucional”, a través del cual desde hace tiempo llevaba adelante una campaña en contra de la “desviación” filo-tradicionalista del Instituto, de la que consideraba responsable in primis al Padre Manelli.

Sin embargo, el Padre Bruno no es uno de los cinco frailes “críticos” que firmaron la carta del 31 de enero de 2012 que puso en marcha la Visita Apostólica de Mons. Todisco y, el 29 de mayo de 2013, firma él también la carta-apelación que el Consejo General de los Franciscanos de la Inmaculada junto con el Procurador del Instituto envía a la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada para denunciar las irregularidades de dicha Visita. Pero, cuando finalmente se publican los resultados del cuestionario enviado por el Visitador Apostólico, siendo ya el Padre Bruno Secretario General del Instituto, él mismo justifica su cambio de chaqueta en estos términos: “La firma unánime de los miembros del Consejo y del Procurador General entonces en el cargo no está en conflicto con el juicio crítico de cualquiera de ellos madurado a posteriori en ciencia y en conciencia contra la veleidad de impugnar la misma Visita Apostólica”.

Para conocer mejor al Padre Bruno, resulta instructivo el testimonio del escritor y periodista Francesco Agnoli5 que había detectado, desde hace un tiempo, comportamientos como mínimo ambiguos y actitudes contradictorias en este fraile que estaba sembrando cizaña dentro de la Orden. Y para comprobar hasta qué punto llega su hipocresía y mala fe después de haber conseguido lo que buscaba, o sea llegar al control de la Orden, véase esta entrevista: http://www.riscossacristiana.it/il-caso-dei-francescani-dellimmacolata-le-innumerevoli-falsita-unintervista-p-alfonso-m-bruno-fi/

También el blogger Francesco Colafemmina desenmascara el juego sucio del Padre Bruno en un post del 9 de septiembre de 2013, donde demuestra que la web http://www.mediatrice.net/ no es oficial, sino suya personal. Y dado que Colafemmina seguirá denunciando las tropelías del Padre Bruno, éste último le ha declarado una guerra abierta en internet, hasta llegar a denunciarle por difamación. El relato de los Carabineros que sacan a la esposa embarazada de Colafemmina de su casa para someterla a un interrogatorio, primero sola y luego con su marido, sabe a película de “comedia a la italiana” de los años 50, si no fuera una tristísima realidad que revela la verdadera cara de la “misericordia” que practican ciertos franciscanos con ínfulas de “aggiornamento”…

Puesto que el Padre Bruno utiliza ahora libremente la web http://immacolata.com/index.php/it/ como tribuna personal para seguir dando de “cripto-lefebvrianos” a todos los que no comulgan con el “nuevo” curso de los FFI, Colafemmina así le contesta en uno de sus contundentes posts:

Su respuesta parte con la delicadeza del religioso y degrada en tonos que me atrevería a definir camboyanos, propios de una mentalidad volcada en acallar todo aquel que exprese su disenso o sea percibido como una amenaza al propio rol, al propio cargo, la manera en la que nos consideran los demás, sin pensar que, a menudo, nosotros somos una amenaza para nosotros mismos. La mentalidad de un sacerdote que, tras ocupar el lugar del fundador de su Orden y después de haber puesto bajo control el archivo entero de la Orden, pretende humillar a un laico que ha puesto en evidencia sus posibles contradicciones. ¿Pero Usted se los imagina a San Pío o a San Maximiliano Kolbe que pretenden retractaciones a go-go de todos sus detractores? ¿Usted se lo imagina al Padre Pío que denuncia al Padre Gemelli y le manda los Carabineros a casa? Menos mal que estamos en la Iglesia de la misericordia y de la ternura… Esto sin embargo recuerda precisamente aquella Iglesia autocrática y auto-referencial que Usted desaprueba sin medias tintas. Una Iglesia que todos esperamos pueda pertenecer a las crónicas de los tiempos oscuros. Por lo que, me permita darle un consejo desde mi humilde posición de creyente y de laico, una posición que en la Iglesia no es subalterna a la suya: dedique más tiempo a las almas y menos a internet y a la ‘comunicación’, armas de doble filo.”

6. Normalización forzosa de los laicos

Después de todo esto, con una carta del 27 de noviembre de 2013, el Padre Fidenzio Volpi, apoyado por el Padre Alfonso Bruno, ha considerado oportuno extender su “guerra total” también contra los laicos. Y ha suspendido todas las actividades de los laicos pertenecientes a la MIM (Misión de la Inmaculada Mediadora) y al TOFI (Tercera Orden Franciscana de la Inmaculada), prohibiendo además a los terciarios llevar el hábito.

Desde luego, medidas como éstas no se parecen en nada a diálogos fraternos, llenos de comprensión y tolerancia, con los que resolver eventuales problemas internos, sino más bien recuerdan las purgas de los regímenes totalitarios del siglo pasado. Queda cada vez más claro que las supuestas dificultades internas eran sólo un pretexto. Y que, desde el principio, el verdadero y único objetivo de toda la estrategia puesta en acto a través de la clásica alianza entre traidores internos y enemigos externos, era la destrucción de un carisma, la demolición de la Orden.

7. Y ahora… ¡a por las monjas!

Franciscanas_de_la_Inmaculada.2Por si quedaban aún algunos pánfilos por allí empeñados en no querer ver malicia en todo este asunto, la noticia del envío de una Visitadora Apostólica a las Monjas Franciscanas de la Inmaculada ha borrado cualquier duda al respecto.

El 19 de mayo de 2014, el Cardinal João Braz de Aviz, Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada, ha anunciado a la Madre General de las Franciscanas de la Inmaculada, el nombramiento, con efecto inmediato, de una “visitadora” para el Instituto, con plenos poderes de control que de hecho la convierten en una “comisaria”.

Ipso facto, en la casa madre situada en Frattocchie (a unos veinte kilómetros de Roma), se ha instalado la Hermana Fernanda Barbiero, del Instituto Hermanas Maestras Santa Dorotea, una religiosa “adulta” y “aggiornata”, de tendencia moderadamente feminista y fautora del (ya bastante caducado) “humanismo integral” de Jacques Maritain.

Como escribe Roberto de Mattei: “El caso de las Franciscanas de la Inmaculada que ahora empieza es aún más grave que el del Instituto masculino. El pretexto de la “visita” y luego del nombramiento del Comisario de los Frailes fue la presencia de un pequeño y agresivo grupo de ‘disidentes’, alentado y alimentado desde el exterior. Sin embargo, ninguna disidencia se ha manifestado entre las Monjas, que viven en espíritu de unión y caridad fraterna. Franciscanas y Franciscanos de la Inmaculada deben de ser suprimidos esencialmente por su acercamiento a la Tradición, en conflicto con la praxis de la mayor parte de los Institutos de Vida Consagrada. Decimos acercamiento porque las dos congregaciones franciscanas nacieron y se sitúan fuera del mundo ‘tradicionalista’. Ante la ruina teológica y pastoral del post-concilio, éstas han manifestado una fidelidad a la ortodoxia de la Iglesia que contrasta con la creatividad doctrinal y litúrgica hoy imperante. La Congregación para los Religiosos considera este sentire cum ecclesia ‘tradicional’ incompatible con el sentire cum ecclesia ‘vaticanosegundista’.”

No hace falta ser adivinos para prever lo que pasará (y que de hecho está pasando, con puntualizad cronométrica) con las Franciscanas de la Inmaculada. Mientras que con las “monjas” americanas pro-abortistas y promotoras de la ideología de género se “dialoga” con mano suave; mientras se dejan a las “monjas” catalanas vomitar sus despropósitos en talk shows de política o cocina y mientras otras ganan concursos canoros y toman a Madonna de modelo… a las Franciscanas de la Inmaculada, que se atreven a vestir el santo hábito, a rezar Rosarios de rodillas y a practicar la penitencia, se les trata con mano dura, la más dura posible. Unas acuciantes preguntas ha circulado por la red: ¿Pero que habrán hecho de tan terrible esas pobres monjas? ¿Qué crímenes han cometido? ¿De qué culpa se han manchado para merecer tal tratamiento de parte de la Santa Sede?…

La respuesta es la misma que para el caso de sus hermanos frailes: se empeñan en ser fieles a la fe, a la espiritualidad, a la doctrina y a la liturgia de siempre. Hoy como hoy, en el mundo al revés en el que nos ha tocado vivir, el que hemos querido construir rechazando a Dios, apostatando de Cristo, en este mundo trastornado y agonizante, seguir siendo católicos, como lo fueron nuestros antepasados, como los fueron legiones de santos, es una herejía. Y con esta “herejía”, la Iglesia toda misericordia y tolerancia, toda comprensión y delicadeza, que no quiere juzgar a nadie y que ha renunciado a convertir al mundo, esta Iglesia con los católicos no tiene ninguna piedad.

Conclusiones provisionales

El caso de los Franciscanos y Franciscanas de la Inmaculada se acerca a su fin. Veremos los giros que nos reserva el guión de esta historia, a la vez mezquina y cruel, como nuestro tiempo. Al menos desde una perspectiva meramente natural e histórica. Pero, si levantamos nuestro corazón y nuestros ojos hacia arriba, hacia el cielo, buscando la justicia del Reino de Dios, entonces, en el medio de tanta podredumbre e impiedad, vislumbramos signos esperanzadores que son como destellos de la ley evangélica.

El martirio blanco que están viviendo los fundadores y la gran mayoría de frailes, monjas, terciarios y laicos de la Orden, sumado al dolor de miles y miles de católicos que han conocido directa o indirectamente a los FFI, por las calles del mundo o en los meandros de internet, será seguramente terreno fértil para la santificación de las almas y la difusión del Evangelio. La Tradición enseña que la única verdadera y eficaz evangelización, la sola pastoral que cuenta, como no se cansa de repetir San Pablo, es la que predica a Cristo, y a Cristo Crucificado, y no sólo con palabras, sino con la propia vida, hasta la entrega extrema. Quizás, nunca como en estos dolorosos momentos, el Padre Manelli y el Padre Pellettieri, junto con sus mejores hijos e hijas, siendo radicalmente fieles a sus votos, están alcanzando la plenitud del carisma que el Espíritu Santo les inspiró. Que la Virgen Santísima, Consolátrix afflictórum y Auxílium Christianórum, consuele y proteja a estas almas que se han consagrado especialmente a Ella.

María Teresa Moretti

 

1 Se trata del libro editado por Carlo Manetti, Un caso que fa discutere. I Francescani dell’Immacolata, Verona, Fede & Cultura, 2014, en el cual se recogen los documentos, las cartas y los artículos más importantes relacionados con este caso publicados entre el 29 de julio de 2013 hasta el 15 de septiembre de ese mismo año.

2 El Padre Serafino M. Lanzetta es autor de tres recientes libros, uno en defensa de la vida, Avrò cura di te. Custodire la vita per dare radici al futuro, Verona, Fede & Cultura, 2013 y otros dos sobre el Concilio Vaticano II: Iuxta Modum. Il Vaticano II riletto alla luce della tradicione della Chiesa, Siena, Cantagalli, 2012 y Il Vaticano II. Un Concilio pastorale. Ermeneutica delle dottrine conciliari, Siena, Cantagalli, 2014.

3 El Padre Paolo M. Siano ha publicado Un manuale per conoscere la massoneria y La massoneria tra esoterismo, ritualità e simbolismo. Studi vari sulla libera muratoria, Frigento, Casa Mariana Editrice, 2011 y 2012

4 Las asociaciones que han promovido la petición junto con “Corrispondenza Romana” son: “Pro Missa Tridentina” (Alemania); “Ecclesia Dei Delft” (Holanda); “Vancouver Traditional Mass Society” (Canadá); la “Ecclesia Dei Society” de Nueva Zelanda y “Una Voce Austria”.

5 Francesco Agnoli ha publicado una veintena de libros, entre los cuales recordamos: La liturgia tradizionale. Le ragioni del Motu Proprio sulla messa in latino, Storia dell’aborto, Perché non possiamo essere atei. Il fallimento dell’ideologia che ha rifiutato Dio, Sentinelle nel post-Concilio. Dieci testimoni controcorrente, Scienziati in tonaca. Da Copernico, padre dell’eliocentrismo, a Lemaître, padre del Big Bang e Indagine sul cristianesimo. Come si è costruito il meglio della civiltà.

 

María Teresa Moretti

Nacida en Italia, vive y trabaja desde hace más de veinte años en España. Es profesora de nivel universitario. Doctora en Antropología Social y Cultural, se ocupa de las problemáticas relacionadas con la transformación de los paradigmas que afectan a las concepciones de la naturaleza humana y del cuerpo, así como de las manifestaciones literarias y artísticas de la llamada “posthumanidad”.
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