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Muera, muera: ¡Crucifícalo!

Según las estadísticas de la OMS (organización mundial de la salud) el 35% de las mujeres ha sufrido algún tipo de maltrato a lo largo de su vida. No son los únicos datos que nos pueden poner los pelos de punta, los hombres también son maltratados por las mujeres, en un 25% y los animales son brutalmente agredidos por los seres humanos en un porcentaje del cual no se pueden poner datos sin estremecerse, sólo en España se cifran 140.000 perros abandonados y maltratados por sus dueños. Si se han quedado como si nada después de leer estas cifras, es que su sangre está helada o ya no circula por sus venas, ¡Háganse un chequeo urgente! Podríamos seguir con las estadísticas, niños abandonados y maltratados en todos los países del mundo, niños asesinados en el vientre de sus madres. De una manera o de otra, todo esto sale a la luz en la prensa escrita, Internet, televisión, etc. No sé a Vds. pero a mi no me resulta indiferente ninguna de estas noticias, simplemente me estremecen, quizás alguno siga con el café y el bollo del desayuno leyendo sin más y pasando página como si no fuera con uno mismo todo esto, pero lo cierto es que nos toca en primera persona, la Obra de Dios maltratada por el hombre, ese es el uso que hacemos de la libertad que Él nos dio, podríamos elegir obrar el bien y optamos por todo lo contrario, por regocijarnos en el mal, ¿podemos hacer algo? No lo duden, para empezar, por lo menos, rezar.

Me llama la atención cuando muchos que se llaman Católicos comparan que es lo que está peor, restando importancia a situaciones que nos deben de doler en primera persona, es pecado maltratar a un animal, es pecado maltratar a una persona, es pecado matar y no tenemos que inclinarnos por una u otra situación, todo esto es condenable y absolutamente reprobable, ¿es que acaso alguien que se va a Confesar y dice que trato mal a una persona, no hace lo mismo si lo hace con un animal que es una criatura de Dios? Si no lo ven así, repasen la Biblia, no hagamos los Mandamientos a nuestro antojo y conveniencia, todo maltrato es pecado grave. El otro día iba en coche y no puedo ni relatar las condiciones en las que vi a un caballo dentro de una finca privada, me quedé pensando en que el ser humano está viviendo su peor época: se mata por placer, se maltrata por diversión, aquí Abraham no encontraría ni diez justos.

Hoy he venido a hablarles del maltrato, pero de un maltrato que no sale en la prensa, curioso pero cierto, no se habla de esto, nadie lo denuncia, hemos caído en una indiferencia que nos puede llevar a nuestra propia condenación, les hablo del maltrato a Nuestro Señor Jesucristo. Sí, Jesús está siendo maltratado y en los balcones de los ayuntamientos no se levanta una pancarta diaria poniendo el número de veces que se le escupe, que se le golpea, que se le apedrea, los Católicos de bandera no salen con pancartas, ni siquiera dentro de nuestras Iglesias se habla de ello, ni el mismo Papa Francisco habla de esto. Un Romano Pontífice que se viste de Mandela del siglo XXI denunciando todo lo que él, a título personal, considera injusticias y se olvida de lo más importante, de denunciar que nuestro Señor está siendo torturado delante de nuestros ojos y el pueblo de Dios se mantiene impasible, empezando por él mismo. Al Papa, supuestamente, le importa la sequía y la destrucción de los árboles, pero no le importa llegar a la causa que provoca este mal: todo esto tiene su origen en el pecado, desde el momento en que se maltrata al Señor, todo lo demás viene por añadidura. Si cumpliéramos los Mandamientos respetaríamos todo lo que nos ha sido dado.

Si Vds. releen el siguiente pasaje Evangélico: “Era la preparación de la Pascua, alrededor de la hora sexta. Y dijo a los judíos: -He aquí a vuestro Rey”. Pero ellos se pusieron a gritar: “¡Muera! ¡Muera! ¡Crucifícalo!”, quizás con otras palabras o con otro vocabulario más actual, pero estamos diciendo lo mismo: “a mi me importa un pepino la Iglesia”, “a ver si acabamos con los curas”, “hay que matar a los Cristianos”, “yo soy el párroco y hago lo que quiero, al que no le guste que se busque otra Iglesia”, “vamos a rodar una película en el Templo”, “vamos a meter al dios ganesh dentro de la Iglesia y lo vamos a poner frente al mismo Sagrario”, “vamos a celebrar una boda luterana en la catedral de Mallorca”…suma y sigue, esto es sólo una muestra del pan nuestro de cada día.

¿Quién está gritando “muera, muera, crucifícalo”? En primer lugar nuestros Obispos, con su indiferencia y su pasividad al permitir todo. Si son capaces de curiosear la página de la Conferencia Episcopal Española, observarán que nuestros jerarcas, se unen a todas las causas mundanas habidas y por haber. La entrada del elefante hindú en una Iglesia de Ceuta no ha sido un hecho aislado, según se puede leer en la prensa, lleva sucediendo durante muchos años, el problema es que ahora ha salido a la luz y el Monseñor que gobierna la Diócesis, Zornoza Boy, es el consentidor de toda esta barbarie. Primero sale rápidamente disculpándose, pero después, como un niño que juega al tira y afloja se retracta y deja todo como estaba, el Vicario sigue como rey decimonónico de una Iglesia decadente y cañí, en la que como palurdos y catetos se le cantan “salves rocieras” a un dios pagano, mientras la gente está frente al Sagrario sin ni siquiera tener conciencia de que ahí está el mismo Dios, no en figura ni en representación, sino Verdaderamente. Al ritmo de la guitarra y capitaneados por su Obispo, cantan “¡Muera! ¡Muera! ¡Crucifícalo!”. 

En la Catedral de Mallorca ni más ni menos que se ha celebrado una boda luterana, si tienen dudas pueden consultarlo en la revista de referencia española del papel couché, el “hola”, un evento que, ni más ni menos, convocó a la realeza europea ya que los contrayentes eran de sangre real, es decir, no se ha hecho de tapadillo, de noche y a escondidas, como se tendría que celebrar por ejemplo una Misa Tradicional, no, esto se ha hecho a plena luz del día y convocando a toda la prensa europea, ¿saben lo que se decía a la entrada de la Catedral? “¡Muera! ¡Muera! ¡Crucifícalo!” 

Esta semana leía en una publicación digital que el director de cine, Pedro Almodóvar, iba a filmar una película en el conocido Templo de San Antón y para ello, ilustraban la publicación con una foto de ambos protagonistas más sonrientes que si estuvieran promocionando un dentífrico. Es el mismo director de cine que se queja del trato que la Iglesia española le da a los homosexuales, ¿Saben lo que estaba diciendo él y el Padre Ángel mientras les hacían la fotografía? “¡Muera! ¡Muera! ¡Crucifícalo!”.

No les aburriré con ningún pasaje de la exhortación apostólica más de moda, simplemente al empezar a saborear Amoris Laetitia, pueden leer en el mismo prólogo como el actual Obispo de Roma respaldado por su curia pelotera dice “¡Muera! ¡Muera! ¡Crucifícalo!”.

Fuera de mis fronteras, al otro lado del océano, en la archidiócesis de San Diego, el 7 de Octubre de la mano del Obispo auxiliar, tendrá lugar una Misa para las familias de los LGTB. Sí, han leído bien y no me lo invento, en su página Web www.sjesandiego.org/ pueden verificarlo, dicen que es una Misa histórica… “histórica” puede ser, lo de Misa, ya es más cuestionable. Y algún neocon aún justificará esto diciendo que el Señor se sentaba con los pecadores…Sí, claro que sí, pero para convertirlos, no iba y les decía, “estupendo, sigue con tu vida y ya hablaremos más adelante”. No, queridos, Jesús era contundente en su mensaje, “vete y no peques más”. El mensaje para esta supuesta Misa es, “estar con la gente, especialmente cuando la gente ha sido herida”, por favor, que no nos tomen el pelo, el único que está herido es Jesucristo y toda esa gente que se reunirá en este Templo para hacer una parodia conciliar de Misa, lo que están diciendo es: “¡Muera! ¡Muera! ¡Crucifícalo!”.

Les he puesto los casos que me resultan más llamativos, así que imagínense a nivel parroquial lo que está sucediendo en nuestros Templos: Mujeres que reclaman el presbiterio, vocaciones al diaconado permanente para suplir la figura sacerdotal, laicos que ocupan la figura del párroco, Sacerdotes que imponen como norma, la Comunión en la mano, sustitución de imágenes barrocas por “Cristos rotos”, “venta” de los Templos para conciertos profanos, rodajes de películas, mítines políticos, ceremonias ecuménicas, etc.…¿Quieren que siga? Creo que es suficiente para la reflexión, porque todo esto está pasando delante de nuestras narices y con nuestra pasividad como respuesta.

Y nosotros, Vds. y yo, ¿Qué hacemos? ¿Nos unimos al grupo que de los que dicen “¡Muera! ¡Muera! ¡Crucifícalo!”?

Con alegría leíamos estos días como un grupo de personalidades de Sacerdotes y académicos, hacían una corrección filial al Papa Francisco por las herejías vertidas por su Santidad. Quiero pensar que Nuestro Señor está diciendo de ellos: “Mujer, he ahí a tu hijo”, sí, porque a los pies de la cruz también estaba Juan, el discípulo amado y las Santa Mujeres. Todas las personas que acompañan a nuestro Buen Jesús al Gólgota, están representadas en Juan y cuentan con el apoyo de María Santísima. Luchemos por el Reino de Dios, es necesaria una corrección filial al Papa.

Este grupo de personas que se han atrevido a lanzar la correctio filialis, lo que están haciendo es, levantar la pancarta en nombre de muchos que estamos totalmente de acuerdo con ellos, están diciendo “no queremos que muera, no queremos que lo crucifiquen”. No podemos poner un letrero en los balcones porque estamos gobernados por ateos y fariseos que no nos lo permiten, pero, por ahora, podemos alzar nuestras voces o intentarlo.

No salimos en prensa, no lo ponen en las noticias, nadie habla de esto, pero está sucediendo, están crucificando al Señor y no nos muestran estadísticas de los golpetazos que le arrean diariamente. El otro día en una Iglesia de mi ciudad a un laico implicado, de esos que tienen el “master título” para abrir el Sagrario, le caían las Hostias al suelo y como quién recoge las migas del pan sobrante, así cogía a Nuestro Señor, ¿Cómo hemos permitido que nos vuelvan tan paletos e ignorantes? Ese individuo es un maltratador.

Sólo en España hay registrados aproximadamente 71.000 Templos, calculando por lo bajo, este es el número mínimo de bofetadas al día que recibe Nuestro Señor en mi país.

¿Qué podemos hacer? Lo primero unirnos a estos firmantes aunque sólo sea espiritualmente, la unión hace la fuerza y precisamente el Señor, mandaba a los Apóstoles ir de dos en dos. Amemos la Santa Misa Tradicional, fuente de Gracia y crecimiento espiritual. Si no tenemos oportunidad de acudir a la Misa Tridentina, vivamos la Misa conciliar como una penitencia o como una mortificación necesaria para la purificación del alma. Dirijámonos a Sacerdotes rectos, formados y que amen la Tradición de la Iglesia. Entre los firmantes de la corrección está Monseñor Fellay, considero que es una referencia más que acertada de lo que hoy en día es un Obispo, por lo tanto, se puede suponer que sus Presbíteros beben en aguas de santidad, la misma santidad que contagió al mundo Monseñor Marcel Lefebvre. ¿Por qué se ha unido Monseñor Fellay a los firmantes? Él mismo lo dijo en una entrevista “¡En la batalla presente, lo que hay que defender es la fe y la moral!”, ¿No es lo mismo que pensamos nosotros, los que de verdad amamos a Cristo? Dentro de nuestros Sacerdotes Diocesanos, también contamos con Pastores santos y que su meta es conducir nuestras almas al cielo, el ejemplo más notorio, los Sacerdotes de nuestra página, www.adelantelafe.com, cúlmen de la santidad y del buen hacer, los tienen a su disposición con sus artículos diarios y con el consultorio espiritual, no nos podemos quejar, somos afortunados, la mayoría de las personas que pueblan nuestras parroquias son mayores, no tienen acceso a Internet y viven sumergidas en el caldo diario que les dan los curas modernistas y los progresistas.

Me llamaba la atención el otro día que me encontraba en una Iglesia en la que la gente acostumbraba a Comulgar de rodillas, ahora lo hacen en la mano como si fuera un self service y es que por lo visto, me decía un amigo al salir de la Misa en este Templo, “está permitido hacerlo de las dos maneras”. Traducido a nuestro lenguaje, está permitido darle una bofetada a Jesús porque son los propios curas los que permiten, fomentan y apoyan el maltrato.

Sobre nuestros Obispos, no es que estén a un nivel mundano, que va, están en el subsuelo, mientras los gobiernos condenan hasta el maltrato a las cucarachas con el aplauso de la jerarquía eclesial, por otro lado, permiten el apaleamiento de nuestro Creador, de nuestro Padre. Es lamentable que los Monseñores ya no sean un referente en la vida de los Católicos, ya no son un modelo a imitar, no tenemos Obispos ejemplares, como por ejemplo lo fue San Pedro de Mezonzo, el cual viene a mi cabeza porque además de un gran Obispo del siglo X que se enfrentó al mismo Almanzor, era gallego, coruñés como yo, ¡Fíjense! tómenlo como un ejemplo: en cualquier lugar del mundo por remoto que nos parezca y desconocido que sea para nosotros, puede surgir un caudillo de Cristo, unamos nuestras fuerzas por el Señor, nos necesita, ¿Saben que se decía de San Pedro de Mezonzo, al cual se atribuye ni más ni menos que la Salve Regina? “Padre de los pobres, tutor de los desvalidos, defensor de los débiles contra los continuos abusos y atropellos de los poderosos”, ¿se puede decir esto mismo de nuestros actuales Obispos? Como mucho, de uno o dos…pero lo más importante, ¿qué se puede decir de ti o de mí, defendemos el nombre de Cristo o dejamos que lo crucifiquen?

“Pero ¿a qué se debe, pues, el que las puertas del infierno promuevan en este momento semejante alboroto? La historia de la Iglesia siempre fue una historia agitada de persecuciones, de herejías, de conflictos con el poder temporal, de conductas licenciosas en ciertas épocas de una parte del clero y hasta de ciertos papas. Pero esta vez la crisis parece más profunda, pues afecta la fe misma. El modernismo con el cual tropezamos no es una herejía como las demás, sino que es la cloaca colectora de todas las herejías; las persecuciones no proceden tan solo del exterior, sino también del interior del santuario; el escándalo de un clero dimitente o disoluto pretende ser institucionalizado, los mercenarios que entregan las ovejas al lobo son alentados y se ven cubiertos de honores.” (Carta abierta a los Católicos perplejos, Monseñor Marcel Lefebvre)

Sonia Vázquez




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