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“Fe revolucionaria”: mitin de los camaradas

Hay gestos y palabras que Francisco parece no medir adecuadamente. Gestos y palabras que encandilan a las masas, y también por cierto, a sectores eclesiales que se sienten absolutamente identificados con ese estilo, bastante demagógico, si lo situamos en el arco de la doctrina católica, sectores intraeclesiales que buscan una «redefinición de la familia» -en palabras del señor Arzobispo de Santa Cruz, Monseñor Sergio Gualberti- al finalizar la Misa que celebró el Papa en Santa Cruz el jueves 9 de julio reciente, junto a todo el conjunto de adaptaciones, reformas y evoluciones doctrinales y sacramentales, posturas que se concatenan unas con otras, a título de inclusión eclesial.

Otra Iglesia, como justamente clamaba Evo Morales, en su calidad de Presidente de Bolivia durante el Foro Social Mundial de Belem do Pará, Brasil, verificado entre el 27-01-09 al 01-02-09: En Bolivia aparecieron nuevos enemigos, ya no sólo la prensa de la derecha, sino grupos de la Iglesia Católica, los jerarcas de la Iglesia Católica que son enemigos de las transformaciones pacíficas. Quiero decirles que como se grita: ‘Otro mundo es posible’, yo quiero decirles que otra fe, otra religión, otra iglesia también son posibles. [1]

Las generaciones más jóvenes tal vez ignoren que al comienzo de la revolución marxista en Cuba, Fidel Castro y sus seguidores se presentaron como católicos, con rosarios, medallas y cruces colgadas al cuello, ya que para el comunismo, el ardid para hacerse del poder, estriba en encontrar biombos y mamparas que encubran convenientemente sus ocultos fines.

Así lo hizo Hugo Chávez, el extinto presidente. Es por demás conocido, cómo éste utilizaba signos católicos en sus arengas políticas. Llegó a condecorar al presbítero, Adolfo Rojas, quien en una visión de la fe fundamentada en la lucha de clases, recomienda en sus homilías leer el Manifiesto de Marx.

La «izquierda católica» ha sido siempre la «tonta útil» de los objetivos del comunismo a través de la Teología de la Liberación, la vena mediante la cual el marxismo hizo correr su veneno revolucionario entre obispos, sacerdotes, religiosas y «laicos de base», muchos de los cuales empuñaron las armas, uniéndose a las guerrillas en Bolivia, Uruguay, Argentina, Nicaragua, Perú, El Salvador, abanderados con «una “relectura sudamericana” de la Escritura, o relectura “situada” en la perspectiva de la praxis liberadora de América Latina. Dicha exégesis nos revela en Jesús “al Cristo libertador”, es decir, al “subversivo de Nazaret” activamente comprometido en la lucha de clases de su época, y que murió aplastado por el establishment burgués (romano-fariseo) como mártir de la causa del pobre. También la Iglesia se supone radicalmente atravesada por la lucha de clases: por el conflicto dialéctico entre la Iglesia jerárquica y sacramental –que expresa los intereses de la burguesía- y la “Iglesia popular”, que ha optado por la causa proletaria». [2]

Estos sectores católicos, son estamentos que han perdido la noción viva de la fe, terminando por dejarse arrastrar por el espíritu del mundo.[3] Son «católicos de apariencia y superficie, pero comunistas en las zonas más profundas y auténticas de su mentalidad».[4] La reciente visita del Papa Bergoglio a Bolivia, encuadra perfectamente en ese contexto. [5]

Ya en 1928, -como lo recuerda el Padre Miguel Podarowski- «el Sexto Congreso de la Tercera Internacional Comunista instruyó a los partidos comunistas de América Latina para que aprovechasen el tribalismo para la revolución marxista. Es doloroso constatar que cuanto el comunismo internacional no pudo realizar, sirviéndose sólo de sus partidos comunistas, actualmente lo está logrando plenamente mediante la manipulación con este propósito, de una parte del clero católico»,[6] junto a la «cobardía de los buenos», que en palabras de León XIII, «fomenta la audacia de los malos».

El marxismo apoyado en la Teología de la Liberación, en su afán de servirse de cuanto le sea útil para los fines de su revolución, instrumentaliza el Santo Sacrificio de la Misa [7], así como el culto mariano[8] desde una mariología marxista. [9] En ese arco, es muy lamentable que el Obispo de Roma, tras haber recibido en Bolivia la condecoración de un blasfemo crucifijo que incluye el oprobioso símbolo comunista, ha dejado el medallón a la venerada imagen de Nuestra Señora de Copacabana.

La ideología atea y violentamente antirreligiosa de la Iluminación, fue la base del ataque moderno contra la Civilización Cristiana y es la base ideológica sobre la cual Marx modeló la doctrina corrupta del comunismo ateo.

La rebelión contra Dios, ha culminado en la Revolución Comunista de Rusia, y es en esta oportunidad culminante de la historia humana que Dios intervino en la historia por medio de los sucesos de Fátima.[10]

La teología de la liberación es la materialización de la «hoz y el martillo».

Germán Mazuelo-Leytón

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[1] Germán Mazuelo-Leytón, Bolivia: Estado laico o socialismo espiritual, http://infocatolica.com/?t=opinion&cod=7017

[2] José Miguel Ibañez Langlois, Doctrina Social de la Iglesia.

[3] Germán Mazuelo-Leytón, Una ideología de liberación, http://infocatolica.com/blog/contracorr.php/1309120112-una-ideologia-de-la-liberacio

[4] Plinio Correa de Oliveira, Acuerdo con el régimen comunista, para la Iglesia ¿esperanza o auto-demolición?

[5] Germán Mazuelo-Leytón, Banalización del Papado. http://www.lapatriaenlinea.com/?t=banalizacia-n-del-papado&nota=225011

[6] Cf.: Walter Kolarz, Comunismo e colonialismo.

[7] Germán Mazuelo-Leytón, La “misa” de la iglesia popular. http://infocatolica.com/blog/contracorr.php/1306240502-la-misa-de-la-iglesia-popular

[8] Germán Mazuelo-Leytón, Desconstrucción mariana, http://infocatolica.com/blog/contracorr.php/1301280545-desconstruccion-mariana

[9] Germán Mazuelo-Leytón, Mariología marxista, http://www.lapatriaenlinea.com/?nota=46083

[10] Cf.: P. José de Sainte Marie , Nuestra Señora de Fátima es el cumplimiento de la profecía bíblica.




Germán Mazuelo-Leytón
Germán Mazuelo-Leytón
Es conocido por su defensa enérgica de los valores católicos e incansable actividad de servicio. Ha sido desde los 9 años miembro de la Legión de María, movimiento que en 1981 lo nombró «Extensionista» en Bolivia, y posteriormente «Enviado» a Chile. Ha sido también catequista de Comunión y Confirmación y profesor de Religión y Moral. Desde 1994 es Pionero de Abstinencia Total, Director Nacional en Bolivia de esa asociación eclesial, actualmente delegado de Central y Sud América ante el Consejo Central Pionero. Difunde la consagración a Jesús por las manos de María de Montfort, y otros apostolados afines

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