Ruedas de molino

La corriente modernista en teología, que puede calificarse como “progre” en el ámbito pastoral, se caracteriza, entre otros muchos parámetros, por un desprecio total al “argumento de autoridad” sobre todo en cuestiones de moral, eclesiología y liturgia. Nos repiten, hasta la saciedad, que no podemos predicar basándonos en el argumento de autoridad de la Iglesia, pues el “hombre moderno” no reconoce ese principio al estar imbuido del liberalismo democrático. Entonces se pretende, también hasta la saciedad, que la Iglesia realice un giro de 180 grados ne el lenguaje pastoral para que el mensaje evangélico llegue a la gente sin necesidad de “violentar” su espacio libre en la conciencia personal. Argumento  redondo desde la psicología social, y…..desastroso desde la teología, y a los frutos del árbol me remito, pues nunca como ahora ha habido mayor abandono de la fe cristiana justo cuando se abandona el criterio de autoridad (que no es autoritarismo) que se ha de fundamentar en la Palabra de Dios interpretada legítimamente en la enseñanza de la Iglesia.

Pues bien….y ahora viene la paradoja: los mismos que exaltan hasta el histerismo el abandono del dogma, de las “ideas claras”, de los principios morales apoyados en la doctrina, de la ley natural………son los que hacen USO de la Autoridad cuando, en circunstancias concretas, ésta les beneficia. Y además hacen uso de esa autoridad con prepotencia, intolerancia y amoralidad (pues no puede ser inmoral quien ha dejado de creer en la moral objetiva). Y me remito a la misma realidad, en la cual se dan injusticias manifiestas.

Lo vemos con un ejemplo cotidiano que nos resultará familiar. Cuando en una comunidad católica (sea parroquia, seminario, orden, movimiento…..) se trata de ejercer la autoridad (como servicio a la verdad y a las almas) en la enseñanza moral católica, de inmediato vendrá el “progre” de turno a recordar, con sus tópicos argumentos que ya suenan a rancio, que:

– Salvo lo más fundamental (que no sabe ni lo que es), todo lo demás es muy relativo

– ¿Quien es la Iglesia para “invadir” las conciencias humanas?

– La Iglesia ha de ir con los tiempos, y no aferrarse a sus “normas”

– Hay que actuar en conciencia y no obedecer a una “autoridad institucional”

Pero…..si ese “progre” de turno se percata de que un miembro fiel al magisterio, o varios, de esa comunidad, en el ejercicio de su función catequética y/o formativa…..o en el ejercicio de su ministerio sacerdotal……….., comete UN ERROR aunque sea mínimo de lo más mínimo….entonces aludirá con INMENSA FUERZA al argumento de autoridad para que ese error sea castigado, si es posible, al nivel de Sacrilegio aunque fuera un pecado venial, y le sea impuesta la máxima pena (excomunión….porque no hay otra que lo condene directamente al infierno ya que el progre tampoco cree en el infierno) a una falta que con una pequeña amonestación sería suficiente de corregir.

¿Exagero?………….no lo creo. Y esto podría aplicarse desde niveles básico a altos niveles. Se expone lo que es una realidad INJUSTA y en gran parte CONSENTIDA. Y esta realidad “enseña” que:

* Si es usted progre o modernista, tranquilo. Desde la autoridad se rezará por usted….quizás…..pero si comete un error, o muchos errores, tranquilo, se encontrará solo con breves palabras (si acaso) de corrección….cuando no de abierto apoyo. Usted campará a sus anchas con prepotencia y nadie hará nada porque “nada se puede hacer”

* Pero si usted, sencillamente, no es modernista, es FIEL a la fe católica (y eso no significa ser “conservador” sino, sencillamente CATÓLICO)…..¡prepárese!……..porque como cometa el MÁS MÍNIMO FALLO se precipitará sobre usted la mayor tormenta autoritaria auspiciada por los que, paradoja….., no creen en la autoridad pero les conviene hacer uso de ella para su conveniencia y aval. Yo casi diría que esa tormenta, aún algo más llevadera, también caerá sólo por el hecho de ser FIEL a la Fe verdadera, aunque no se comentan errores.

El modernismo es, además de la peor de todas herejías, la peor de todas las dictaduras: o se admite (al modernismo) o te destrozan. Los que NO creen en la autoridad usan de la misma para hacer que no creas en ella…………de LOCOS!!!

¿Es poco PRUDENTE escribir esto?………….no creo. Pero además de la prudencia hay una virtud cardinal que es la JUSTICIA, y mientras no se diga alto y claro lo que TODOS sabemos que está pasando, con tanta exaltación de una supuesta prudencia podemos estar cayendo en el pecado grave de OMISIÓN al no denunciar la injusticia que difama la verdad y hace bondadosa la mentira.

Si alguna persona cree que es “POCO PRUDENTE” esta exposición….que se pregunte. también, si no será “MUY INJUSTO” no desenmascarar el doble rasero.

Los cristianos somos hermanos……pero no “primos”…..por eso NO COMULGUEMOS CON RUEDAS DE MOLINO.

Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".