Día litúrgico: Viernes XXXIII del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Lc 19,45-48): En aquel tiempo, entrando Jesús en el Templo, comenzó a echar fuera a los que vendían, diciéndoles: «Está escrito: ‘Mi casa será casa de oración’. ¡Pero vosotros la habéis hecho una cueva de bandidos!». Enseñaba todos los días en el Templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y también los notables del pueblo buscaban matarle, pero no encontraban qué podrían hacer, porque todo el pueblo le oía pendiente de sus labios.
PALABRA DE DIOS
Jesucristo tiene celo infinito por nuestra salvación…..desea que nos salvemos y para ello quiere que expulsemos de nuestros corazones todo apego al pecado. También nos enseña a ser respetuosos con lo sagrado (liturgia, templo, devociones sanas…) porque por ese camino llegamos a la conversión personal. Imitemos pues a Cristo: que el celo por nuestra conversión y por la conversión de los demás pecadores abrase nuestras almas. Y también copiemos a Cristo a la hora de respetar lo religioso y no temer, cuando sea necesario, hacer uso de la firmeza para que nuestras Iglesias sean “Casa de Dios” en su ambiente interior y no “casetas de feria” por la falta de respeto e ignorancia de tantos. 
La Iglesia es “casa de oración” y no “casa del pueblo”. Pues al ser casa de oración es cuando el pueblo es más favorecido.
Padre Santiago González
Nacido en Sevilla, en 1968. Ordenado Sacerdote Diocesano en 2011. Vicario Parroquial de la de Santa María del Alcor (El Viso del Alcor) entre 2011 y 2014. Capellán del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) en 2014. Desde 2014 es Párroco de la del Dulce Nombre de María (Sevilla) y Cuasi-Párroco de la de Santa María (Dos Hermanas). Capellán voluntario de la Unidad de Madres de la Prisión de Sevilla. Fundador de "Adelante la Fe".