Domingo I de Cuaresma (Rito Extraordinario)
Mt 4: 1-11
“Las tentaciones de Jesús en el desierto”
Jesús se sometió a las tentaciones por amor a nosotros. La tentación es una prueba que hemos de superar con la ayuda de Dios. Hemos de rezar en la tentación para no caer en ella. Una tentación superada supone un crecimiento en la vida de santidad. La tentación no es un pecado; el pecado es caer en la tentación. De hecho, la tentación puede ser algo “bueno”, pues es una prueba de nuestro amor a Dios.
Prácticamente el resto de esta homilía habla sobre la primera tentación y algo sobre la segunda. No trata la tercera tentación por falta de tiempo.

Padre Alfonso Gálvez
Nació en 1932. Licenciado en Derecho. Se ordenó de sacerdote en Murcia en 1956. Entre otros destinos ha estado en Cuenca (Ecuador), Barquisimeto (Venezuela) y Murcia. Es Fundador de la Sociedad de Jesucristo Sacerdote, aprobada en 1980. Desde 1982 reside en El Pedregal (Mazarrón-Murcia). A lo largo de su vida ha alternado las labores pastorales con un importante trabajo redaccional. Ha publicado Comentarios al Cantar de los Cantares (dos volúmenes), La Fiesta del hombre y la Fiesta de Dios, La oración, El Amigo Inoportuno, Apuntes sobre la espiritualidad de la Sociedad de Jesucristo Sacerdote, Esperando a Don Quijote, Homilías, Siete Cartas a Siete Obispos, El Invierno Eclesial, Los Cantos Perdidos y El Misterio de la Oración. Para información adicional visite su web http://www.alfonsogalvez.com